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01 noviembre 2021

¿Cuándo emprender? Dar el paso

Buenas a todos, vuelvo a escribir artículo sobre cuando emprender, es una pregunta muy difícil y depende de cada uno de nosotros. Depende del estado anímico, del estado económico (evidentemente), del estado de visión…se tiene que dar el “momento perfecto” para que una persona empresa y dé ese salto a lo desconocido.

Os voy a dar algunas pautas para que internamente reflexionéis sobre si estáis dispuestos a emprender o no. ¡Ojo! No es un camino fácil pero puede llegar a ser muy gratificante.

Vamos con el primero de los puntos.

 

#1 Tu trabajo no te apasiona como antes

Como cualquiera de nosotros en la vida tenemos malos y buenos días, esto forma parte de este gran juego. Dicho esto no hay que confundir el hecho de tener un mal día con que tu trabajo no te apasione, son dos cosas totalmente diferentes, y por su puesto por tener uno o varios días no significa que debas dejar tu trabajo.

Te tienes que hacer preguntas y saber realmente cómo te sientes, si estamos hablando que tu trabajo no te grafítica, no te satisface, y no estás dispuesto a que esto siga consumando tu energía. Intenta si es así, preguntar e indagar el porque de esta situación, ten mucha atención a que te pide la mente, si estás interesado en trabajar para otra empresa o que necesitas más vacaciones. Ten mucha atención a esto!

En cualquier caso, mi recomendación es poner en una hoja si el cambio a otra empresa o emprender es algo en el medio plazo va a ser rentable, invertir en negocios de poco rendimiento puede darte más dolores de cabeza, y con esto no quiero decir que no emprendas sin que lo hayas habido estudiado.

 

#2 Debes entender los riesgos que pueden surgir

En esto momento voy a incluir más pensamientos siempre sobre la misma base. Cómo decía antes es vital saber que tienes delante de ti, si es proyecto con el que en primer lugar te va a realizar como profesional y persona, y que eres consciente de los riesgos que tienes que asumir, siempre puedes fracasar y esto debes tenerlo claro, pero en tu actitud de emprender ese pensamiento debería ser el mínimo posible con tendencia al 0.

Tenemos que basar nuestros pensamientos en un ejercicio positivo de cómo enfocar la estrategia que quieres llevar a cabo de la manera más inteligente y eficaz. Obviamente todo en esta vida tiene riesgos, sea la decisión que sea, por pequeña o grande que esta pueda ser siempre hay una serie de riesgos a los que enfrentarse.

Con esto estoy diciendo que cuando vas a emprender tienes que tener claro tu objetivo, no perder el foco pero tampoco perder el radar de que sucede a tu alrededor. Emprender el posible para todos pero no todos son capaces de perseguir el objetivo hasta el final. Y ese Objetivo o idea porque estas dispuesto a emprender y seguir hacia delante. Piensa en la experiencia que has realizado durante tus años de vida y seguro te puede servir para no fallar en lo que hayas fallado anteriormente, de los éxitos se aprende, pero más se aprende de los errores (y esto es la cruda realidad).

 

#3 Tienes clara la idea y te apasiona

En ajedrez ser diría jaque mate, y te digo más, no te defraudes a ti mismo. Los grandes emprendedores han perseguido sus ideas en las que creían. Con esto no te estoy diciendo que te tires al vacío, con esto te quiero decir, que estudies tu idea (esa que te enamora), que encuentres el nicho de mercado y las opciones de retorno de la inversión, y vayas a por ello.

Si lo dudas eso es porque, como decíamos en el punto #2, siempre hay riesgos y miedos, pero nada que pueda frenarte en tus ganas de seguir hacia delante. Esas ganas de perseguir el objetivo es la energía interna que no te hará  desfallecer.

 

#4 No te quedes con las ganas

Nunca y digo nunca, pienses en negativo, por ejemplo, debo encontrar el tiempo ahora estoy muy liado, no tengo dinero, evita esos pensamientos, el momento es ahora o realiza una serie de cosas que te acerquen al máximo para que ese momento llegue pronto.

La gran deuda moral es quedarte siempre con el: “cómo habría sido si…?”, ”si la idea hubiese tenido éxito?”…toda esta serie de preguntas tienen una respuesta, deja de preguntártelas y actúa. Seguro que habréis escuchado esta frase que dice: “es mejor fallar y haberlo intentando que no haberlo probado nunca”, y quien no la haya escuchado no sé dónde ha estado metido esta última década.

 

#5 La actividad genera actividad

Y esto es así hoy y siempre, la mente es un órgano que necesita ejercitarse y como buen músculo cuanto más lo ejercitas mejor es su estado. Fin.

El estar en un aprendizaje continuo, descubrir cada día una cosa nueva, equivocarte, acertar, es un proceso que solo vas a descubrir si vas al gimnasio mental todos los días. Y existe una realidad muy cruda, el trabajo diario de las empresas no ayudan a esto, creamos lo que creamos, tu mecánica del día a día te va a exponer a otro tipo de problemas pero con menos riesgos y por supuesto con menos pasión para resolverlos.

La dinámica de pensar en positivo y actuar en la rueda que te moverá cada día. Las ganas de seguir adelante te harán vencer y no te dejes vencer por el cansancio o los malos días.

TÚ ERES MÁS GRANDE QUE TODO ESO.

 

Autor: Emilio

31 octubre 2021

Cómo priorizar tareas: Método MoSCoW

Buenas de nuevo queridos lectores, hacía mucho que no escribía por razones personales y algún profesional. Espero que este nuevo artículo lo encontréis interesante, es sobre un tema que he leído durante estas semanas y que me parece muy útil para nuestro día a día.

Estoy hablando del Método MoSCoW, son unas siglas inglesas que desarrollaremos durante este artículo.

El Método MoSCoW, fue creado por Dani Clegg, y nos ayuda a priorizar las necesidades que podemos tener en nuestro trabajo o en algún proyecto que estemos realizando, la priorización de tareas es fundamental para poder ser más productivos y evitar “perder” tiempo en tareas que no aportan valor a nuestra organización.

Vamos a desglosar cada una de las letras:

  • M que sería Must Have, en español seria “Deber Tener”, y para nuestro proyecto o actividad sería aquello indispensable, sin esto no puedes asegurar el éxito. Para el equipo que lleva a cabo la actividad se debe realizar en primer lugar y sin opción de negociarlo.
  • S, Should Have y en español “Debería Tener”, podría ser la segunda línea de actividades críticas para realizar en el proyecto, digamos que sin discusión primero “M” y como segunda línea de acción serían todas las tareas englobadas aquí.  En este caso podemos dilatar el tiempo de realización de estas tareas.
  • C, “Podría tener” y en inglés Could Have, aquí vendríamos a utilizar un término de comodities, y serán realizadas si tenemos Budget, personas, y no genera un gran impacto a la consecución final del proyecto, además que no debería de impactar al resto de la actividad.
  • Y por último W, y sería Won’t have but would like to in the future, y en español lo traducimos como, “por ahora no pero nos gustaría incluirlo en el futuro”. Aquí ya vemos actividades que serán realizadas si todos los componentes están de acuerdo, si se genera budget y genera un valor adicional al proyecto. En ningún momento debe frenar el proyecto para poder salir al mercado.

Si os dais cuentas las vocales han desaparecido, simplemente por el hecho que resulta más fácil de memorizar y de pronunciar. Es una cuestión de marketing.

 

¿Qué ventajas nos ofrece trabajar así?

El Método MoSCoW nos permite dar una priorización de las tares basadas  en la criticidad de estas tareas para el proyecto o actividad.

  • Dar prioridad a nuestra actividad
  • Definir donde vamos a aplicar más Budget y personas para la realización del proyecto.
  • Con la realización de categorías tu equipo de trabajo podrá organizarse de diferente manera durante las distintas fases del proyecto.

Tenemos que pensar que el Método MoSCoW, nos ayuda a la priorización de tareas o actividades pero también a gestionar el Budget o presupuesto de manera más contemporalizada.

Y por último voy a intentar explicar de manera muy sencilla y espero práctica cómo se ejecuta este Método MoSCoW.

 

¿Cómo se utiliza?

En primer lugar pongamos en un tablero todos las actividades o tareas que son necesarias para el proyecto, no tenemos que dejar ninguna, hay que incluir todas, el que dejemos una fuera puede implicar un cambio en la gestión y por supuesto en los tiempos de ejecución del proyecto.

Por lo que la mejor manera para poder priorizar en manera coordinada con todo el equipo que va a estar implicado es realizar una reunión inicial donde todos pongamos nuestras ideas en este tablero y no se quede nada fuera.

Segundo paso, tenemos todas nuestras tareas para priorizar, y el Método MoSCoW nos dice que tenemos que hacer cuatro grandes grupos, aquí es donde empieza el juego y donde todos tenemos que estar de acuerdo cual es el orden de prioridad de cada tarea, lo ideal sería ir tarea por tarea e ir priorizándolas en manera que todos los miembros van unidos sobre el hilo conductor del proyecto que el cómo lanzar un servicio o producto dando el mayor valor posible.

Y por último, una vez que tenemos nuestro tablero completo tenemos que confirmar que el trabajo que vamos a realizar en los próximos meses, días…está perfectamente priorizado y que no hay dudas de las actividades a seguir.

Espero que os haya dado alguna idea este Método MoSCoW en cómo gestionar vuestro día a día y los proyectos futuros.

Un saludos a todos y nos vemos en el próximo post.

Autor: Emilio.

10 octubre 2021

El método GTD (Getting Things Done): Una forma de mejorar tu productividad

Getting Things Done (GTD) se puede traducir como «Resolviendo las cosas» o «Consiguiendo tener las cosas hechas».  Es una metodología para ayudarte a organizarte y gestionar tus tareas por hacer, que busca darte pautas para ser más eficiente en tu vida.

El autor del método GTD es David Allen, quien publicó en 2001 el libro Organízate con eficacia donde recoge sus enseñanzas.

 

En qué consiste el método GTD: Sus principios

El método trata de cómo debemos organizarnos para abordar de la mejor forma posible (eficaz y eficientemente) las tareas que tenemos pendientes por hacer. Para ello David nos da sus principios:

La idea principal consiste en que en vez de guardar de memoria en la cabeza la lista de tareas que tenemos pendientes, es mejor liberar nuestra mente, guardando estas tareas en otro lugar (por ejemplo, creando listas por escrito). De este modo, podremos dedicar nuestra mente por completo a concentrarnos en hacer las cosas que tenemos pendientes. Con esto conseguimos almacenar y hacer un seguimiento de las tareas pendientes de forma sencilla.

Esta forma de organizarnos nos permitirá abordar las tareas que tenemos por hacer una por una, sin olvidarnos de las cosas importantes y sin agobiarnos ni estresarnos, que es lo que nos hace bloquearnos en el día a día cuando las tareas por hacer se acumulan, haciéndonos sentir que no nos da tiempo a abarcarlo todo.

Esta metodología puede aplicarse tanto a nuestra vida laboral como a nuestra vida personal, y el concepto de «tareas por hacer» puede referirse a algo tan amplio como a las actividades propias del trabajo, como a tareas del hogar, familia, amigos, etc. (hacer documentos, entregar informes, mandar emails, hacer llamadas telefónicas, hacer recados, programar citas, hacer tareas domésticas, etc.).

 

Pasos para llevar a cabo el método GTD

Los pasos para aplicar GTD básicamente consisten en primeramente hacer una lista de tareas para luego procesarla, planificando cual es la mejor forma de ejecutar las tareas y posteriormente, con este trabajo de planificación realizado, poder dedicarnos a ejecutarlas una por una siguiendo la planificación inicial. Esta forma de funcionar es muy eficiente porque al haber planificado todo primeramente, posteriormente podemos centrarnos únicamente en hacer las cosas sin preocuparnos de lo demás, lo que nos permite enfocarnos más en la tarea en la que estamos realizando en cada momento, siendo más eficientes y sin tener estrés ni preocupaciones.

No podemos negar que esta forma de funcionar tiene ciertas similitudes con otras metodologías, como el ciclo PDCA, o con cualquier metodología de planificación. En general, podemos decir que en proyectos grandes, en tareas largas o en listas de cosas por hacer con muchos elementos, dedicar al inicio un tiempo a poner las cosas por escrito y pensar en cómo vamos a hacer las cosas (planificar) facilita mucho la ejecución posterior de dichas tareas.

Los pasos para aplicar el método GTD son los siguientes: Recopilar, Procesar, Organizar, Revisar y Hacer.


1. Recopilación de las tareas: El primer paso es recopilar las tareas por hacer o los elementos que queremos monitorizar. Se trata de agrupar en cubos las cosas que debemos recordar, realizar o mantener monitorizadas.

Con «cubos» nos referimos de forma genérica al lugar donde guardar esta información. Por ejemplo en una libreta de papel, agenda o documento de Word. Un sitio sencillo donde poder almacenar y posteriormente acceder a dichos datos.

Podemos hacer una agrupación, o cubo, para cada contexto (por ejemplo, tareas del trabajo, tareas del hogar…).

Con este primer paso liberamos a nuestra mente de tener que recordar todo el rato esta lista de cosas pendientes, para pasar a tenerlas escritas en el cubo, donde posteriormente podremos acceder a ellas y gestionarlas.

 

2. Procesar la información: El segundo paso consiste en procesar la información recopilada en el paso 1. Para ello tenemos que ir a cada cubo que hemos creado anteriormente, y analizar elemento por elemento (tarea por tarea), uno por uno.

Para cada elemento debemos preguntarnos si este requiere de una acción o no:

– Si el elemento (tarea) requiere una acción para ser realizado: Debemos diferenciar si esta acción la tenemos que hacer nosotros mismos (en este caso la archivaremos para realizarla posteriormente), o bien, si le corresponde hacerla a otras personas (en este caso delegaremos para que la realice quien corresponda).

Como caso particular de lo anterior, David pone una excepción: Aquellas tareas que se puedan realizar en menos de dos minutos. En este caso, hay que considerar si vale la pena archivarlas para realizarlas posteriormente, o si no sería más rápido hacerlas ya inmediatamente.

– Por contra, si el elemento (tarea) no requiere una acción para ser realizado: Debemos considerar si archivarlo para hacer un seguimiento posterior, o simplemente desecharlo (borrarlo).

 

3. Organizar los elementos en listas: El tercer paso consiste en organizar los elementos en estos grupos o listas sugeridas:

– Acciones por hacer próximamente: Para cada elemento, definir qué acciones implica hacer. En este grupo estarán las acciones pendientes de hacer con más inmediatez.

– Proyectos: David denomina proyectos a aquellos elementos que requieren múltiples acciones, o que consisten en tareas inconclusas o reiterativas, y que por lo tanto necesitan un seguimiento en el tiempo y una supervisión periódica.

– En espera: Aquí se incluye, por ejemplo, cuando dependemos de un evento o acción externa, o  hay una tarea que hemos delegado a otra persona. En este caso, debemos hacer un seguimiento a la espera de que estas acciones se realicen.

– Posibles cosas a futuro (quizá algún día): Cosas de poca prioridad que no tenemos pensado realizar próximamente, pero que tal vez en el futuro queramos realizar.

Las listas se pueden complementar con calendarios para las citas y reuniones fijadas para fechas y horas concretas.

A continuación puedes ver un diagrama de flujo simplificado de cómo usar GTD, obtenido de la Wikipedia:


4 y 5. Revisar y hacer: Una vez completados los pasos anteriores solo nos queda revisar periódicamente las listas de tareas para comprobar su estado y evolución, hacer las cosas que corresponda y mantener actualizadas las tareas y listas.  Deberíamos hacer esta revisión al menos una vez al día.

Autor: Stora.

04 abril 2021

Cómo saber elegir: The Iron Triangle

Pues así es, tanto en la empresa como en la vida debes siempre tomar la mejor decisión, y no es un trabajo nada fácil. En mi puesto de trabajo como gestor de proyectos me encuentro con la situación de tener que realizar tomas de decisiones rápidas, importantes y siempre difíciles.

Sobre cómo tomar decisiones, qué se debe tener en cuenta y cómo portar adelante un proyecto hablaremos hoy, e introduciremos el Iron Triangle para poder saber donde encontrar el equilibrio en los lanzamientos de productos y servicios teniendo claro cuál es nuestro objetivo final.


¿Alguien ha oído hablar de The Iron Triangle?

Lo podríamos reducir a un enfoque metodologico de gestion de proyectos donde nuestro objetivo es tener claro donde podemos poner energía y esfuerzo para poder avanzar en nuestros servicios o productos y poder lanzarlos sin miedo a fracasar.
Dentro de este triangulo nos encontramos con 3 vértices donde en cada uno de ello tenemos tres parámetros para medir nuestro grado de evolución del proyecto y hacia donde queremos dirigir nuestra estrategia.

En primer lugar tenemos los Costes, es decir, tenemos que plantearlo como un proyecto que nos va a generar muchos costes o pocos, tenemos que tener claro si queremos invertir una cantidad económica importante o por el contrario preferimos hacer algo mas reducido hablando en términos económicos. Con el coste tienes que tener en cuenta la cantidad de recursos de los que vas a poder disponer en la fase de definición y elaboración de tus servicio o producto.

Como segundo vértice, tenemos el Tiempo, entendemos el tiempo como el periodo necesario para llevar a cabo la ejecución del proyecto y poder lanzar nuestro servicio o producto, queremos que sea rapido o algo que vaya a ser algo más complejo y lo podamos dilatar en el tiempo. Muchas veces el tiempo juega un papel importante para poder testear nuestro servicio, realizar un boceto y lanzarlo a mercado sobre un pequeño grupo poblacional para entender si puede gustar o no y tener conocimiento de cómo podemos marcar pautas de pricing o marketing.




Dentro del Tiempo tienes que tener en cuenta una variable importante, y se trataría de la prioridad de tu proyecto, si es algo que tiene que ser lanzado en un tiempo reducido o con un calendario marcado o por el contrario es algo de lo que podemos dilatar en el tiempo porque no existe ninguna prioridad desde la organización.

Por ultimo pero no menos importante, nos encontramos con la Funcionalidad, y básicamente estaríamos hablando de que funcionalidades le vamos a incorporar a nuestro servicio o producto, que sea algo sencillo o complejo, ligado a esto las dos variables anteriores van a ser claves, si tenemos budget/presupuesto para poder incluir mas funcionalidades o tenemos que limitarlo y lanzarlo mas simple. De todas formas se habla mucho de metodologías Agile y de Mínimo Producto Viable, que juegan un rol clave para establecer un baremo de aceptación en el mercado de nuestros productos y servicios y luego los vamos evolucionando.

De hecho, dentro de una estrategia de Value for Money podemos incluir nuevas funcionalidades con un coste adicional y que el cliente o el mercado esté dispuesto a pagar un precio mas alto, lo que seria el willingness to pay por nuevas funcionalidades.

Como conclusión, podemos referirnos al Iron Triangle como el equilibrio de estas variables para alcanzar un servicio o producto con una calidad deseada por la organización y aceptada por el mercado.

Autor: Emilio

07 agosto 2019

Qué es y para qué se utiliza NBA (Next Best Action)

Buenos días a todos, desde hace un tiempo que no escribo y hoy quería hacer notar una nueva tendencia que ha surgido con mucha fuerza, el NBA, que significa en inglés, Next Best Action (o Next-best-action marketing).

Desde el CRM conocido por todos hasta la Customer Experiencie, ahora se ha inventado un nuevo anglicismo para cautivar a las empresas, el NBA. En resumidas cuentas, consiste en tener a disposición toda la información de nuestros clientes y cuando estos llaman o son llamamos desde una campaña outbound, proponer la mejor acción posible, ya sea en términos de ventas, ya sea en términos de gestión propia del cliente, o ya sea por una reclamación sea por una duda.

Básicamente consiste en segmentar tu portfolio en individuos únicos, que es de lo que siempre se habló con la Customer Experience, y ofrecer a cada cliente el máximo del servicio posible. Ahora se incluyen también términos como upselling, crosseling, revenue, maximize, customer value… de esta manera segmentas tu cartera de clientes en individuos únicos.



En valores de Marketing, dejarías de hacer campañas generalistas o acciones máximas para crear campañas específicas por cliente. Con NBA lo que se propone es rentabilizar el coste de las campañas de marketing para valorizar el portfolio y generar valor con acciones comerciales.

De hecho, este término se ha comenzado a usar en campañas de ventas para crear una mayor conversión en los contactos con el cliente ofreciendo, para ese cliente, el servicio o producto más adaptado.

No sabría decir si el NBA (Next Best Action) entra en el marco de la Customer Experiencie, ya que desde hace mucho con la CX se busca aumentar el valor del cliente para obtener una mayor rentabilidad de la empresa. Cierto es que en CX nunca se ha hablado, o más bien, muy pocas veces, de realizar campañas de upselling a los clientes, ya sea en inbound o outbound. Se busca más la satisfacción del cliente en términos de recomendación de la empresa, fidelización (Loyalty), no realizar ningún tipo de venta.

Creo que no es nada nuevo, simplemente es un lavado de cara a las campañas tradicionales de upselling con la fuerza del data mining y la Customer intelligence. Que es donde todas las empresas buscan.

El NBA puede ser utilizado también para generar nuevas ventas, ya que para la creación de prospect, es necesario entender como fluctúan los posibles clientes, como se han movido por las páginas web, durante el contacto que han pedido.

Ni que decir tiene que la idea del NBA es realizar al cliente, o posible cliente, una acción de tipo (habitualmente) comercial para generar beneficios, y en cierta manera podemos decir que cubrimos una necesidad, ya que el cliente puede haber preguntado por un producto o servicio con anterioridad y esto quedara reflejado en tu base de datos.

Si bien la CX busca cubrir la necesidad del cliente y que el cliente recomiende tu marca, el NBA va al punto de generar una entrada de beneficio.

Depende de cada uno, con los datos encima de la mesa y el tipo de sector al que dediques, qué estrategia tomes para maximizar el potencial de esta herramienta.

Next Best Action se concibe con el fin de vender, y en tu mano está que ejecutes la mejor estrategia posible, esto dependerá del tipo de empresa y por supuesto del momento de la empresa.  ¡Traten bien a sus clientes!

Autor: Emilio 

21 julio 2019

Normas técnicas (UNE, EN, ISO): Tipos de normas, versiones y cumplimiento ¿Qué son? ¿Cómo se usan? ¿Son obligatorias?

Sirva este artículo sobre el mundo de la normalización para comentar algunos temas relativos a las normas técnicas (UNE, EN, ISO…) que, si bien a priori son conceptos básicos, a veces pueden dar lugar a dudas, dado que la cantidad de normas existentes es realmente grande, su ámbito de aplicación es muy diverso y no todas las normas están pensadas para funcionar de la misma forma.

 

Qué son las normas técnicas (UNE, EN, ISO)

Explicado de manera informal, las normas técnicas (o especificaciones, o estándares técnicos), son documentos elaborados por comités de expertos que abordan un tema concreto.

La Asociación Española de Normalización (UNE) define norma como un «documento de aplicación voluntaria que contiene especificaciones técnicas basadas en los resultados de la experiencia y del desarrollo tecnológico. Es el fruto del consenso entre todas las partes interesadas e involucradas en la actividad objeto de la misma y deben ser aprobadas por un organismo de normalización reconocido». 

Como podéis apreciar, esta definición es muy flexible, y de hecho, el contenido de las normas existentes es muy diverso. Por concretar un poco más sobre qué es una norma, en general podríamos decir que todas las normas tienen unas características comunes, que son las siguientes: Tratan temas técnicos; se elaboran tras detectar una cierta necesidad y tienen el propósito de conseguir un cierto grado de estandarización en lo relativo a un asunto concreto; han sido elaboradas por expertos en la materia tratada (los Comités Técnicos de Normalización); y en su contenido se busca reflejar el consenso general sobre el tema tratado, tras un proceso de elaboración que busca garantizar la participación de todas las partes interesadas.

 

Tipos de normas y especificaciones técnicas

Las normas se pueden clasificar según varios criterios:

Según quién las elabora, podemos distinguir tres grupos principales de normas:

Normas Internacionales (ISO), elaboradas principalmente por la Organización Internacional de Normalización (ISO), aunque también existen otros organismos internacionales como la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC).

Normas europeas (EN), elaboradas principalmente por el Comité Europeo de Normalización (CEN) o por en el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC).

Normas nacionales, siendo en España las normas UNE, elaboradas por la Asociación Española de Normalización.

Cabe mencionar que existen muchas normas internacionales y/o europeas que se traducen al español y se adoptan como normas UNE, dando lugar a las normas «UNE-EN», «UNE-ISO», o «UNE-EN ISO». Lo mismo sucede en el resto de países: Francia (NF), Alemania (DIN), Reino Unido (BS), Italia (UNI), Portugal (NP), etc.

 

Por otro lado, según su contenido, podemos clasificar las normas en:

Normas de producto: Son normas que estandarizan el contenido (diseño, características, prestaciones…) de tipos de productos concretos. Son muy extendidas en número, destacando entre ellas las normas armonizadas relativas al marcado CE, en base a las directivas europeas de productos.

Relacionadas con las normas de producto, también existen normas de ensayo, que fijan cómo ensayar características concretas de un producto. También existen otras normas relacionadas que se centran en, por ejemplo, el diseño de las instalaciones y sistemas, el proceso de instalación, su mantenimiento y/o uso.

Normas de sistemas de gestión: Este grupo de normas también es muy conocido, y en ellas se detallan las bases del funcionamiento de ciertos sistemas de gestión de las organizaciones. Destacan entre ellas la ISO 9001 de calidad, la ISO 14001 de medio ambiente y la ISO 45001 de seguridad y salud en el trabajo.

Otras normas: Normas de servicios, en el sentido más amplio de la palabra, y otras muchas normas que no encajan en los grupos anteriores, y que tratan temas relativos, por ejemplo, al diseño, las características o el contenido de muy diversos temas.

 

Por otra parte, según su rango, tenemos las «normas» propiamente llamadas así, y además también pueden existir otros documentos, especificaciones y guías de rango inferior a estas.

Finamente, indicar que todos estos documentos se suelen actualizar periódicamente para adaptarse al estado de la técnica, lo cual se indica por medio de su versión, codificada por medio de su año de publicación. Además, también pueden tener documentos posteriores que incluyan modificaciones o correcciones en apartados concretos del documento original.

 

 

¿Cuándo son obligatorias las normas?

El hecho de que exista una norma que aborde un determinado tema no significa que su cumplimiento sea obligatorio en términos legales. Para conocer este aspecto, hay que acudir a la legislación que regula ese tema concreto, y ver qué es lo que dice esta.

De este modo, podemos tener normas que dan presunción de conformidad con respecto a cierta legislación, normas que pueden ser de obligado cumplimiento en determinadas situaciones, o normas que no se nombran en la legislación.

Las explicamos a continuación:

Normas que dan presunción de conformidad: Para una determinada legislación, el concepto de «presunción de conformidad» significa que, cumpliendo con unas determinadas especificaciones técnicas (las normas citadas), se dan por cumplidos los requisitos esenciales o propósitos de dicha legislación, salvo prueba de lo contrario.

Al mismo tiempo, según el caso concreto, esta legislación podría contemplar que el cumplimiento de esa norma citada sea voluntario, abriendo la puerta a que, en vez de usar la norma, puedas optar por usar otras especificaciones distintas que sean equivalentes a la norma citada, bajo tu responsabilidad y siempre que justifiques apropiadamente que se cumplen los mismos requisitos esenciales (aunque esta suele ser una opción poco usada).

Por ejemplo, si una legislación dice que cierta norma de producto (donde se indican las características básicas que tiene que cumplir su diseño/fabricación) da presunción de conformidad con unos ciertos requisitos esenciales (por ejemplo, que el producto es seguro y que sirve para un determinado fin), el fabricante que quiera comercializar ese tipo de productos podrá optar por cumplir con esa norma y con eso cumpliría con dicha legislación. De forma alternativa, si por cualquier motivo el fabricante opta por no cumplir con la norma (o si no existe norma para un caso concreto), en los casos que así lo permita la legislación, podría usar otras especificaciones alternativas bajo su responsabilidad y debiendo demostrar que dichas especificaciones son equivalentes y cumplen los requisitos esenciales que se piden (o sea, demostrar que el producto es seguro y que sirve para el fin especificado). A grandes rasgos, esta es la forma de funcionar usada en algunas directivas europeas de productos – marcado CE.




Ejemplo directivas marcado CE (año 2006. ver enlace).

 

Normas de obligado cumplimiento: Si bien muchas veces la legislación usa el concepto de presunción de conformidad cuando cita normas, otras veces no es así, y podemos encontrar legislación donde el cumplimiento de ciertas normas es obligatorio. Esto depende de la situación concreta que se está regulando, y viene detallado en la propia legislación. En otros casos, es posible que la legislación nombre una norma como una posible vía de cumplimiento, pero se den otras opciones alternativas (por ejemplo: para cumplir con un determinado propósito, se podría dar la opción de cumplir con una determinada norma, o bien, cumplir con unos determinados requisitos alternativos).

También cabe mencionar que cuando una norma se cita en la legislación, se indica también cómo se debe demostrar dicho cumplimiento. Por ejemplo, con las normas de producto de marcado CE, en función del tipo de producto del que se trate, se pide al fabricante que elabore una determinada documentación, que realice unos determinados ensayos, que tenga controles de producción, etc… y entre estas tareas, a menudo tienen que intervenir organismos externos independientes que ensayan, inspeccionan, evalúan y/o vigilan ciertas actividades para garantizar que se cumplen los requisitos.

 

Normas que no se nombran en la legislación: El tercer gran grupo de normas son las que no se nombran en ninguna legislación. Seguramente este sea el mayor grupo de normas dentro del total de ellas. En principio estas normas ni dan presunción de conformidad ni tampoco son de obligado cumplimiento en términos legales, sino que han sido creadas con otros objetivos, dentro del campo voluntario, tales como dar recomendaciones, o estandarizar ciertos requisitos que pueden ser de interés para un determinado sector o actividad, sin que haya ninguna legislación específica que las pida. En otros casos estas normas son usadas entre particulares para fijar los requisitos que se solicitan a la hora, por ejemplo, de redactar los pliegos de un contrato, o de fijar los requisitos que un cliente le exige a sus proveedores o contratistas de productos, servicios o proyectos.

 

¿Qué versiones de las normas hay que aplicar?

Otra duda común sobre las normas es acerca de la versión de estas que se debe aplicar. Sobre este asunto, tenemos que volver a diferenciar entre las normas que se citan en una determinada legislación y las que no:

Para las normas que no se citan en ninguna legislación, normalmente la versión aplicable será la última versión publicada (la «versión vigente» disponible en la web del organismo normalizador).

Por contra, en las normas citadas en la legislación, es posible que suceda que la última versión publicada de una norma (la «versión vigente» de la web del organismo normalizador) no sea la que aparece citada en la legislación. En estos casos, hay que atender a lo que diga dicha legislación para saber cuál es la versión de la norma a aplicar. Cabe indicar que, normalmente la legislación cita las normas con su versión (año), y esta es la versión que hay que aplicar. En otros casos, la legislación te permite aplicar la versión de la norma citada en ella, o bien, las posibles versiones posteriores de ella que se publiquen en el futuro, bajo tu responsabilidad y siempre que se cumplan unas determinadas condiciones. Por último, en un pequeño número de casos, la legislación podría citar las normas sin versión.

Por ejemplo, para terminar con este artículo, podemos nombrar un caso de normas armonizadas de marcado CE. A continuación puedes ver una Comunicación de la Comisión Europea en el marco de la aplicación de un determinado reglamento europeo donde se citan las normas armonizadas con respecto a ese reglamento:






Por lo tanto, para dicha legislación, las normas aplicables son las que aparecen en esa lista, con las versiones que aparecen ahí (en la imagen, la norma es la «EN 1», en su versión de 1998. A la derecha aparece la versión de la norma a la que sustituye (en este caso a ninguna) y a partir de qué fecha esa norma empieza a considerarse norma armonizada a efectos del reglamento europeo).

Para terminar, os copio aquí el enlace a otro artículo que os puede interesar: Marcado CE: ¿Qué es y para qué sirve? Introducción e historia de la legislación europea de productos

Autor: Jorge Jimeno Bernal

18 noviembre 2018

Cómo organizar el trabajo: Auditoría

Buenas a todos, hacía tiempo que no escribía, y lo cierto que el otro día me encontré con un problema de gestión de trabajo importante, y quería compartir y tratar de dar sentido a la organización del trabajo.

En vísperas de pasar la tan “prestigiada” ISO 9001, me acerqué al Departamento de Compras para pedirles cómo gestionaban ciertos procesos de gestión de proveedores y los últimos procesos de licitación.

El caso que me encuentro allí es que ninguno sabía dónde se encontraba la mapatura de procesos y había cierto caos con la ordenación/organización del trabajo, mi sentimiento no fue otro que, “chicos o nos organizamos un poquito con el trabajo  y el papeleo o vamos a suspender”, mi trabajo es de Gestor de la Calidad, y para este año el departamento de compras es uno a los que hay que auditar. Me gusta organizar antes las auditorías para facilitar el trabajo a los compañeros que vienen a pasar la inspección.

Al llegar allí y encontrarme con esa desorganización pensé que teníamos que ponernos manos a la obra con las cosas más importantes para un departamento, el know-how del departamento debe ser transferible a cualquier persona y en el tiempo, si la gente sabe cómo funciona per no está plasmado en ningún lado, esas personas pueden dejar la organización y que se pierda el know-how.

Esto es malo muy malo para todos, porque hace que se degenere el servicio si no están esas personas, y muy malo para la gestión del conocimiento porque lo tienen las personas (que está bien y es importante) pero debe haber un documental donde además las nuevas personas que entran en la organización tengan acceso a ella.

Dicho esto, nos pusimos manos a la obra a pintar los procesos para nuestras RFPs y RFIs. Y me ayude es parte de un artículo escrito en esta página acerca de la mapatura de procesos, muy interesante y que aplica la lógica de los procesos por niveles, tras varios días de trabajar con el equipo de compras pudimos realizar un mapeo de todo el departamento y un Cuadro de mando donde pusimos indicadores que debía seguir el departamento, admito que en poco tiempo realizamos un trabajo digno. La resolución de si pasamos la auditoría al final del artículo.

Por otro lado teníamos pendiente la gestión de órdenes y papeleo administrativo que se generaba dentro del propio departamento, obviamente, en la auditoría deberíamos pasar el control gestional de la documentación, en este caso, me encontraba con que no se sabía dónde se alojaban los documentos o quien los había realizado, tal era el caso que pregunté “en esta orden quien el último en realizar modificaciones y nadie lo sabía, es el típico caso que te encuentras con los niños, “quien ha roto a esto?” y no ha sido nadie. Bueno pues con respecto a esto también trabajamos para ganar orden en la gestión y administración documental.

Buscamos diferentes Gestores documentales, para el caso no pudimos digitalizar todos lo que queríamos pero empezamos a dar sentido al trabajo, y organizar las órdenes de compra utilizamos un método Kanban que ayudo a  saber dónde y quien tenía la orden. Mejoro mucho la capacidad organizativa del departamento.

¿Queréis saber si pasamos o no la auditoria?

Pues la  pasamos, pero estuvimos cerca de no pasarla, en concreto para este departamento tuvimos varias No Conformidades y alguna Acción Correctiva. Y los auditores dijeron que como la organización de un departamento de compras se había “no gestionado” de esa manera todo ese tiempo.

La moraleja de la historia es, tened cuidado con la calidad, no es una cosa de pasar la auditoría y de un momento, sino que es una filosofía de vida, la calidad es clave no para pasar la auditoría sino para gestionar el día a día de forma eficiente.

Autor: Emilio

15 agosto 2017

Gestión de proyectos: toma de decisiones

Buenos días a todos, hoy me gustaría hablar de una problemática creo que es para todos conocida sobre la toma de decisiones en la gestión de proyectos para su lanzamiento.

Ya sabemos que la gestión de proyectos lleva consigo una recogida y definición de requisitos. Durante esta fase del proyecto se idea qué se quiere hacer exactamente para cubrir las necesidades de los clientes. Esto tiene un tiempo determinado y puede llegar a ser un peligro, porque hay varios puntos a tener en cuenta. ¡Ojo!, hay que evaluar que se quiere y que se puede, los componentes de la parte de Tecnología que forman el equipo deben ser capaces de realizar una valoración a nivel de consumo de tiempo y recursos para las necesidades que se han tomado, pero, ¿Y qué pasa con las necesidades de Negocio?, pues bien a esta pregunta podemos responder con, MVP, por la falta de tiempo en la mayoría de los proyectos es difícil llegar a tiempo, tenemos dos opciones:

1- Alargar el proyecto el tiempo necesario para completar todas las necesidades que se han registrado, sin que esto le importe a la parte de Negocio.

2- Buscar una alternativa al lanzamiento en fechas, buscar algo con lo que Negocio se sienta conforme y cubrir con calidad las necesidades presentadas sin cumplir todos los requisitos. Y el resto de requisitos lanzarlos en proyectos más pequeños más adelante.

Aquí, viene otra gran pregunta que se realiza el equipo de trabajo, si dejamos estos requisitos para más adelante nunca los haremos…preferimos hacerlos ahora para que no se escape nada.

Para relajar los ánimos de la parte de Negocio diré que no conozco en los que después de lanzarlos no se haya afinado nada. Con esto quiero decir que a pesar de haber completado con éxito lo que se buscaba, en un alto porcentaje de ocasiones siempre hay que volver a tocar algo en Sistemas.

Tampoco quiero decir que la calidad de los entregables sea mala, hablo de que al final tener en cuenta todas, y digo todas las casuísticas es muy complicado. Entonces podemos:

1- Aprovechar que volvemos a entrar en los sistemas para realizar una segunda ronda de tunning del proyecto para completar los requisitos. No lo recomiendo, ya que por lo general esto suele ser un infortunio de malas noticias y retrasos de entregables.

2- Crear una segunda Fase del proyecto donde abordar todo aquello que se haya dejado en la primera. De esta manera podemos crear una bolsa de recursos tanto económicos como de personas. Esto es lo que recomiendo, ya que se crea un grupo de trabajo volviendo a hacer foco en la última parte de requisitos. Sin perder la calidad en ningún momento.




Con esto quiero decir que tenemos múltiples opciones para abordar todos los requisitos que definimos para un proyecto, pero lo primero que tiene que reinar en la gestión de los proyectos es el sentido común. La clave pasa por analizar la situación y tomar una decisión sin que  impacte en otros proyectos, sin que suponga un desembolso monetario alto, sin necesidad de desgastar al equipo de trabajo. Repito seamos pragmáticos y busquemos el sentido común a cada situación.

Al final llegar al éxito y colgar la medalla se puede hacer de muchas posibles, por eso hazlo de la manera que cause menos «bajas» en el equipo y controla los riesgos.

Cómo he dicho en anteriores artículos ¡¡seamos Lean!!


Autor: Emilio 

29 abril 2017

Marcado CE: ¿Qué es y para qué sirve? Introducción e historia de la legislación europea de productos

El marcado CE es una de las herramientas más importantes de la Unión Europea para garantizar la libre circulación de productos entre sus Estados Miembros, buscando garantizar al mismo tiempo que estos cumplen con la legislación vigente y que son seguros de usar.

La utilización del marcado CE aporta ventajas tanto a los fabricantes como a los consumidores:

  • Por un lado, los fabricantes se benefician de que, usando dicho marcado, pueden comercializar sus productos en todos los países de la UE. Del mismo modo, para obtener el marcado se fijan unos requisitos estandarizados y aplicables a los fabricantes de todos los países sin distinción, por lo que se asegura la igualdad de trato y se evita que haya discriminación por país de origen.
  • Por otro lado, para los consumidores el marcado CE aporta una la ventaja clara: el poder confiar en los productos que adquieren en el mercado, ya que tener dicho marcado es un indicativo de que el producto cumple con los requisitos legales, entre ellos los relativos a la seguridad de uso.

A continuación vamos a hablar brevemente sobre qué es el marcado CE y cuál es su origen. Para obtener más información, puedes descargarte el documento de la Comisión Europea Guía azul del Marcado CE donde se habla más profundamente de todo lo relacionado a él.

 

¿Qué es el marcado CE?



El marcado CE («Conformidad Europea») es el testimonio por parte del fabricante de que su producto cumple con los requisitos legales y técnicos en materia de seguridad de los Estados miembros de la Unión Europea.

Dicho de otro modo, el marcado CE indica el cumplimiento de un producto con la legislación de la UE aplicable, y es la consecuencia visible de un proceso de evaluación de la conformidad de dicho producto.

Hay que remarcar que este marcado no debe fijarse para cualquier tipo de productos, sino que solo aplica a un producto si éste se encuentra dentro del alcance de las llamadas Directivas y reglamentos de Nuevo Enfoque». En cada una de estas directivas y reglamentos europeos, se detalla qué tipo de productos deben llevar el marcado CE, así como el proceso de evaluación de la conformidad que se requiere para poder obtener dicho marcado (según el tipo de producto, este proceso de evaluación puede ser realizado por el propio fabricante, o bien participar también algún organismo externo independiente, como por ejemplo entidades certificadoras o laboratorios, entre otros). Asimismo, la Comisión Europea también establece cuáles son los estándares técnicos armonizados (normas EN) que le pueden aplicar a cada producto concreto, en relación con la directiva o reglamento en el que estén enmarcados.

Una vez obtenido el marcado CE, los productos podrán ser introducidos en toda la UE (incluyendo también el Espacio Económico Europeo y Turquía), aunque estos no tienen por qué haber sido fabricados en estos países. Esto significa que los estados miembros no pueden restringir la puesta en el mercado de productos con marcado CE, a menos que dicha restricción esté justificada por pruebas de la «no conformidad» de un producto en concreto con los requisitos de dicho marcado, para lo cual es vital que las administraciones públicas realicen una vigilancia del mercado eficaz.

En resumen: El marcado CE es un indicador (pero no una prueba) de la conformidad de un producto con la legislación de la UE, y permite la libre circulación de este dentro del mercado europeo tanto si dichos productos han sido fabricados en la UE o el Espacio Económico Europeo, como en otro país externo.

 

¿Cuál es el origen del  marcado CE?
Historia de la legislación armonizada para productos

Desde que se creó la Comunidad Económica Europea (CEE, posteriormente UE) en 1957, uno de sus objetivos principales fue la eliminación de las barreras al comercio de productos entre sus países. Esto significaba que los productos fabricados en un país debían poder ser comercializados en el resto de países sin ningún tipo de barreras. Para ello, inicialmente se eliminaron las barreras arancelarias (aranceles en las fronteras).

No obstante, en la práctica el comercio de productos entre los países siguió teniendo restricciones por las llamadas «barreras no arancelarias». Estas barreras no arancelarias consistían en requisitos nacionales que cada país ponía a los productos para permitir que estos fueran comercializados en su territorio, lo que hacía que en la práctica las empresas que querían exportar bienes a otros países de la CEE tuvieran restricciones que aumentaban sus costes al tener que cumplir los requisitos específicos de cada país, lo cual era contrario al objetivo que se buscaba conseguir.

Para eliminar este problema, la legislación de la UE relativa a las mercancías fue progresando en varias fases:

— La situación de partida era la de que cada país tenía su legislación nacional aplicable, por lo que los productos debían cumplir con los requisitos técnicos que les ponía cada país, lo cual suponía un problema para el comercio (las «barreras no arancelarias» nombradas antes).

— Para evitar esto, inicialmente se optó por el enfoque tradicional o «Antiguo Enfoque», que apostaba por elaborar legislación a nivel europeo muy detallada y que contenía todos los requisitos técnicos y administrativos necesarios. No obstante, este enfoque suponía una gran dificultad al tener que elaborar una legislación tan detallada.

— Por ello, dado que el Antiguo Enfoque era complejo de poner en práctica, y tras sentencia Cassis de Dijon (principio de reconocimiento mutuo), poco después surgió el «Nuevo Enfoque» (1985) y el «Enfoque Global», que limitaba el contenido de la legislación a los requisitos esenciales, dejando los detalles técnicos a las normas europeas armonizadas (normas EN). Esto condujo al desarrollo de la política de normalización europea para respaldar esta legislación. Además, se desarrollaron los instrumentos de evaluación de la conformidad, necesarios para la aplicación de los actos de armonización de la UE.

— Finalmente, surgió el «Nuevo Marco Legislativo» (2008), que completa los principios del Nuevo Enfoque y que mejora el marco legislativo haciéndolo más eficaz y contemplando todos los elementos necesarios para una evaluación de la conformidad, una acreditación y una vigilancia del mercado más robustas, sobre todo en aspectos como el control de los productos procedentes de fuera de la UE.

 

El principio de reconocimiento mutuo

El concepto de reconocimiento mutuo empieza con la sentencia Cassis de Dijon (1979):



El principio de reconocimiento mutuo

 

El «principio de reconocimiento mutuo» supuso un paso muy importante en la eliminación de las barreras al comercio entre los Estados miembros, y fue el punto de partida para alcanzar realmente el objetivo de eliminar las barreras no arancelarias y garantizar el acceso al mercado único de aquellos productos cuya legislación no está armonizada a escala europea. Actualmente, el reconocimiento mutuo se sigue aplicando cuando no existe legislación armonizada, salvo en ciertos casos excepcionales, según lo contemplado en el Reglamento (CE) 764/2008.

 

El Nuevo Enfoque y el Enfoque Global

El Nuevo Enfoque, aprobado en 1985, fue una consecuencia legislativa de la sentencia de Cassis de Dijon.

El Nuevo Enfoque legislativo añadió las siguientes novedades a la hora de establecer los principios que se deben seguir para elaborar legislación de productos a nivel europeo:

— La armonización legislativa debe limitarse a los requisitos esenciales (normalmente requisitos funcionales) que los productos introducidos en el mercado de la UE deben cumplir si pretenden circular libremente dentro de los estados miembros.

— Estos requisitos esenciales se recogen en la legislación armonizada de la forma siguiente: Por un lado, las «directivas y reglamentos europeos de nuevo enfoque» fijan los principios generales sobre los requisitos esenciales y cómo deben estos aplicarse. Por otro lado, se establecen normas técnicas armonizadas (normas EN) para cada tipo producto, donde se desarrollan los detalles técnicos de estos requisitos esenciales. Estas normas las elaboran los organismos de normalización europeos (CEN y CENELEC principalmente) con la supervisión de la Comisión Europea y de los Estados Miembros.

— Junto con lo anterior, también se fijan las tareas que debe realizar el fabricante y los demás agentes involucrados, relativas a la evaluación de la conformidad:

En función del tipo de producto que se trate, las directivas europeas piden al fabricante una determinada documentación, unos determinados ensayos, controles de producción, etc… y entre estas tareas, a menudo tienen que intervenir organismos externos independientes (organismos notificados -o notified bodies- autorizados a nivel europeo) que ensayan, inspeccionan, evalúan y/o vigilan ciertas actividades para garantizar que se cumplen los requisitos.

Por lo tanto, según el producto concreto, en el proceso de evaluación de la conformidad tendrán que intervenir organismos notificados o no, así como el fabricante deberá realizar una serie de tareas. A grandes rasgos, estas actividades se agrupan en dos grandes fases: la evaluación inicial del prototipo de producto, y posteriormente, el control de producción que debe realizarse durante la fase de producción. Los detalles de las actividades a realizar cambian para cada tipo de producto concreto según la legislación que aplique.

— Los productos fabricados conforme a las normas armonizadas, en base a los instrumentos de evaluación de la conformidad fijados, se beneficiarán de una presunción de conformidad con los requisitos esenciales correspondientes de la legislación aplicable. En la práctica, esto significa que el fabricante, para indicar que su producto cumple con la legislación europea, le debe poner el marcado CE, siguiendo el procedimiento que fijen las directivas que le apliquen y elaborando la documentación que se requiera. Una vez el producto tiene el marcado CE puede ser comercializado en todo el mercado único.

— Adicionalmente, normalmente el uso de las normas armonizadas suele ser voluntario (Según lo que establezca la legislación en cada caso, ya que cada directiva es distinta. Hay directivas que no siguen el Nuevo Enfoque donde las normas son obligatorias). Que una norma sea «voluntaria» significa que, el fabricante, si así lo deseara, podría aplicar otras especificaciones técnicas distintas a las normas armonizadas para cumplir con los requisitos esenciales fijados en la legislación, aunque esta vía es poco usada. Si se opta por dicha vía, el fabricante deberá justificar y demostrar que las soluciones alternativas que propone cumplen con los requisitos esenciales y posteriormente pasar igualmente por el proceso de evaluación de la conformidad que fije la legislación en cada caso.

— Finalmente, las autoridades públicas de cada país realizan controles y campañas de vigilancia del mercado para asegurar que los productos que se están comercializando cumplen con la legislación aplicable. Para ello, no solo se comprueba toda la documentación de los productos, sino que muchas veces se prueban y ensayan los productos para comprobar que son seguros. En el caso de detectarse incumplimientos, la autoridad competente puede solicitar que se retiren los productos del mercado y pedir responsabilidades.

 

La situación de la legislación armonizada tras la aplicación del Nuevo Enfoque

Tras la aplicación de este Nuevo Enfoque en la legislación europea de productos, en las décadas siguientes se han elaborado decenas de «directivas y reglamentos europeos de nuevo enfoque», que se basan en los principios citados anteriormente, de modo que en la actualidad la situación queda como sigue:

– Una gran mayoría de productos de consumo e industriales quedan cubiertos por esta legislación europea. Por ejemplo, cabe citar las directivas y reglamentos europeos de productos de baja tensión, equipos de protección individual, juguetes, seguridad en máquinas, productos de construcción, aparatos de elevación, equipos a presión, etc.  Todos los productos a los que les aplique una (o varias) de estas directivas, deberán llevar marcado CE, y se podrán comercializar en toda la UE.

– Por otro lado, para los productos para los que (aun) no existe legislación armonizada, les sigue aplicando la legislación nacional de cada país, y si quieren ser comercializados en otro Estado Miembro, les aplica el Principio de reconocimiento mutuo comentado anteriormente. Para más información sobre este caso, se puede consultar el Reglamento (CE) 764/2008.

 

El Nuevo Marco Legislativo

A finales de los años 90, la Comisión Europea comenzó a reflexionar sobre la aplicación práctica del nuevo enfoque. Se buscaba que esta legislación se aplicara de forma más eficaz. Para ello, se analizó la coherencia del marco legislativo, el proceso de notificación, la acreditación, los procedimientos de evaluación de la conformidad, el marcado CE y la vigilancia del mercado.

De esta forma, el Nuevo Marco Legislativo, vigente desde 2008, refuerza los principios de Nuevo Enfoque, y tiene en cuenta la existencia de todos los agentes económicos en la cadena de suministro: fabricantes, representantes autorizados, distribuidores e importadores. Además, se reconocen las diferentes autoridades nacionales: las autoridades normativas, las encargadas de la notificación, las que supervisan al organismo nacional de acreditación, las autoridades de vigilancia del mercado, las responsables del control de los productos procedentes de terceros países, etc.

Por otra parte, se hace hincapié en la comercialización del producto. Se facilita el rastreo de un producto no conforme hasta su fabricante. Además, ahora el importador tiene unas obligaciones más claras en relación con la conformidad de los productos, y cuando un distribuidor o un importador modifica un producto o lo comercializa bajo su propio nombre, se convierte en el equivalente del fabricante y debe asumir las responsabilidades de este.

Finalmente, se introduce una política integral que refuerza la vigilancia del mercado. Esto ha cambiado el equilibrio de las disposiciones legislativas europeas: de estar orientadas fundamentalmente al establecimiento de requisitos del producto que deben cumplirse cuando son introducidos en el mercado, a poner un énfasis cada vez mayor a los aspectos de la vigilancia durante todo el ciclo de vida del producto.

 

¿Cómo comprobar si un producto tiene marcado CE?

Una vez definido qué es, para qué sirve y cómo se obtiene el marcado CE, nos falta saber cómo los consumidores podemos comprobar si un producto tiene o no dicho marcado y en base a qué legislación.

Como ya hemos dicho antes, este marcado no aplica a todos los productos, sino solo a los que les afecten las llamadas “Directivas y reglamentos europeos de Nuevo Enfoque». Es en estas directivas y reglamentos donde se especifican los detalles del marcado CE para cada tipo de producto, así como el procedimiento para obtenerlo y la documentación que debe adjuntarse al producto.






De forma general, el producto en cuestión deberá ser acompañado por la siguiente documentación (esta puede variar en función de las directivas que le apliquen):

  • Marcado CE (logo/etiqueta). Consiste en el logotipo «CE», que suele ir acompañado por una determinada información del producto, según lo que exijan las directivas que le aplique. Esta etiqueta va colocada impresa en el propio producto, o en una etiqueta adherida al mismo, o excepcionalmente, en el envase o en los documentos de acompañamiento del producto.
  • Declaración de Conformidad. (o Declaración de Prestaciones para los productos de construcción), donde se especifica la información básica relativa al fabricante, producto, legislación aplicable y al marcado CE.
  • Instrucciones e información sobre seguridad. La información que el usuario necesita conocer para poder instalar y usar correctamente el producto.
  • Otra documentación que se pida en cada directiva o reglamento concreto.

Aparte de lo anterior, también existen otros documentos que el fabricante debe tener. Entre ellos, son esenciales los certificados de los organismos notificados (según aplique al producto concreto), aparte del resto de documentación técnica que debe tener el fabricante (control de producción, ensayos, etc…).

 

Más información: Guía azul sobre la aplicación de la normativa europea relativa a los productos. (Documento orientativo con los conceptos generales del marcado CE. Notar que cada directiva o reglamento europeo contiene los requisitos específicos para cada tipo de productos, que pueden variar ligeramente para cada caso).

Autor: Jorge Jimeno Bernal.

 

23 abril 2017

El ciclo de la calidad en video: El ciclo de Deming y su aplicación

No hay cosa que nos guste más a los autores de esta web que nos referencien como fuente de consulta en otros artículos y videos de Internet.





En este caso, queremos compartir con vosotros un video de Leonardo Pacheco que trata sobre el Ciclo de Deming  (Ciclo PDCA). En el video, de 9 minutos de duración, se habla de forma muy amena de la vida de Edwards Deming (1900-1993), el creador del famoso ciclo. Posteriormente, se explican cada una de las etapas del Ciclo PDCA, hablando también de cómo aplicarlo y de qué beneficios tiene su uso.

Aquí tenéis el video:

Enlace:  www.youtube.com/watch?v=KvitqfuxFtw

19 febrero 2017

La Asociación Española de Normalización (UNE): AENOR se divide en dos, y el normalizador pasa a llamarse UNE

En el mundo de la calidad y de la normalización en España, esta es una de las noticias que no se pueden dejar pasar: AENOR se separa en dos.

Por un lado se crea la Asociación Española de Normalización (UNE) que se encargará de la creación y gestión de las Normas UNE, y por otro lado AENOR se quedará con la parte de la certificación de normas. Tradicionalmente ambas actividades se hacían por la misma entidad, pero como explicaremos más abajo, en los últimos años ha ido haciéndose cada vez más patente la necesidad de separar en organizaciones distintas e independientes cada una de las dos actividades.

 




 

Antes: AENOR normalización y certificación

AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) se creó en 1986. En estas últimas décadas AENOR se ha dedicado tanto a la normalización como a la certificación dentro de España.

En cuanto a la normalización, esta consiste en crear y gestionar las normas españolas UNE («Una Norma Española»), y a trasponer normas internacionales EN (Norma Europea) e ISO (Norma Internacional).  El ejemplo más famoso de norma es la UNE EN-ISO 9001, sobre la que hemos escrito bastante en esta web.

Al mismo tiempo, AENOR también podía certificar la implantación de las normas. Cabe destacar que mientras que la actividad de normalización era exclusiva de AENOR en España, la actividad certificadora podía ser realizada por cualquier entidad acreditada por ENAC (entre las que se incluye AENOR y muchas otras empresas de certificación como Applus, SGS o Bureau Véritas, por nombrar algunas de las más conocidas).

 

Ahora: UNE normalización y AENOR certificación

En la actualidad, desde 2017 se ha procedido a un desdoblamiento de las actividades de la antigua AENOR por la cual UNE, Asociación Española de Normalización, sin fines lucrativos, desarrollará las actividades de normalización y cooperación. Por otra parte, la nueva AENOR, entidad mercantil, trabajará en los ámbitos de la evaluación de la conformidad y otras actividades asociadas, como la formación.

En la propia web de AENOR lo explican:

  • – «La Asociación Española de Normalización, es el organismo legalmente responsable del desarrollo y difusión de las normas técnicas en España. Las normas indican cómo debe ser un producto o cómo debe funcionar un servicio para que sea seguro y responda a lo que el consumidor espera de él. UNE pone a disposición de todos más de 31.500 documentos normativos.»
  • – «En evaluación de la conformidad (…) los certificados de AENOR sean los más valorados, no sólo en España sino también en el ámbito internacional, habiendo emitido certificados en más de 60 países. AENOR se sitúa entre las 10 certificadoras más importantes del mundo.»

Por lo tanto, a partir de ahora, será UNE (Asociación Española de Normalización) la entidad encargada de la normalización en España, y AENOR INTERNACIONAL llevará la parte de la certificación, junto con el resto de empresas acreditadas por ENAC que también ofrecen estos servicios en nuestro país.

Más información: https://www.une.org

05 noviembre 2016

Lienzo Canvas: marco de gestión de proyectos

Surge como una metodología de gestión de proyectos, ayudando a la guía de estos y enfocado a un diseño creativo mediante la creación de un lienzo del proyecto a trabajar. De esta manera Canvas nos permite dibujar como quedaría nuestro proyecto en una serie de pasos que definen de forma ágil mediante la intervención de todos los stakeholders involucrados, reduciendo el TTM y mejorando la penetración de nuestros productos.

Podemos simplificar la realización de Canvas en 3 bloques principales que a su vez se subdividan:

El primero de los bloques localizado en el centro se define lo que sería los pilares del proyecto, en este caso el producto final, por otro lado las actividades necesarias para conseguir ese producto.

En un lateral derecho vamos a desarrollar componentes de mercado, propuesta de valor del producto, canales de difusión, relación con el cliente y fuentes de ingresos.

Por último el bloque de la izquierda, define esta metodología sería identificar que recursos van a ser necesarios, uso de plataformas tecnológicas (TIC), relación entre ellos y que es necesario por parte de cada uno en los diferentes pasos del proyecto y por supuesto establecer una estructura de costes.

 

¿Qué beneficios ofrece Canvas?

El modelo Canvas permite establecer modificaciones rápidas sobre el avance del proyecto en base al análisis de datos y testando las hipótesis que marcan las directrices del éxito del proyecto, marcando la viabilidad del negocio.

– Canvas permite la interacción de las diferentes áreas afectadas de manera amena y flexible, de una forma muy intuitiva y fomentando el trato entre personas.

Sin duda fomenta el trabajo en equipo, en la manera en que se realizan diferentes workshop para trabajar la evolución del lanzamiento del producto. Trabajar con un modelo de lienzo permita establecer una mejor relación entre las personas que van a intervenir. Puedes utilizar metodologías como Scamper o brainstorming.

 Mejora la visualización de manera global la holística del proyecto. Una vez realizado el lienzo Canvas se mostrará a todas las personas que han intervenido en esta actividad y que van a formar parte de la consecución del lanzamiento del producto.

Ahora vamos a desarrollar y definir otros aspectos que hemos visto que son necesarios para conseguir alcanzar con éxito el desarrollo del Canvas.

1- Segmentación de clientes: lo más importante que te tienes que preguntar es a quien va a ir dirigido tu producto, qué penetración va a tener y si va a tener la fuerza de compra  que se tiene planificada sobre ese nicho de mercado.

2- Propuesta de valor: es decir, que necesidad vas a cubrir, la clave consiste en saber qué problema vas a ser capaz de solucionar a tu grupo de clientes.

3- Canales de difusión: para generar una buena penetración de mercado es muy importante definir por medio de qué canales vas a difundir tu producto sobre tu público objetivo. En este punto hay que ser capaz de discernir el público al que va dirigido el producto y es base a esto tienes la posibilidad de elegir el mejor canal. Si se trata de un grupo de clientes jóvenes fomenta el canal digital mientras que en otros sectores puede tener más éxito canales tradicionales.

4- Customer Journey: en este proceso de lanzamiento de productos tienes que pararte a pensar cómo va a ser la relación con tus clientes. Establecer touchpoints dentro del ciclo de vida de cliente y de producto. Formas de contacto y sentimientos que pueden levantar estos touchpoints.

5- Obtención de ingresos: siempre hay que justificar el presupuesto de un departamento para comenzar a trabajar sobre un proyecto, entonces, veamos qué puntos son sensibles para el cliente: cuanto está dispuesto a pagar el cliente, de qué manera efectúa el pago, venta directa, venta online… entonces hay que evaluar todas las posibilidades de ganar dinero.

Cuando tengamos claro en que entorno se va a mover la compañía sobre estos nuevos productos o servicios, vamos a trabajar las alianzas internas. Vamos a valorar la parte interna del proyecto en que necesitamos y que gastos vamos a soportar, los puntos para ver en este momento de desarrollo de proyecto son:

1- Recursos internos: debemos identificar a qué personas vamos a necesitar para conseguir nuestro objetivo, que departamentos van a estar involucrados y de estos quienes van a llevar el “mono” de trabajo.

2- Acciones a realizar: muy importante es definir el concepto de producto como sacarlo a mercado, por lo que, debemos establecer unas líneas de acción frente este nuevo horizonte. Es muy importante saber que se quiere para no perder el tiempo en el desarrollo.

3- Alianzas internas: dentro de este lienzo nuestros actores deben mantener una buena comunicación y unas líneas claras de actuación. Basándonos estos valores, tenemos que fomentar la accesibilidad y transparencia de la información. Hay que hacer un fomento de compañerismo y lo acabar con los recursos de departamentos implicados.

4- Estructura de costes: hemos visto que necesitamos identificar de donde proceden nuestros beneficios, pero también tenemos que tener identificado de donde proceden nuestros costes. Identifica estos focos y establece una priorización para reducir estos costes.






Una vez que tenemos todo esto identificado, ¿Cómo avanzamos?

Hemos marcado un punto de inicio en la ejecución de nuestro proyecto, debemos actualizar nuestro lienzo, tenemos que continuar actualizando los cambios que suceden en nuestro desarrollo de producto y cuando finalmente lancemos el producto al mercado seamos capaces de analizar qué puntos fuertes y que puntos débiles han influido en nuestro. Que nos ayude a marcar una mejor ruta a la hora de la ejecución de nuevos proyectos Canvas o de la índole que sea.

Una vez que tenemos finalizado el proyecto tenemos que tomar las métricas oportunas para conocer cuán de bueno es el producto que hemos lanzado al mercado, en estos casos es muy interesante trabajar con Análisis AB, donde mediante la ejecución de pilotos tienes una muestra de cómo afectan tus productos a tus clientes y pueden realizar comparaciones entre grupos de clientes reducidos sin necesidad de lanzar el producto a toda tu cartera. Son metodologías ágiles que ayudan a obtener resultados rápidos sobre impacto a clientes.

Autor: Emilio 

17 septiembre 2016

Transformación digital, ¿qué buscan los clientes?

Estamos en una espiral absoluta de nuevas tecnologías, el mundo evoluciona hacia acercar a las personas alejadas, a mejorar las comunicaciones entre las personas, videoconferencias, chats de todo tipo, buscadores. Hablamos de generación X, generación Y y unos tal Millennials (que suena muy futurista)…en resumen, de personas diferentes con diferentes actitudes frente a las empresas.

Son estas las que tienen que adaptar su forma de contactar con el cliente para prestar un mejor servicio y mantenerse en la cresta de la ola. Todo pasa en definitiva por digitalizar sus clientes, lo que viene siendo la dichosa Transformación Digital, ese paradigma que va a cambiar el mundo para que sea mejor, por ello están pasando empresa grandes, medianas, pymes; Jóvenes emprendedores que directamente generan un negocio digital con un servicio al cliente basado en RRSS o plataformas digitales, podríamos hablar de Entrepreuners for Millennials y que su Community Manager gestione pedido, tu reclamación…suena cool.

Básicamente, y por experiencia personal el servicio de atención al cliente deja bastante que desear. No obstante, son empresas enfocadas a la venta y si el cliente tiene algún problema “que él se las apañe”. No hablo del gigante Amazon, donde presta un servicio puntero y de altísima calidad, con la inversión que puede realizar se puede permitir ser un benchmark en lo referente a la atención al cliente.

Volviendo a la comunicación con los clientes, ¿Qué quieren?, sencillo, que sus preocupaciones sean oídas, tan fácil como eso. Y dicho esto no todas las empresas tienen tan fácil el permitirse adaptarse a las nuevas épocas, entrar dentro del paradigma del cambio, ser digitales.

Y entonces, ¿Por qué pasa una empresa para ser digital?, el primer paso es que sus clientes conozcan lo que existe en el mundo digital de esa empresa, que se dé a conocer en ese ámbito y que preste un servicio donde el cliente entienda lo que está haciendo. Me explico, esos millennials van a saber perfectamente cómo realizar acciones con tu empresa porque están perfectamente familiarizados con dicho entorno en otras empresas, pero no todos tus clientes no así, alguno (muy posiblemente una mayoría necesiten ayuda), ahí es donde entra en juego la genialidad de las empresas, procesos digitales entendibles por todos, la digitalización global. Al igual que mejoramos procesos para que nuestros clientes tengan que esperar menos, tengan respuestas exactas, consigan lo que buscan, esto es exactamente lo mismo, digitalización global.

Y aquí sí que se crea el verdadero cambio, que lo digital no sea para unos poco, sino para unos muchos, la accesibilidad pero con una usabilidad al alcance de los X, Y…Z. Pensamos en el grande a la hora de desarrollar tecnología pero, ¿exactamente para quién? Esos millennials no van a hacer que tu ROI en inversión de tecnología se vea en verde a final de año. Pensemos en grande en la usabilidad de la tecnología, pongamos al alcance de todos esa tecnología que hace que una empresa sea realmente puntera y destaque en su servicio y Self Service, que empezó hace ya unos años, y se han escrito una buena pila de libros sobre el mundo del Self Service, a su lado la carrera espacial es una broma.

Haciendo una analogía a la carrera espacial, cuando un cliente pone el primer pie en nuestra página web, ¿Qué espera ver?, ¿Qué espera poder realizar?, ¿Va a entender lo que hace? Y lo más importante, lo que ha hecho ¿ha llegado donde tenía que llegar?, piensa como un cliente, cuando llamas por teléfono lo último que escuchas es “perfecto, Sr XX hemos tramitado con éxito su gestión, necesita realizar otra? ”, lo que al cliente le genera tranquilidad es oír esas dulces palabra -“tramitado con éxito” , la seguridad que lo que ha pedido se ha realizado, que le han hecho caso.

Entonces, si queremos transformar a nuestros clientes más “dinosaurios” y mandarlos a la era digital, tenemos que pasar por un proceso de conocimiento y comprensión de nuestros clientes. Facilitar la tecnología pero con sentido común, generemos usabilidad.

Definiría este artículo en tres palabras: accesible, usable y simple.

Que el cliente se sienta arropado, sustituir el sonido de la otra persona al teléfono por un mundo más frio (digital) es difícil, por eso, la transición debe hacerse de forma cálida y acogedora. Nuestros clientes son los primeros que se quieren ahorrar esas llamadas innecesarias, que  como decía mi abuela “que esto corre y luego llega la factura”.

Seamos digitales, Sí, y más aún seamos universales.

Autor: Rodrigo González González

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