Mostrando entradas con la etiqueta Medio ambiente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medio ambiente. Mostrar todas las entradas

26 agosto 2022

Costo ambiental hídrico en la industria textil

¿Cuáles son los impactos ambientales y las soluciones dentro de la industria textil?

En el transcurso de los nuevos tiempos hemos escuchado los conceptos de sostenibilidad, moda verde y economía circular y se debe al interés que se ha venido marcando cada vez más en las empresas y nuevas generaciones de consumidores acerca de los impactos ambientales de los productos que consumen. Se ha identificado la industria textil como una de las más contaminantes de acuerdo con la sexta edición del Copenhagen Fashion Summit celebrado el pasado mes de mayo de 2022. Las prácticas de manufactura textil están afectando los ecosistemas a tal punto de intervenir con el agua. Los esfuerzos de empresas, gobierno y consumidores deben ser cada vez más fuertes para mitigar y tomar conciencia de los daños a la fuente de vida que es el agua.

Cuando afectamos las fuentes hídricas no solo le estamos haciendo daño a los recursos naturales, también estamos afectando la salud y hábitat de todos los seres en la tierra. Las producciones de algodón nos pueden brindar un contexto más cercano; al ser un tejido asequible y utilizado para la confección de ropa en volumen, la forma en que cuidan las producciones de algodón y combaten los gusanos de las plantaciones no es la más saludable ya que emplea fuertes pesticidas con sustancias extremadamente tóxicas compuestas de metales como aluminio, níquel, plomo, bario y etión, estos químicos al contacto con los humanos los hace propensos a contraer enfermedades oncológicas, hepática y renales. Cuando los químicos con los que se tratan las plantaciones de algodón entran en contacto con el agua dulce atacan un sector enorme de la población y más profundamente toda forma de vida existente. Por eso cada ves se apuesta más a realizar cultivos orgánicos donde los pesticidas tengan un mayor control y se puedan cumplir con las normas ambientales.

Otro ejemplo de contexto es el curtido al cromo, sus practicas manufactureras son altamente toxicas debido a que el cromo es un metal demasiado pesado, genera desperdicios y al contacto con los humanos este puede provocar patologías cancerígenas, anemias y daños en el sistema digestivo de las personas. Al filtrarse estos metales pesados en el agua se debe velar por las depuraciones y los tratamientos de aguas residuales con el fin de evitar catástrofes ambientales. Las marcas y las empresas manufactureras entienden la responsabilidad.

Las preocupaciones por la sostenibilidad han aumentado desde la década de los 90, en 2015, el 66% de los consumidores mundiales estaban dispuestos a pagar más por productos medioambientalmente sostenibles. La forma en que las organizaciones invierten parte de sus recursos en crear productos y servicios sostenibles en beneficio del cuidado de los recursos hídricos los pone en un nivel de competencia empresarial global y tranquiliza los consumidores al saber que acceden a bienes y servicios seguros para ellos mismos y para el planeta.

También es complicado para las marcas planificar visitas a las fábricas de sus proveedores. Cuando se sabe que alguien viene a verificar las condiciones de trabajo o la calidad, sucede frecuentemente que las empresas ajustan sus instalaciones solo por un día, agregando señales de seguridad falsas, cambiando los productos exhibidos o contratando a más personas para demostrar riqueza.

Cuando una empresa tiene múltiples proveedores globales es difícil controlar la cadena de suministro, difícil conocer las condiciones sociales y éticas en las que los trabajadores de las fábricas de los proveedores realizan sus actividades, también es difícil saber los procesos de manufactura. La información que dan las fábricas puede ser alterada o falsa como un sitio web, correos, llamadas telefónicas, palabras e imágenes. Aquí es, cuando las auditorías pueden ser extremadamente útiles debido a que un auditor en sitio está en la capacidad de transmitir información y análisis situacional de las compañías. las auditorías se realizan de acuerdo con la norma ambiental ISO 14000, que cubre el uso de energía, emisiones de gases de efecto invernadero, reducción de materiales y desechos, energía renovable, gestión del ciclo de vida, actividades de la cadena de suministro del proveedor y más. Las auditorías ISO 14000 se pueden combinar con SA8000 de responsabilidad social y responsabilidad social ambiental para el cuidado del agua.

 

COSTO AMBIENTAL TEXTIL

Datos Importantes:

  • Producir 1 kg de algodón emite más de 7 kg de dióxido de carbón – equivalente a conducir por 11.3 kilómetros.
  • Más de 2,650 litros de agua (suficientes para llenar 22 bañeras) son usadas para producir una camiseta de algodón.
  • De acuerdo con el banco mundial entre el 17 -20% de la contaminación industrial del agua es debido al tratamiento del teñido textil.
  • 160 gramos de pesticidas y herbicidas son empleados para el cultivo del algodón que produce una sola camisa. 
 

Autor:  Steven Flórez.  Enlace web autor:  https://proqc.com.mx/

24 agosto 2018

Norma ISO 50001:2018. Requisitos de los Sistemas de Gestión de la Energía

Como podemos leer en la web de la Asociación Española de Normalización, UNE, recientemente ha sido publicada oficialmente la nueva versión de la norma ISO 50001 de Sistemas de Gestión de la Energía, que sustituye a la versión anterior del año 2011.


A continuación te explicamos brevemente su contenido:

ISO 50001:2018. Sistemas de gestión de la energía. Requisitos.

La ISO 50001:2018 incluye los requisitos para diseñar e implantar un sistema de gestión de la energía en las organizaciones, que les sirva para ayudarlas a ahorrar costes derivados del uso de la energía, al mismo tiempo que les ayuda a conservar los recursos y abordar el cambio climático.

Esta norma puede ser usada por cualquier tipo de empresa u organización, y el sistema de gestión de la energía que propone puede certificarse, al igual que ocurre con otras normas de sistemas de gestión como la ISO 9001 de calidad, la ISO 14001 de medio ambiente o la nueva ISO 45001 de PRL.

Adicionalmente, cabe reseñar que la estructura de esta norma facilita su integración en un sistema de gestión integrado.

Entre los requisitos de la norma ISO 50001:2018 se pueden mencionar los siguientes:

  • El desarrollo de una política para el uso eficiente de la energía.
  • La fijación de objetivos energéticos.
  • El uso de datos para tomar decisiones y la medición de los resultados.
  • La mejora continua.

 

22 mayo 2016

Prevención del Cambio Climático: Recopilación de medidas y acuerdos internacionales

Durante las últimas décadas el cambio climático se ha convertido en una de las principales preocupaciones para el planeta. Diferentes países e instituciones a nivel internacional han tratado de buscar soluciones coordinadas, unas con más éxito que otras.

Sirva este artículo para hacer un resumen de la situación actual (año 2016) y para recopilar los principales acuerdos internacionales que hay sobre este tema.



Definición, causas y consecuencias

El cambio climático es un cambio en la distribución estadística de los patrones meteorológicos del planeta durante un periodo prolongado de tiempo.

Debido a las actividades humanas y nuestro sistema económico estamos produciendo más y más gases de efecto invernadero que están impactando la atmósfera. Esto está causando que la temperatura media del planeta se incremente, teniendo consecuencias desastrosas.

El ser humano podría haberse convertido en uno de causantes principales del cambio climático. Su influencia comenzaría con la deforestación de bosques para convertirlos en tierras de cultivo. Además las actividades industriales, transporte, etc… producen una abundante emisión de gases efecto invernadero: CO2 en fábricas y automóviles y metano en granjas de ganadería intensiva.


Concentración de CO2 en la atmósfera (ppm)

 

En la actualidad, existe un consenso en la comunidad científica acerca de que no debemos permitir que el cambio climático produzca un aumento medio de la temperatura del planeta por encima de 2ºC. Si llegaran a sobrepasarse esos 2 grados, los efectos serían catastróficos para el medio ambiente: desertificación, derretimiento de los polos, amplias zonas geográficas inhabitables, sequías e inundaciones, pérdida de biodiversidad, problemas para la agricultura, fenómenos meteorológicos cada vez más  destructivos… sería un escenario muy poco halagüeño para la humanidad.

Por desgracia, para evitar que en las próximas décadas la temperatura media del planeta aumente más de 2ºC, debemos tomar acciones drásticas inmediatamente. Las emisiones de gases efecto invernadero deben dejar de aumentar ya, y deberán reducirse en las próximas décadas. Esto es algo que en muchos países los políticos no están dispuestos a aceptar, ya que puede implicar un problema a corto plazo para la competitividad de su economía (sectores como el energético o el industrial pueden verse afectados si no se actúa coordinadamente a nivel mundial). Sea como sea, si no se toman medidas ahora, los efectos a largo plazo serán mucho peores.




Medidas a nivel internacional para prevenir el cambio climático

Las medidas para prevenir el cambio climático se deben tomar a nivel internacional, para que los compromisos de reducción de emisiones se implanten coordinadamente en todos los países. Esto es especialmente importante en los países desarrollados, que son los que más gases de efecto invernadero emiten.

El problema es que es muy difícil que un número tan grande de países se pongan de acuerdo, sobre todo en el caso de que se deban implantar medidas que pueden perjudicar su economía. A pesar de ello, se han realizado cumbres periódicas que han dado lugar a acuerdos como los siguientes:

 

1- Protocolo de Kioto

El Protocolo de Kioto es uno de los instrumentos jurídicos internacionales más importantes destinado a luchar contra el cambio climático. Contiene los compromisos asumidos por los países industrializados de reducir sus emisiones de algunos gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global. Las emisiones totales de los países desarrollados deben reducirse durante el periodo 2008-2012 al menos en un 5 % respecto a los niveles de 1990.

El Protocolo de Kioto se aplica a las emisiones de seis gases de efecto invernadero:

  • – dióxido de carbono (CO2);
  • – metano (CH4);
  • – óxido nitroso (N2O);
  • – hidrofluorocarbonos (HFC);
  • – perfluorocarbonos (PFC);
  • – hexafluoruro de azufre (SF6).

El Protocolo representa un importante paso hacia adelante en la lucha contra el calentamiento del planeta, ya que contiene objetivos obligatorios y cuantificados de limitación y reducción de gases de efecto invernadero.

Globalmente, los Estados Partes en el Acuerdo  de la Convención marco (los países industrializados) se comprometen conjuntamente a reducir sus emisiones de gas de efecto invernadero para lograr que las emisiones totales de los países desarrollados disminuyan, al menos, un 5 % con respecto al nivel de 1990 durante el período 2008-2012.

 

2- Cumbre de París (2015)

Una vez pasado 2012, el Protocolo de Kioto fue ampliado hasta 2020. A partir de ese año, 2020, surge por tanto la necesidad de crear un nuevo acuerdo internacional que coordine los esfuerzos para luchar contra el cambio climático.

Este acuerdo se debía firmar en 2015, en la Cumbre de París, y su principal reto fue doble: Por un lado se buscaba incluir nuevos compromisos obligatorios de reducción de emisión de gases efecto invernadero, y por otro lado se debía incluir en el acuerdo a los principales países contaminantes del planeta, que no habían firmado el Protocolo de Kioto (EEUU, China…).

 

Medidas a nivel europeo para prevenir el cambio climático

La Unión Europea ha sido uno de los bloques regionales que más ha impulsado la lucha contra el cambio climático. Esto se traduce en el fomento de las relaciones con terceros países para impulsar acuerdos internacionales, y en la fijación de legislación y objetivos exigentes para sus Estados Miembros.



Objetivos de la UE 20-20-20 para 2020

Los objetivos de la Unión Europea para 2020 son estos:
  • – Reducción en 2020 del 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a 1990.
  • – Alcanzar el 20% del consumo total de energía procedente de energías renovables.
  • – Incremento del 20% de la eficiencia energética.

Para conseguir estos objetivos, la UE impulsa las siguientes acciones:

  • Comercio de derechos de emisión: Es el instrumento principal para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la industria al menor coste posible.
  • – Promover fuentes de energía renovables como la eólica, la solar y la generada a partir de la biomasa, para alcanzar los objetivos de energía ecológica.
  • Eficiencia energética. Reducir el consumo energético de los edificios. Además, las industrias tienen la obligación de mejorar la eficiencia energética de toda una serie de equipos y electrodomésticos.

  

Objetivos 40-27-27 para 2030

En marzo de 2007, los líderes de la Unión Europea se comprometieron a reducir para 2020 el consumo de energía previsto en un 20%, cifra que equivale a cerrar 400 centrales eléctricas. En octubre de 2014, acordaron un objetivo de ahorro energético del 27 % o más para 2030.

Los objetivos de la UE para 2030 son estos:

  • – Reducción de al menos el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a 1990.
  • – Al menos el 27% del consumo total de energía procedente de energías renovables.
  • – Incremento de al menos el 27% de la eficiencia energética.

Líneas de actuación de la UE para 2050

A largo plazo, en 2050 la UE quiere reducir sustancialmente sus emisiones (en un 80-95% con respecto a los niveles de 1990), uniendo así sus esfuerzos a los del conjunto de los países desarrollados.

Fuentes usadas:

https://es.wikipedia.org/wiki/Cambio_clim%C3%A1tico

http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=uriserv%3Al28060

http://unfccc.int/resource/docs/2015/cop21/spa/l09s.pdf

http://ec.europa.eu/clima/citizens/eu/index_es.htm

 

16 mayo 2016

Modelo de gestión de activos

Todas la empresas sean del sector que sea, cuentan con objetivos comerciales, productivos, económicos, etc… en función de la demanda de las necesidades estas se cubren con recursos internos o externos. Dicho esto y en base a lógica de la rentabilidad financiera todas las empresas apuestan por una subcontratación antes que por recursos propios, así como a la compra de servicios o productos, y en este punto vemos como el mercado de proveedores cada vez se especializa más.

Hecha esta introducción, por todos conocida, para disponer de una adecuada gestión de activos es necesario gestionar multitud de proveedores, con sus especialidades, detalles, cubrir las necesidades pero integrándolo en un todo, nuestra empresa.

 

Objetivos.

El mayor de los objetivos es vender la mayor cantidad de producto posible, con la mejor calidad, satisfaciendo al cliente y con el menor coste posible, así se consigue la mayor rentabilidad y beneficios posibles. A partir de aquí se ramifica en sub-objetivos productivos, de disponibilidad, fiabilidad, mantenimientos, seguridad con el menor impacto en el cliente.

 

Ponderación de objetivos.

Cada uno de estos objetivos se mide de forma diferente en cada una de las empresas, y principalmente van a tener una ponderación muy diferente en cada una de las empresas, ya que influye al sector al que se dedican.

 

Estructuración del servicio.

Para cubrir las necesidades de cliente las actividades dentro de la empresa se deben diferenciar claramente. Por ello vamos a ver con que contamos:

Auditoría: Actividades de medición y valoración de lo que está haciendo.

Consultoría: estrategia a seguir en el presente y futuro.

Formación: si fuese necesaria una formación sobre preparación de nuevos servicios.

Ingeniería: diseño y cálculo de las necesidades y recursos necesarios para lograr objetivos.

Implantación y realización: realización e implantación de modelos y planes diseñados en la fase de ingeniería.

Control: medición y valoración de lo que se está haciendo en cada momento.

Decisiones: acciones que se deben de llevar a cabo en el modelo para ajustarse en la desviación de los objetivos definidos.

  

Empresas contratistas.

Dentro del pool de empresas contratistas que puedan cubrir nuestras necesidades, debemos realizar un estudio de mercado para conocer el grado de adaptación del servicio ofrecido por las empresas, negociar con cada una de ellas el servicio que esté dispuesto a cubrir con el mayor equilibrio entre necesidad de la empresa de la industria de proceso y el servicio ofrecido por la empresa contratista.

 

Cálculo económico del servicio en función de la intensidad del servicio.

Se calcula el coste unitario del servicio de la empresa contratista, por la intensidad del objetivo que se debe cubrir, por ejemplo, la intensidad del objetivo impacto en medio ambiente de la industria nuclear será más elevado que la intensidad del mismo para la industria eólica.  Con lo cual para un caso será más costoso económicamente que para el otro, respectivamente.

 

Cálculo del coste de inversión de implantación del modelo.

Hasta que no se llega a la fase estacionaria se van calculando unos costes de inversión para iniciar el modelo, que se van amortizando con los periodos de retorno de la inversión.

Una vez que se supera la fase de inicio del Proyecto de Implantación del Modelo de Gestión de Activos, anualmente, se consumen una serie de recursos que aportan las empresas contratistas y proveedoras. Dichos costes son similares cada año, ajustados por las variaciones de IPC y de las variaciones de precios especiales.

 

Estudio del retorno de inversión y rentabilidad.

El propio modelo, en su fase inicial, mide y valora el coste de dinero directo e indirecto de la gestión actual de los activos. La reducción de costes de costes directo y de oportunidad, aumento de disponibilidad, fiabilidad, seguridad y disminución de impacto en el medio ambiente tiene una repercusión económica positiva en la empresa, que hace aumentar su rentabilidad y sus beneficios.

 

Velocidad de implantación del modelo.

Debido a los ciclos económicos de las empresas y del entorno, a las variaciones de los productos y servicios, puede resultar más difícil o más fácil llevar a cabo la implantación de este modelo.

Para ello una vez establecidos los costes de inversión y los anuales, se plantean diferentes velocidades de implantación del modelo, que va desde seis meses hasta diez años; en función de las necesidades y las políticas de la empresa.

 

Conclusión.

Gracias a este modelo se pueden priorizar qué servicios son necesarios para cubrir los objetivos de la empresariales. A veces es difícil establecer qué cantidad de recursos del proveedor van a ser necesarios en cada situación, pero gracias a la estructuración del modelo por fases, se realiza el ejercicio de definir, analizar y valorar las necesidades en cada momento, así como de calcular su coste económico.

Autor: Emilio 

06 enero 2016

Gestión de riesgos: ¿Cómo hacer una evaluación de riesgos? ¿Cómo buscar soluciones?

La gestión de riesgos es una disciplina muy estudiada desde la mitad del Siglo XX y cada vez más aplicada en las empresas, que sirve para anticipar y solventar todo tipo de riesgos que podrían poner en peligro el negocio.

Otra definición muy extendida de “qué es la gestión del riesgo”, habla de anticipar las amenazas de una organización para convertirlas en oportunidades, tal y como está contemplado en los Análisis DAFO.

 

¿Qué es un riesgo?

Un riesgo es todo aquel evento o circunstancia que podría perjudicar o poner en peligro el resultado esperado de una actividad.

Para una empresa, un riesgo puede ser perder a sus clientes principales, tener problemas con los proveedores, recibir una multa significativa, tener problemas de financiación, ocurrir un accidente grave, entre muchos otros. En general, cualquier evento posible que pusiera en riesgo su supervivencia, su línea de negocio o su viabilidad.

Del mismo modo, también podríamos aplicar la gestión de riesgos para nuestra vida personal, contemplando los riesgos que nos pueden pasar en nuestra vida diaria.

 

Tipos de riesgos

Hay muchos tipos de riesgos, y muchas formas de clasificarlos. Vamos a ver a continuación algunas de ellas:

Según su origen, pueden ser riesgos internos o externos (dependiendo si su causa viene de la propia organización, o de fuera de ella).

Según su causa, pueden ser riesgos de acciones fortuitas (por ejemplo un desastre natural), o de acciones intencionadas (como por ejemplo de que un empleado descontento haga una acción indeseada).

Según su ámbito, pueden ser riesgos estratégicos (pérdida de clientes, problemas con proveedores…), riesgos del mercado (aparición de competidores o de productos sustitutivos…), riesgos económicos o financieros (problemas de liquidez, aumento del precio de materias primas…), riesgos de producción (escasez de materias primas, rotura de una máquina…), riesgos laborales (todo lo referente a PRL), riesgos ambientales (incendios, inundaciones…), etc.

 

Análisis y evaluación: Clasificación de los riesgos para priorizarlos según su importancia

Para poder gestionar los riesgos eficazmente, una de las fases más importantes es el Análisis y Evaluación. Este paso sirve para clasificar los riesgos según su relevancia, y así poder jerarquizar cuales son los más relevantes, y cuales son los menos.

Esta evaluación de los riesgos se suele hacer estableciendo criterios numéricos, en función de dos parámetros:

Impacto: Es la gravedad que tendría el riesgo en el caso de producirse. Puede ser catastrófico, grave, moderado, leve o inocuo.

Probabilidad: Son las posibilidades de que el riesgo llegue a ocurrir. Pueden ir desde certeza (100%), muy probable, poco probable, improbable, e imposible (0%). A esta escala le podríamos añadir también la probabilidad de repetición: ¿El riesgo puede suceder una vez, o varias?

Una vez asignados los valores de impacto y probabilidad, los multiplicamos para sacar el “índice de riesgo”. A partir de esta multiplicación, tendremos un valor numérico para cada riesgo, que nos permitirá clasificarlos en función de su relevancia.

Índice de riesgo = Impacto * Probabilidad

Los riesgos con mayor índice serán los que debamos gestionar prioritariamente, mientras que los de menor índice los podemos obviar. Otra manera similar de hacer esto es usar un Análisis AMFE.

De forma alternativa, si no se quiere calcular el índice de riesgo, otra opción más sencilla es situar los riesgos en una tabla como la siguiente:




Esto permite hacer una evaluación sencilla y rápida, donde se preste más atención a los riesgos más relevantes (zona roja), y menos a los poco relevantes (zona verde).

 

Fases de la gestión de riesgos

Una vez definidos los riesgos y habiendo hablado de los criterios para su clasificación, vamos a tratar de forma resumida los cuatro pasos que la mayoría de metodologías contemplan para la gestión del riesgo:



Paso 1 – Identificación: El primer paso trata de hacer un estudio inicial donde se identifiquen los riesgos más importantes que podrían sucedernos en el futuro.

Para hacerlo, podemos crear una lista con posibles situaciones, sus causas y consecuencias. Algunas herramientas para simplificar esta tarea son los brainstormings (lluvia de ideas), los diagramas causa-efecto, los análisis DAFO, el estudio de sucesos pasados o de situaciones similares, análisis QFD, etc.

 

Paso 2 – Análisis y evaluación: Deberemos analizar cada uno de los riesgos y categorizarlos según la clasificación descrita anteriormente atendiendo a los criterios de impacto y probabilidad. Calcularemos el “índice de riesgo”, o bien haremos una «tabla probabilidad-impacto» para priorizar los riesgos más relevantes.

Se recomienda definir un valor mínimo de relevancia, por debajo del cual no se consideren los riesgos poco relevantes. Este valor umbral dependerá de nuestro nivel de tolerancia al riesgo (o sea, según la cantidad de riesgo que estemos dispuestos a asumir).

 

Paso 3 – Toma de medidas: Este paso consiste en coger cada uno de los riesgos más relevantes y tomar una decisión sobre cómo actuar en cada caso para gestionarlo de la mejor manera posible.

Se puede actuar de las siguientes formas:

Evitar el riesgo. Tomar medidas para que no se llegue a producir. (Por ejemplo, si el riesgo está en una actividad concreta, cambiar esa actividad por otra).

Reducir el riesgo. Reducir la probabilidad de ocurrencia, o el impacto posible. (Por ejemplo, reforzando las medidas de seguridad).

Actuar sobre el riesgo. Consiste en tomar acciones para que si se produce el riesgo, no nos afecte negativamente. (Por ejemplo, contratando un seguro que nos indemnice si ocurre).

Controlar el riesgo. Consiste en no tomar ninguna acción en el momento, pero controlar la evolución de la situación para poder tomar acciones en el futuro.

Asumir el riesgo. Si el riesgo es poco relevante, podemos decidir no tomar ninguna acción. (A veces tomar medidas es más costoso que asumir las posibles pérdidas, en esos casos «la mejor acción es no hacer nada«).

 

Paso 4 – Seguimiento: Finalmente, se debe realizar un seguimiento para controlar los eventos futuros, aprender de las situaciones pasadas y evitar que los riesgos se repitan.

 

Estos cuatro pasos son muy similares a los del Ciclo PDCA. En otras fuentes, estos pasos pueden variar ligeramente, no obstante las metodologías de gestión de riesgos  suelen ser siempre muy similares.

 

La gestión del riesgo en los sistemas integrados

– Requisitos sobre análisis de riesgos en las normas ISO 9001 (calidad), ISO 14001 (medio ambiente) y OHSAS 18001 (PRL):

La nueva versión de la ISO9001, publicada el año 2015, incluye como nuevos requisitos para los sistemas de Gestión de Calidad, el realizar un análisis de los riesgos que les puedan afectar a los procesos.  La forma de realizar este análisis la deja a nuestra elección, por lo que para implantarla se puede usar la metodología descrita en este articulo, o bien cualquier otra.

Además, la ISO 14001 sobre medio ambiente y la OHSAS 18001 sobre Prevención de Riesgos Laborales también hacen referencia al análisis de los riesgos en sus respectivos ámbitos. De hecho, ya desde hace muchos años, en los Manuales de Gestión Ambiental (o Planes Ambientales, o equivalente) se incluye una evaluación de posibles riesgos ambientales y del impacto ambiental de las actividades, así como medidas preventivas y correctivas para gestionarlos. Del mismo modo, en las actividades de PRL también se realiza un análisis de los riesgos relativos a posibles accidentes o situaciones perjudiciales para los trabajadores.

– La ISO 31000 sobre principios y directrices de la gestión del riesgo:

Para terminar con este artículo, podemos nombrar también la norma ISO 31000 “Gestión del riesgo. Principios y directrices”. Esta norma trata en profundidad todo lo relativo a la gestión de riesgos, y está pensada específicamente para implantar una metodología sistematizada de gestión de riesgos dentro del sistema de gestión de las organizaciones.

Autor: Jorge Jimeno Bernal

04 noviembre 2015

Publicadas las nuevas normas ISO 9001:2015 e ISO 14001:2015




Tal y como leemos en la web de AENOR, la versión definitiva de la nueva norma ISO 9001:2015 «Sistemas de gestión de la calidad. Requisitos», que sustituye a la versión anterior ISO 9001:2008, se publicó en el mes de septiembre.

Asimismo también se ha publicado la norma ISO 14001:2015 «Sistemas de gestión ambiental. Requisitos con orientación para su uso», que sustituye a la ISO 14001:2004.

En ambos casos, los cambios en los requisitos son muchos y profundos; no obstante se da bastante tiempo a las organizaciones para adaptarse a las nuevas versiones de las normas: Tres años de transición desde la fecha de publicación (Septiembre de 2018). Además, desde hace ya varios años existen disponibles en distintas webs una gran cantidad de guías con resúmenes de los cambios y consejos para implantar las nuevas exigencias de ambas normas.

 

Para más información: Noticia en la web de AENOR.


19 junio 2014

ISO 14046: Norma Internacional sobre la Huella Hídrica

Con la idea de la sostenibilidad medioambiental se ha aprobado una norma que regulará el uso de ese bien tan preciado, el agua.

Esta norma, creada por la Organización Internacional de Normalización (ISO) pretende establecer unos requisitos o estándares para una buena evaluación de la huella de agua en lo que su ciclo de vida se refiere, englobándolo dentro de los más diversos fines a los que primario elemento pueda darse uso. De este modo encaja una pieza más dentro de los estándares de calidad en la gestión responsable de un bien escaso. Con ello se busca conocer al detalle cual es el ciclo de vida del agua, a partir de él detectar y evaluar posibles impactos medioambientales que se generen desde las actividades de la organización de forma directa o indirecta.

La Norma ISO 14046 es certificable por un organismo externo con autoridad para ello como cualquiera de las normas ISO. Este hecho hace que se añada un elemento hasta ahora obviado para el análisis medioambiental unido a la actividad de las organizaciones, añadiendo un valor a la cadena de gestión de residuos y aprovechamiento de recursos ambientales, todo ello mediante indicadores así como identificar posibles impactos medioambientales asociados a la gestión del agua. De tal modo que la organización crea un compromiso y reconocimiento para/con el agua y el impacto que provoca la gestión de este sobre el medio que le rodea.

Por Huella Hídrica se entiende un indicador que establece el uso de agua de forma tanto directa como indirecta, podemos medirlo en volumen de agua consumido y/o contaminada para un lugar y con una temporalidad determinada. Por supuesto realizado a cualquier proceso por nimio que sea donde exista una clara vinculación a la gestión del agua.

Con todo esto se consigue la transparencia de gestión sobre la Huella Hídrica y su vinculación a actividades tanto empresariales como de carácter humano (Ayuntamientos, Centros deportivos…) conociendo tanto cualitativamente con cuantitativamente dicha gestión.

 

¿Qué valor crea esta nueva Norma ISO 14046?

Tanto empresas, ayuntamientos, gobiernos y todo aquel que tenga una concienciación sobre una correcta adecuación de la gestión del agua a su actividad y al impacto creado por esta, favoreciendo una clara denotación para minimizar el derroche de este recurso y conocer más afondo la evaluación de la Huella Hídrica. Esto evidentemente generará una imagen de marca respetuosa con el medio ambiente y conocedora de la necesidad de la gestión de elementos es ocasiones tan escasos.

 

¿Qué tipos de Huellas Hídricas nos encontramos?

Son 3 las posibles opciones que encontramos dentro del campo que abarca la Huella Hídrica: HH Verde, HH Azul y HH Gris.

– La Huella Hídrica Verde hace referencia al volumen de agua procedente de la lluvia que es evaporada e incorporada a productos.

– La Huella Hídrica Azul es el volumen de agua superficial o subterránea que se incorpora al producto o proceso industrial y que se devuelve al medioambiente.

– Por último la Huella Hídrica Gris se menciona como el volumen  de agua que está contaminado asociado al proceso industrial o humano con su retorno a la naturaleza o centros de tratamiento de agua.

Las Huellas tanto Azul como Verde se engloban en la lista de consumo humano para las diferentes actividades o procesos.

Para fijar el concepto de Evaluación de Huella Hídrica lo indicamos en el siguiente esquema:




¿Cómo podemos hacer una aproximación a la Huella Hídrica?

Hay que dar a conocer la Huella Hídrica Interna y Externa (en el caso que esta exista, es decir, que la actividad se vincula a la gestión de agua dentro de las fronteras de otros países). En relación a esto surge la idea de Huella Hídrica Nacional hace referencia al volumen de agua de uso nacional más el volumen de agua importado menos volumen exportado.

De forma esquemática podríamos establecer el siguiente cuadro:


Para obtener más información acerca del cálculo de Huella Hídrica os enlazamos a la siguiente web WATERFOOTPRINT, donde se detalla cada componente vinculado al uso de agua y su cálculo total sobre el impacto hacia el medioambiente.

 

¿En busca de la mejora con la ISO 14046?

Por supuesto, cualquier Norma con carácter certificable da por hecho que la organización que se vincula a la estandarización de un normativa queda obligada a la mejora de todos sus procesos, en esta caso con la vinculación sobre la gestión sostenible y responsable del agua, así como el impacto negativo que pueda crear esta gestión sobre el medio que la rodea.

Una vez analizada la Huella Hídrica la empresa creará una serie de acciones que hagan mejorar y minimizar la Huella Hídrica haciendo un uso racional de un recurso limitado.

Esperamos hayamos conseguido que se alcance una visión de cómo la buena gestión del agua y la implantación de estas normativas favorezcan el acercamiento de las organizaciones al uso sostenible de los recursos de los que disponemos.


Autor: PDCA Home

08 octubre 2013

Green IT: gestión e implantación de tecnologías verdes

Seguimos por la vía de la gestión de las TI (Tecnologías de la Información) en este artículo buscamos explicar un nuevo concepto en materia de gestión de tecnología como son las Green IT o Tecnologías Verdes, para comenzar con una ida global con las Green IT se busca realizar un uso eficiente de recursos para minimizar un posible impacto al medioambiente, creando una política de responsabilidad socialmente sostenible. A su vez la gestión de nuevas tecnologías implica estudiar cuales son las más demandadas para conseguir un ahorro energético y verter la menor emisión de contaminantes promoviendo el uso de productos ecológicamente respetuosos. El concepto global de esto es integrar en un solo campo tecnología, economía, ahorro, medioambiente y sostenibilidad.

Este tipo de gestión requiere un estudio previo de los procesos internos y conocer indicadores clave para la eficiencia ecológica, es decir, evaluar tanto cantidad como contenido de tecnologías utilizadas en los centros de trabajo para extraer datos particulares y globales y desde este paso comenzar la implantación de las Green IT, cabe destacar que este estudio ayuda a conocer los procesos y sus despilfarros.

 

¿Qué otros valores se tienen en cuenta?

Para conseguir esa eficiencia energética y ecológicamente sostenible y respetuosa es necesario tener datos tangibles sobre la administración de energía que se hace en los centros de trabajo, por ello, es necesario analizar todas estas fuentes pasando desde la iluminación de instalaciones hasta la energía consumidas por equipos de trabajo. Estos datos aportan un valor añadido al análisis de procesos y mejora en la forma de operar, mediante la implantación de Green Computing, en este análisis de gasto energético también se analizan factores como emisión de CO2 para conocer la huella de carbono emitida y su repercusión en el cambio climático, con estos dos pilares podemos conseguir implantar energías alternativas y materiales reciclables para disminuir tanto emisión de gases nocivos y reducción en el consumo energético, mediante la integración de procesadores que ahorran energía que desarrollan un algoritmo denominado DVFS (Dynamic Voltage and Frecuancy Scaling). Con la concienciación que se está realizando sobre el uso más habitual de este tipo de herramientas también llega al trabajador mediante la implementación del teletrabajo.

 

¿Qué Green IT son las más utilizadas?

– La primera de ella es la utilización de nuevas herramientas en los centros de datos, como son la utilización de nuevos clústeres para equipos informáticos, que se ha desarrollado de tal manera que cuando no están en ejecución tienden al ahorro energético mediante el apagado y encendido cuando es necesario, hablamos de Moab y Slurm, este ultimo de código abierto, que equilibran la carga de trabajo en función de la demanda con un ahorro energético medio del 20%. Otro sistema para el ahorro energético en clúster es CLUES, actúa como los anteriores y permite apagar los nodos cuando no están siendo utilizados y en función de la demanda se encienden, en esta caso podemos hablar de un ahorro superior al 30% por su fácil integración en infraestructuras con el uso de plug-ins.

– Destaca la Virtualización de servidores, hemos hablado de este en otro artículo que hacía referencia al cloud computing, donde los servidores pasan a un proveedor reduciendo el consumo de recursos.

– A su vez existen métodos menos tecnológicos que también ayudan a mantener una política sostenible como son el reciclaje de material tecnológico, apagado de equipos que no estén en uso, empleo del teletrabajo, se ha demostrado que el teletrabajo favorece a crear una reducción en la emisión de huella de carbono.

 

¿Qué futuro se espera?

Es evidente que las organizaciones tienen una mayor repercusión en el impacto medioambiental y en una concienciación cada vez más fuerte sobre responsabilidad corporativa, es por ello que la realización de análisis en vertidos, huella de carbono, etc. están en aumento y se hace una apuesta clara por las Green IT, aún queda un largo camino por recorrer pero cada día se disponen de más medios para mejorar en eficiencia.  A su vez existen certificaciones que validan el buen uso de este tipo de tecnologías y en general el rendimiento de las TI como son ISO 50001, ISO 20000 o ISO 16001 entre otras.

 


29 septiembre 2013

¿Cuándo se acabará el petróleo? El problema de los hidrocarburos como base del suministro energético mundial

El petróleo es una fuente de energía fósil que desde que fue descubierta ha revolucionado el mundo. El gran crecimiento experimentado en el siglo XX ha sido causado mayormente gracias a los combustibles fósiles (fundamentalmente petróleo, pero incluyendo también el gas natural y el carbón). Estos combustibles han permitido impulsar los vehículos y máquinas, haciendo el transporte mucho más barato y las tareas pesadas mucho más rápidas. Además, también se usa petróleo para construir carreteras, fabricar fertilizantes, plásticos y etc., por lo que es prácticamente insustituible.

Por poner un ejemplo, en el año 2013, de la energía primaria consumida en España (que incluye su uso en electricidad, calefacción, transporte…)  el 44% de esta energía provenía del petróleo, el 22% del gas natural, un 8% del carbón y un 26% de otras fuentes no fósiles (14% renovables y 12% nuclear):


Imagen: Energía primaria consumida en España en 2013 por tipos de fuentes (incluye usos en electricidad, calefacción, transporte…).
 

Si nos centramos solamente en la energía eléctrica, estos son los datos de España de 2016 y 2017, según el Informe anual de Red Eléctrica de España:




Imagen: Generación eléctrica de España peninsular en 2016 y 2017 por tipos de fuentes. (Tener en cuenta que la electricidad solamente representa una parte de la energía que se consume en un país. Por ejemplo la energía consumida en vehículos de combustión o en calefacción por gas natural no se incluyen aquí).

 

Y este es el gran problema que se esconde detrás de los hidrocarburos, que dependemos totalmente de ellos, y principalmente del petróleo: Mientras haya petróleo en abundancia y barato, podremos mantener nuestro nivel de vida actual… pero en el momento que empiece a escasear ¿qué haremos?

 

¿Cuándo se acabará el petróleo?

A pesar de ser algo discutible, la mayoría de científicos están de acuerdo en aceptar que tanto el descubrimiento de nuevos yacimientos de hidrocarburos, como la extracción de crudo y gas natural de los mismos, se pueden asemejar cada uno a una campana de Gauss, y que ambas campanas están separadas con unos 40 años de diferencia.  Esta teoría, que ya se demostró con las curvas de descubrimientos y extracción de EEUU, ahora se ha extrapolado al planeta entero. De aquí, se deduce que si nuestro pico máximo de descubrimientos de nuevos yacimientos fue en torno a 1970-1980, el pico máximo de extracción es en torno al año 2010-2020.

 




A este punto de máxima extracción se le llama «peak oil«, y a partir de ese punto, la extracción de petróleo cada vez será menor.  Si nos fijamos en el gráfico,  se predice que a partir del año 2030-2040 la cantidad de petróleo extraído será cada vez menor, por lo que su precio aumentará y tarde o temprano dejará de estar disponible en muchos países. Ese será el momento donde se haga necesaria una fuente de energía alternativa que sustituya al petróleo.

En resumen, en 2010 se estimaban unas reservas mundiales probadas de crudo (petróleo, gases licuados del petróleo y derivados)  para unos 25 a 45 años al consumo actual y de gas natural para 60 años (aunque hay quien dice que pueden llegar hasta 150 años de gas natural al consumo actual)… pero el problema es que el consumo del planeta es cada vez mayor, por lo que estas fechas se pueden acortar.

A continuación tienes un gráfico con las fechas aproximadas del agotamiento de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas), del uranio y de otros elementos escasos que se usan para fabricar productos como baterías o electrónica: (click para ampliar)




¿Se puede mantener el ritmo de vida actual sin petróleo?

La respuesta es NO.

Mientras que el petróleo no es de gran relevancia actualmente en la producción de energía eléctrica, sí que lo es en el transporte.  Más del 90% de los transportes se hacen gracias a los derivados del petróleo (gasolina, diésel, queroseno…). Grandes buques de carga, aviones, camiones, coches, etc. necesitan petróleo para funcionar.

Para el transporte de personas, los coches y autobuses eléctricos, de hidrógeno o de biocombustible podrían ser una alternativa. No obstante, aun no está claro que el biocombustible sea viable para el consumo masivo (dada la gran cantidad de energía y espacio que requiere para cultivarse y procesarse). Además, el hidrógeno es una buena idea, pero  aun nadie sabe cómo se puede obtener en grandes cantidades de forma eficiente, y por último los coches eléctricos tienen futuro, pero aun les queda mucho camino para llegar al nivel de los vehículos actuales.

Por otro lado, el transporte de grandes mercancías lo va a ser mucho más complicado. Aviones, barcos y camiones necesitarán una fuente de energía alternativa, barata y con gran poder calorífico, la cual no existe hoy en día. Esto podría llevar a que los transportes de mercancías en el futuro sean mucho más caros.

 

¿Qué fuentes de energía alternativas tenemos?

Las fuentes alternativas más usadas aparte del petróleo son: gas natural, carbón, uranio y renovables (hidráulica, solar, eólica…).

Teniendo en cuenta que gas natural y carbón son también energías fósiles, muchos expertos predicen que dentro de 40 años tendremos con ellas el mismo problema que con el petróleo. Además, el gas natural se suele extraer junto al crudo en los mismos yacimientos de hidrocarburos, por lo que nos guste o no, el petróleo, los gases licuados del petróleo (GLP, que son básicamente etano, propano y butano) y el gas natural (metano) van ligados de la mano.

Por otro lado, la energía nuclear no puede ser una alternativa a largo plazo porque las reservas de uranio/plutonio son muy limitadas (si cubriéramos toda la demanda de energía mundial con nucleares, las reservas sólo durarían unos 20 años). Por último quedan las renovables, que sin duda tendrán gran relevancia en el futuro, pero que aun no están preparadas para cubrir el espacio que va a dejar el petróleo.

En conclusión: No tenemos una alternativa sólida al petróleo… y eso es muy preocupante.

En este reportaje, se explica más detalladamente la verdadera magnitud del problema y sus posibles soluciones:

 

¿Qué pasará cuando el petróleo se acabe?

Dentro de 30 años, el petróleo empezará a escasear y se hará manifiesta la necesidad de una alternativa.

Si no se gestiona bien esta situación, puede llegarse a producir un colapso en la sociedad actual que haga derrumbarse nuestro nivel de vida. Si no se trabaja ya para buscar alternativas a los combustibles fósiles, podemos encontrarnos con serios problemas para abastecer a las grandes ciudades de alimentos, lo cual podría llevarnos a una vuelta a la vida rural, donde las grandes ciudades dejen de existir y volvamos a una vida donde la gente consume lo que produce.


Autor:  stora 

25 septiembre 2013

ISO 50001: Eficiencia energética, ambiental y económica

Una inversión cada día más en alza es la eficiencia energética, si además se puede unir la ambiental y la económica se crea una triple unión, la creación de un Sistema robusto sobre Gestión Energética ayudara a implantar y desarrollar un plan de mejora a todos los niveles necesarios para fortalecer tanto el ahorro energético como el cumplimiento legislativo en esta materia. Por ello se desarrollan Normas que ayudan al desarrollo de un buen Sistema de Gestión Energética, tanto BSI como AENOR son los implicados en este hecho, podemos contar con dos normas, por un lado la UNE EN 16001 que se está realizando la transición hacia la UNE-EN ISO 50001 donde pasa de solo trabajar la eficiencia energética a tratar temas mas económicos y ambientales.

El objetivo de ambas es lograr y asegurar que tanto como dentro de las organizaciones como el outsourcing que estas puedan el cumplimiento de objetivos y legislación energética creando un sistema mas eficiente y sostenible mediante el proceso de certificación en dicha norma.

Esta nueva ISO 50001 ayuda a medir los niveles de gases emitidos, mientras que en la anterior no se trataban estos temas tan técnicos. Esto conlleva utilizar herramientas para la medición de consumos energéticos que mediante el análisis y estudio de estos datos se obtienen resultados para poder realizar una reducción de costes financieros y conocer le emisión de gases y otros vertidos para poder reducirlos y minimizar el impacto medio ambiental. Como podemos ver la triple acción de esta norma basada en el principio básico de calidad en “observar, medir, analizar y mejorar” busca un fin claro para el ahorro energético.

 

Beneficios de la ISO 50001

Ya tenemos una visión clara de hacia donde se dirige esta Norma pero lleva implícito otros beneficios para las organizaciones como:

– Ahorro energético y potencia demandada, lo que conlleva una mejora calidad de la energía.

– Control en la gestión de energía consumida en cada sistema y su gestión (Kw y Kwh consumidos por cada área).

– Gestión de los recursos disponibles para mejorar en el rendimiento medio ambiental de los procesos mediante el análisis de sus vertidos.

– Concienciación de la organización en materia ambiental así como mejora de la imagen corporativa.

 – Implementación y desarrollo de energías alternativas y sostenibles con el medio en la ayuda al cambio climático, favoreciendo el acceso a mercados en la posible contratación pública.

– Control de proveedores en materia energética y emisión de vertidos.

Además esta Norma se hace totalmente compatible con otras de su mismo ámbito o incluso con otras normas ISO cono la 9001 pues la estructura que guarda es análoga facilitando el momento de creación de políticas, parametrización de procesos o la ejecución de auditorias, suponiendo de esta manera un ahorro importante de recursos humanos y económicos.


Autor: PDCA Home 

04 septiembre 2013

Guía para una auditoría en ISO 14001

Este es el primero de una serie de artículos con un fin común, el conseguir crear unas guías básicas para la planificación y ejecución de auditorías en el ámbito de las certificaciones de las Normas ISO. Analizaremos los requisitos de cada una de las normas y en base a estas formularemos una serie de preguntas que podrán ser expuestas en el momento de la auditoría donde, por supuesto, entrará en juego el conocimiento del auditor en el sistema de gestión correspondiente.

Para nuestro primer caso estudiaremos la norma ISO 14001, esta norma se encarga del Sistema de Gestión Medioambiental de las organizaciones y se enfoca en marcar las directrices hacia la excelencia de las organizaciones en el ámbito ambiental, y ayuda a planificar el camino hacia el cumplimento de la normativa medioambiental vigente creando por tanto una Política Ambiental en la Organización.

Como cualquier norma ISO está estructurada en una serie de puntos, donde en cada uno de ellos tiene cabida un objetivo concreto enfocado hacia una mejora de la organización. Vamos a tratar de explicar cada punto de la norma y a continuación enunciar algunas posibles preguntas para el momento de la auditoría.

 

Punto 4.1: Requisitos generales: todo sistema de gestión a de sostenerse sobre unos cimientos fuertes estos deben tener una definición y un alcance.

Pregunta/s (P): ¿Existe algún documento que acredite que la organización posee un sistema de Gestión Medioambiental, donde aparezcan tanto su definición como su alcance?

Punto 4.2: Política ambiental: en la misma línea que el punto anterior se necesita poseer una política sólida sobre medio ambiente.

P: ¿La organización posee algún documento donde se haga referencia la política que se guarda con respecto al medio ambiente? – ¿En este documento se encuentran incluidos los parámetros de: mejora continua, requerimientos legales, actividades de la organización en ámbito medioambiental? – ¿Se establecen objetivos coherentes a la actividad de la organización? – ¿Existe algún soporte donde se menciona la periodicidad de revisión de políticas así como evidencias del mismo? – ¿Cómo se realiza la comunicación de las políticas?

Punto 4.3: Planificación: cada organización debe mantener actualizados sus reglamentos legales, así como objetivos, metas u otros propósitos marcados.

P: ¿Existe un documento donde se recojan los aspectos ambientales, requisitos legales y se marquen los objetivos de la empresa? – ¿Se detalla en algún documento como hace la empresa para determinar cuales son los parámetros ambientales mas significativos? – ¿Estos parámetros guardan relación directa o no con la actividad que genera la empresa? – ¿Dentro de estos parámetros ambientales se establece la priorización y los objetivos reales? – ¿En base a ellos, se mantiene una regulación de los mismos según las leyes vigentes y se establecen parámetros aceptables? – ¿En caso de infracción de objetivos o normativa marcada, que acciones correctivas son llevadas a cabo? – ¿Existen pruebas que evidencien el acontecimiento de las acciones y si siguen en vigencia o no, así como una planificación de las mismas? – ¿en esta ficha de planificación se establecen vectores como: persona responsable, fecha de finalización, acción llevada a cabo?

Punto 4.4: Implementación y operación: este punto es extenso y abarca desde los recursos y responsabilidades hasta la documentación y la preparación ante emergencias.

P: ¿Existe un organigrama donde aparezcan las funciones y responsabilidades? – ¿Dentro de estas funciones aparece de forma clara la normativa referente a ISO 14000? -¿Los empleados reciben información y formación concerniente a la Norma? – ¿Qué métodos usa la empresa para crear una consciencia de medio ambiente? – ¿En caso afirmativo, qué evidencias puede presentarme? – ¿En la misma línea que soportes se utilizan para conocer el estado de los objetivos y el avance de proyectos medioambientales? – ¿Los empleados conocen el estado de los objetivos? – ¿Se hace uso de documentos donde aparezcan con detalle la gestión de parámetros medioambientales? – ¿En base a los proveedores, hay algún soporte que avale la responsabilidad de la empresa a la hora de su contratación y que parámetros se analizan? – ¿Y de estos proveedores con respecto al medio ambiente? – ¿En el caso de accidente ambiental, existe algún procedimiento que indique el modo de actuar? – ¿En este procedimiento se documentan las acciones tanto preventivas como correctivas para minimizar el daño ocasionado o potencial? – ¿Para la prevención de accidentes, se han identificado posibles focos de riesgo? -¿Se realizan pruebas para tener conocimiento del estado de los sistemas en relación al medio ambiente?

Punto 4.5: Verificación: al igual que el punto anterior abarca una amplia gama de subpuntos, seguimiento y medición, no conformidades, acciones de control, registros…trataremos de formular preguntas genéricas y en función de la situación el auditor podrá profundizar más en cada tema.

P: ¿Qué tipo de seguimiento y con periodicidad se realiza el control de las operaciones en su impacto medioambiental? – ¿En referente al uso de maquinaria, existe algún tipo de calibración para cumplir la legislación? -¿Existe pruebas de los controles que se realizan? – ¿Para las no conformidades y relacionados existe algún soporte para su tratamiento? -¿Hay registros de las acciones llevadas a cabo y su almacenamiento? -¿Que realiza un análisis de la causa raíz del problema para conseguir una mejora consistente? – ¿Para completar  el ciclo, se cuenta con evidencias sobre el cierre de la acción y su probada eficacia? – ¿Para los registros generados, existe un almacenaje protegido? – ¿estos se encuentran protegidos y de fácil accesibilidad? – ¿Centrándonos en las auditorías internas, que planificación existe de estas? – ¿Qué resultados han generado estas auditorías? – ¿Podría enseñarme evidencias sobre las no conformidades y acciones asociadas a ellas?

Punto 4.6: Revisión por la dirección: Como en todo cumplimiento de Norma la dirección debe volcarse y formar parte de esta actividad de mejora de la organización, en este punto la dirección busca aquellos posibles fallos detectados y analizar tanto el alcance del sistema de medio ambiente como todos sus elementos.

P: ¿La dirección con que periodicidad analiza el sistema de gestión ambiental? – ¿Dentro de este análisis se recoge la opción de oportunidades de mejora, así como la reformulación de objetivos y política ambiental?- ¿Se hace referencia a las acciones detectadas y al modo de actuación? – ¿Cómo interviene la dirección en la toma de decisiones de este ámbito? – ¿En base a estas directrices se crea un informe de dirección donde se recoja todo esto? – ¿Cuándo se toman decisiones sobre el cambio en la gestión del sistema ambiental se recoge en algún lugar? – ¿Podría mostrarme evidencias sobre este suceso? – ¿Se hace una reflexión final como resultado de la gestión global sobre el sistema de gestión ambiental? – ¿se realiza una comunicación sobre esto?

Con este artículo se pretende crear una directrices hacia una auditoría genérica en ISO 14001, por supuesto dependiendo de la situación de la auditoría y el proceso a auditar se podrá profundizar más en algunos aspectos como indicadores, actividad dañina para el medio y acciones llevadas a cabo.

Espero sea de ayuda y podáis utilizarlo en la realización de vuestras checklists.

Autor: Emilio 

01 septiembre 2013

Evaluación del impacto medioambiental

Para comenzar con este artículo sobre la evaluación de impacto medioambiental comenzaremos analizando que es el impacto medioambiental,  hace referencia a toda aquella actividad que produce el ser humano (no necesariamente ha de ser humana) con una repercusión sobre el medio que le rodea. Es un concepto sencillo que a su vez puede diversificarse y clasificarse en función de varios factores como duración, extensión, efecto producido… con una gradación correspondiente. Estos impactos a su vez pueden hacer referencia a los diferentes recursos: agua, aire, tierra, contaminación auditiva, etc.

Una vez que contamos con un daño en el medio ambiente, el siguiente paso que hay que realizar es conocer y diagnosticar el suceso mediante una evaluación, denominada Evaluación de Impacto Medioambiental o por las siglas EIA, que se puede definir como el método para la identificación, prevención y diagnóstico del impacto que puede llegar a producir una actividad humana, para que se puedan tomar medidas al respecto.

El procedimiento habitual es que la organización presente el informe a las autoridades competentes, se realiza un Estudio de Impacto de Medioambiente o EsIA (es un informe técnico donde se recogen los impactos identificados con su probabilidad de ocurrencia, de corregirles, sus posibles efectos, etc) y su posterior entrega a la autoridad medioambiental oportuna, y se da por concluida cuando se emite la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), esta declaración se crea desde los órganos medioambientales en base al resultado de la valoración del EsIA tanto en ámbito privado como abierto a público afectado y corroborar que todas las partes puedan mostrar sus objeciones con respecto al tema a tratar.

Este tipo de evaluaciones puede de los ámbitos mas amplios posibles pudiendo llegar a ser medioambientales propiamente dichos como desbordamientos, aludes…o con un fin privado desde una organización como pueda ser una obra en una carretera, instalaciones de torres eléctricas o simplemente los desperdicios que se producen en fabricación…en estos casos la realización de un EsIA objetivo y completo donde se alberguen todos recursos posibles (agua, aire, tierra, fauna…) facilitará la consecución positiva del proyecto, con ello el minimizar o evitar el impacto estará garantizado, una opción factible es ir analizando el proyecto fase a fase pudiendo contar con los cambios que se vayan produciendo a medida que avanza el proyecto, es este caso se va trazando una guía en función del cambio de las variables. Esto depende de las necesidades y los recursos de la empresa en cuestión.

Podemos distinguir diferentes evaluaciones en función de los requerimientos que sean necesarios o hacia donde vaya dirigido el impacto en cuestión, por ello destacan:

Evaluación preliminar: es aquella en la que se obtiene un primer diagnostico del impacto a estudiar y facilita la posibilidad de realizar un segundo estudio más en detalle. Podemos hablar que se trata de un informe donde la organización puede valorar los criterios de medioambiente impuestos con el alcance en mayor detalle que puede llegar a tener un siguiente informe. Aun así podemos encontrarnos frente a algún impacto que su alcance es mínimo y no necesita mayor detalle.

Evaluación intermedia: avanza el detalle del estudio, en este caso el impacto del que estamos hablando puede ser más dañino y por ello se necesita especificar en el diagnóstico y acciones a llevar a cabo.

Evaluación detallada: hablamos de un informe los más completo posible, donde se hace un alto grado de especificación tanto de impacto como de acciones a llevar a cabo, en él se profundiza en el tipo de impacto, su extensión, agresividad…opciones de control y mitigación así como de indicadores y diferente pruebas para controlar en todo momento el cambio de variables. En este caso es de índole obligatorio la redacción de un informe a partes afectadas para que estén informadas y tomen parte en el plan de acciones tanto de mitigación como de planificación del proyecto.

En algunas ocasiones para tener una valoración objetiva sobre el avance del proyecto y tener un punto de referencia sobre el que partir de cero se realizan estudios que se denominan de Línea de Base, en ellos se hace un estudio de cómo se encuentra el medioambiente antes de comenzar cualquier proyecto o un área que tenga un índice de catástrofe elevado para conocer el estado anterior al impacto, las variables que se analizan en este caso son exactamente las mismas que las anteriores pero con la diferencia de que se encuentran en su “estado natural”, se realiza un estudio tanto de aire, suelos, fauna…En muchas ocasiones este análisis sirve para crear la estrategia de planificación de proyecto.

En todos estos tipos de análisis es oportuno contar con un equipo multidisciplinar para el estudio de las diferentes variables y que sean ajenos al proyecto en cuestión para tener una valoración más objetiva sobre el impacto que se puede crear.

El siguiente paso a la evaluación podría tratarse de evaluación de medioambiente donde se vaya indicando el grado de cumplimiento del proyecto, en este caso podríamos hablar de auditorías ISO 14001 o similares.


Autor: Rodrigo González González


16 agosto 2013

Reputación corporativa: gestión y ejecución

Para comenzar este artículo desarrollare el término de Reputación corporativa, son las actividades sobre las que trabaja cada organización para conseguir el reconocimiento social y el respeto de esta. Podemos hacer una pequeña clasificación de principios que podrías formar esta reputación, entre ellos se encuentran:

1. Mantener y cuidar la relación con stakeholders basándose en una buena comunicación bidireccional, esto conseguirá afianzar y crear lazos de confianza mutuos para conseguir un propósito común.

2. Desarrollar  una comunicación basada en la transparencia y que a su vez se exista una ética en todos los niveles de la organización.

3. Alcanzar el orgullo de pertenencia  de la empresa a todas las personas que forman parte de ellas y así como a todos los que la rodean, es decir, las opiniones que rodeen alcancen lo profesional y lo personal.

4. La gestión de los riesgos es clave para mantener la continuidad de negocio, hay que conocer sus puntos fuertes pero también hay que conocer los débiles, que se estudiarán y evaluarán para alcanzar el máximo empresarial.

5. Adaptarse a los nuevos cambios es fundamental para conseguir que el éxito vaya de unido a la empresa, no sirve de nada continuar haciendo siempre lo mismo si el marco de negocio varía, habrá que adaptarse y crear nuevos productos y servicios.

6. Conseguir crear un valor de empresa a largo plazo esto se define como el conjunto de actividades que marcan la estrategia de la organización para lograr unos resultados positivos.

Hay que establecer una diferencia entre reputación  corporativa e imagen corporativa, esta segunda  nos da idea de la personalidad de le empresa, es difícil de objetivizar, está íntimamente relacionada a las ofertas de la empresa y se forma fuera de la organización. Mientras que la reputación corporativa es aquel fruto que se obtiene del reconocimiento del comportamiento de la organización, con efectos duraderos y se puede obtener de forma empírica además que esta se genera desde el núcleo de la organización.

Entonces, ¿para qué sirve el valor de la Reputación corporativa? Evidentemente es una función clave para crear un capital empresarial de tal modo que favorece inversiones como elevar el valor bursátil, crear un núcleo fuerte de talento así como atraer  nuevo, mantiene a la organización en la cúspide del liderazgo empresarial y consigue amortiguar golpes en momentos difíciles. Además este valor añadido consigue desmarcar a la empresa dentro de su sector consiguiendo que actúe un factor emocional.

 

¿Cómo gestionar la Reputación corporativa?

Como se comentaba anteriormente conseguir beneficios financieros ayuda a mantener la empresa en la cúspide, la cuentas de resultado ayuda a captar nuevos inversores, empleados y clientes. Para ello hay que trazar unas guías que marquen la senda a seguir resaltando los puntos fuertes y fortaleciendo aquellos que lo son menos. Para ello una organización puede enfocarse en diferentes ámbitos o valores a resaltar en su organización, por ejemplo: la cultura corporativa, innovación & desarrollo, calidad de productos y servicios, responsabilidad social y de medioambiente todo ellos con una vinculación directa a sus stakeholders.

Para conseguir desarrollar el programa de Reputación corporativa es importante conocer el estado en el que se encuentra, para ello habrá que realizar un diagnóstico y actuar en consecuencia, también se pueden utilizar técnicas como es  el Benchmarking para evaluar cómo se encuentra la empresa en relación a otras empresas de sus sector, esta práctica habitualmente suele ser un añadido tras haber realizado el diagnóstico de situación.

 

¿Cómo alcanzar un buen programa de comunicación y sensibilización?

Hay que hace hincapié al hecho de que la reputación que no tiene un programa sólido de comunicación no va a generar el valor deseado para la empresa. Lo que se trata de conseguir con este programa es “agrandar” el efecto de las actividades dentro de la empresa. Hay que focalizar a cada stakeholder y con ello conseguir trasladar la información de manera clara, concisa y directa aumentando el interés de estos por la organización y consiguiendo el sentimiento de pertenencia de los mismos. Esta comunicación ha de ser constante de nada sirve realizarlo en periodos largos de tiempo, o de ser así que las acciones que se realizan sean de un impacto importante para que sean recordadas y tengan el alcance que se desea.

En España existe un organismo que se encarga de evaluar la reputación de las empresas, estoy hablando del MERCO (Monitor Empresarial de Reputación Corporativa - https://www.merco.info/es/ ), esté establece cada año cuales son las empresas que tienen mayor Reputación corporativo y Liderazgo empresarial, la metodología que utiliza MERCO para conseguir esta valoración es la siguiente: encuestas a directivos, elaboración de ranking provisional, evaluación directa a empresas dentro de ese ranking y por último la elaboración y puesta en público del ranking oficial. Merco establece como puntos a estudiar: resultados económicos, innovación, responsabilidad social, calidad laboral y cultura, calidad de oferta comercial y dimensionamiento internacional.

Autor: Rodrigo González González

05 agosto 2013

Gestión integrada de la calidad, medio ambiente y seguridad y salud en el trabajo. Parte II

PARTE II

ISO 14001: Sistemas de gestión medioambiental

La norma ISO 14001 especifica los requisitos necesarios para que un sistema de gestión ambiental capacite a una organización para que formule sus políticas y objetivos teniendo en cuenta los parámetros legales y la información acerca de los impactos medioambientales significativos. Se aplica únicamente a los aspectos medioambientales que la organización puede controlar y sobre los que puede esperarse que tenga influencia.

La gestión ambiental se refiere a todos los aspectos de la gerencia, incluida la planificación, que desarrollen, implementen y mantengan la política ambiental. Ésta se puede entender como el conjunto de directrices que debe adoptar una organización para alcanzar la integración del proceso productivo con el medio ambiente, sin perjudicar ninguna de las dos partes.

En tanto en cuanto se habla de integración, la norma prevé enlaces con la ISO 9001, como veremos más adelante.

En la Figura 1 se muestran los requisitos de un sistema de gestión ambiental según los principios de la norma ISO 14001:2004.



Figura 1. Sistema de gestión ambiental ISO 14001:2004


Estos elementos que giran alrededor del principio de “MEJORA CONTINUA”, se explicitan en diecisiete requisitos, que se describen a continuación:

1 – Política medioambiental. Desarrollar una declaración del compromiso de la organización hacia el medio ambiente. Esta política ha de constituir el marco para la planificación y la acción.

2 – Aspectos medioambientales. Identificar las repercusiones medioambientales de los productos, actividades o servicios, y determinar cuáles pueden producir impactos significativos en el medio ambiente.

3 – Requisitos legales y otros requisitos. Identificar y asegurar el acceso a las leyes y reglamentos relevantes, o a cualesquiera que sean de aplicación a la organización.

4 – Objetivos y metas. Establecer los objetivos ambientales para la organización de acuerdo con su política, los impactos medioambientales, la opinión de terceras partes u otros factores.

5 – Programa de gestión medioambiental. Planificar acciones para la consecución de objetivos y metas.

6 – Estructura y responsabilidades. Establecer los papeles y responsabilidades y dotar de recursos.

7 – Formación, sensibilización y competencia profesional. Asegurar que los empleados están entrenados y son capaces de llevar a cabo sus responsabilidades medioambientales.

8 – Comunicación. Establecer procesos que aseguren la comunicación interna y externa acerca de los asuntos relacionados con el medio ambiente.

9 – Documentación del sistema de gestión medioambiental. Mantener la documentación sobre el sistema de gestión medioambiental y asuntos relacionados.

10 – Control de la documentación. Asegurar la correcta gestión de los procedimientos y otros documentos de control.

11 – Control operacional. Identificar, planificar y gestionar las operaciones y actividades de acuerdo con la política, objetivos y metas.

12 – Planes de emergencia y capacidad de respuesta. Identificar las potenciales situaciones de emergencia y desarrollar procedimientos para su prevención y actuación.

13 – Seguimiento y medición. Control de las actividades clave y seguimiento de su ejecución.

14 – No conformidad, acción correctora y acción preventiva. Identificar y corregir los problemas y prevenir su reaparición.

15 – Registros. Mantener los registros adecuados sobre el funcionamiento del sistema de gestión medioambiental.

16 – Auditoria del sistema de gestión medioambiental. Verificar periódicamente que el sistema de gestión medioambiental funciona de la manera prevista.

17 – Revisión por la dirección. Revisar periódicamente en sistema de gestión medioambiental, sin perder de vista su mejora continua.

 

Algunos de los beneficios derivados de la implantación de un sistema de gestión medioambiental son:

  • Cumplimiento con creces de la legislación y desarrollo del método para demostrarlo mediante un sistema de auditoría interna estandarizado y reconocido.
  • Mejora en las condiciones financieras en los casos en los que el medio ambiente es un condicionante.
  • Menores costes asociados a auditorías medioambientales externas.
  • Facilidad para conseguir contratos a través de la imagen “verde” o “ecológica” de los productos o servicios.
  • Optimización en el consumo de recursos.
  • Mejora en la capacidad para afrontar circunstancias cambiantes.

 

Ver parte 3: Prevención de Riesgos Laborales. OSHAS 18001

Ver parte 1: Gestión de calidad. ISO 9001


Fuente : http://rscymas.com/2013/06/04/gestion-integrada-de-la-calidad-medio-ambiente-y-seguridad-y-salud-en-el-trabajo-parte-ii

29 julio 2013

Gestión Integrada de la Calidad, Medio Ambiente y Seguridad y Salud en el Trabajo. Parte I

1. Introducción

En un entorno cultural crecientemente globalizado, los mercados naturales ya no se circunscriben al ámbito local, ni siquiera nacional, sino que trascienden las fronteras y se puede decir, sin miedo a equivocarse, que los límites son el mundo. Ciertamente, se comprueba con creciente preocupación que ya no basta fabricar con rapidez, calidad, consistencia y regularidad, ni siquiera es el cliente el único beneficiario de los fabricados. Además, hay que fabricar a unos costes razonables, usando medios que no alteren el medio ambiente, o lo hagan lo mínimo posible y respetando en todo momento los principios de la seguridad e higiene laborales.

De este modo los clientes, los proveedores, los empleados y, en último término, la sociedad en su conjunto, se beneficiarán de las buenas prácticas de la empresa, pues ésta se encuentra comprometida en un proceso continuo de búsqueda de la excelencia en el ámbito de su actividad, lo que le garantiza en el medio plazo la permanencia en el mercado.

Esta manera de ver la empresa trasciende el esquema clásico de fabricar una calidad razonable lo más rápido posible y al menor coste, que es la fórmula que todavía emplean muchísimas empresas de manufactura. Debido a la existencia de presiones sociales o de normativas, hay otros requisitos que es imprescindible cumplir si se quiere subsistir en el medio plazo. Esto, desgraciadamente, se puede comprobar día a día en nuestro tejido productivo. En efecto, si no se cumplen las normativas medioambientales locales, de nada sirve fabricar la mejor calidad al mejor precio. Si los trabajadores no se sienten seguros en su entorno laboral, difícilmente se afanarán en conseguir la excelencia en su trabajo. Aunque todas estas acciones llevan asociado un coste, a la larga es la propia sociedad la que al imponerse estas reglas asumirá ese coste. De este modo de proceder se pueden encontrar múltiples ejemplos. Actualmente se usan como argumentos publicitarios, la poca o nula agresión al medio ambiente en forma de consumo de recursos o de generación de residuos, el no empleo de mano de obra infravalorada o sobreutilizada, el respeto por unas condiciones laborales dignas, etc.

Es en este entorno en el que tiene sentido dotar a la empresa de los medios y recursos suficientes para fabricar con calidad, respeto al medio ambiente y seguridad para los trabajadores.

 

2. Herramientas

Consciente de la problemática anteriormente expuesta, la sociedad se ha dotado de tres herramientas que, bajo el formato de normas, tienen por objeto fomentar, dirigir, regular y comprobar que se cumplen determinados requisitos libremente adoptados e internacionalmente aceptados.

Estas normas son, en su versión más actualizada, las siguientes:

  • ISO 9001:2008 – Sistemas de gestión de la calidad.
  • ISO 14001:2004 – Sistemas de gestión medioambiental.
  • OHSAS 18001:2007 – Sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo.

A continuación, y en sucesivas entregas, se describirá brevemente cada uno de estos tres sistemas, incidiendo en sus aspectos más importantes.

 

ISO 9001 – Sistemas de gestión de la calidad

Esta norma describe un sistema de gestión de la calidad que se puede aplicar a cualquier tipo de empresa u organización, independientemente de su tipología o tamaño. Puesto que el objetivo de cualquier empresa debe ser ofrecer productos o servicios que satisfagan las necesidades y expectativas de los clientes, sean adecuados al uso previsto, cumplan con las disposiciones legales que les sean de aplicación y sean competitivos desde el punto de vista del coste, cualquier sistema que cumpla estos requisitos, será de aplicación universal.

En la Figura 1 se esquematiza un sistema de gestión de la calidad basado en procesos, en el que se indican los aspectos más importantes.


 Figura 1: Sistema de gestión de la calidad ISO 9001:2008

 

 En general, los beneficios derivados de la gestión de la calidad son:

  • Mejorar continuamente la calidad de los productos o servicios ofrecidos.
  • Incrementar la satisfacción de los clientes, empleados, proveedores, propietarios, etc.
  • Mejorar la gestión de la empresa, aspecto derivado directamente de los dos anteriores.

Un sistema de gestión de la calidad engloba la estructura organizativa, las responsabilidades, los procesos, los procedimientos y los recursos necesarios para llevar a cabo la gestión de la calidad en la organización y mejorar continuamente su eficacia. El objetivo es satisfacer de forma permanente las necesidades y expectativas de los clientes para conseguir la competitividad necesaria para el éxito del negocio.

 

Las normas de los sistemas de gestión de la calidad según ISO 9000 están basadas en ocho principios:

1 – Enfoque al cliente. Las organizaciones dependen de sus clientes y por lo tanto deben comprender las necesidades actuales y futuras de los mismos, satisfacer sus requisitos y esforzarse en exceder sus expectativas.

2 – Liderazgo. Los líderes establecen la unidad de propósito y la orientación de la organización. Ellos deben crear y mantener un ambiente interno en el cual el personal pueda llegar a involucrarse totalmente en el logro de los objetivos de la organización.

3 – Participación del personal. El personal, a todos los niveles, es la esencia de una organización y su total compromiso posibilita que sus habilidades sean usadas para el beneficio de la misma.

4 – Enfoque basado en procesos. Un resultado deseado se alcanza más eficientemente cuando las actividades y los recursos relacionados se gestionan como un proceso.

5 – Enfoque de sistema para la gestión. Identificar, entender y gestionar los procesos interrelacionados como un sistema, contribuye a la eficacia y eficiencia de una organización en el logro de sus objetivos.

6 – Mejora continua. La mejora continua del desempeño global de la organización debe de ser un objetivo permanente.

7 – Enfoque basado en hechos para la toma de decisión. Las decisiones eficaces se basan en el análisis de los datos y la información.

8 – Relaciones mutuamente beneficiosas con el proveedor. Una organización y sus proveedores son interdependientes, y una relación mutuamente beneficiosa aumenta la capacidad de ambos para crear valor.

Si el sistema de gestión de la calidad se aplica de forma apropiada, usando los ocho principios expuestos anteriormente, se puede esperar que la organización consiga los siguientes beneficios:

  • Aumento de los ingresos y de la cuota de mercado, a través de una respuesta flexible y rápida a las oportunidades de mercado.
  • Mejora en la fidelidad del cliente.
  • El personal entiende y está motivado por los objetivos y metas de la organización.
  • Se reduce la falta de comunicación entre los niveles de una organización.
  • El personal se siente valorado por su trabajo y todo el mundo desea participar y contribuir en la mejora continua.
  • Mejora en la capacidad para reducir los costes y acortar los ciclos de tiempo mediante el uso efectivo de recursos.
  • Integración y alineación de los procesos que alcanzan mejor los resultados deseados.
  • Se incrementa la ventaja competitiva a través de la mejora de las capacidades organizativas.
  • Flexibilidad para reaccionar rápidamente a las oportunidades.
  • Aumenta la capacidad para revisar, cuestionar y cambiar opiniones y decisiones.
  • Se produce una optimización de costes y recursos.

 


 Figura 2: Beneficios de aplicar un sistema de gestión de la calidad


Por último, algunos de los puntos clave para garantizar el éxito de un sistema de gestión de la calidad son:

  • La dirección debe asumir el liderazgo e impulsar el sistema, dando soporte permanente a todos los grupos y sectores para que puedan realizar mejor su trabajo.
  • Establecer dentro de la misión de la empresa el propósito de mejorar de manera continua la eficacia del sistema de gestión.
  • A partir del análisis de los problemas y dificultades existentes, la dirección debe establecer prioridades y asignar las responsabilidades necesarias para determinar y eliminar las causas de los mismos de forma sistemática.
  • La dirección debe facilitar la obtención de los recursos necesarios con el objeto de avanzar en la dirección adecuada.
  • La formación y comunicación son imprescindibles para gestionar la calidad de forma adecuada y mejorar continuamente, a través del compromiso de todo el personal.
 

Ver parte 2:  Medio ambiente. ISO 14001

Ver parte 3: Prevención de Riesgos Laborales. OSHAS 18001

 


Fuente: http://rscymas.com/2013/05/28/gestion-integrada-de-la-calidad-medio-ambiente-y-seguridad-y-salud-en-el-trabajo-parte-i/

Ver también