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08 diciembre 2022

Cinco formas de expresar amor: Los cinco lenguajes del amor

Tanto con las amistades, como en la familia, como especialmente en la pareja, seguro que te ha ocurrido alguna vez que sientes que cada persona es distinta y tiene su manera particular de expresar sus sentimientos.

Hay personas que expresan más abiertamente sus emociones que otras, personas a las que les gusta celebrar celebraciones, fiestas y cumpleaños y otras que no, personas a las que les gusta dar y recibir regalos y otras que nunca lo hacen, o simplemente personas más sociables que otras, que les gusta conocer gente, con relaciones más superfluas o más estrechas, o con un circulo de  amistades y conocimos más grande o más pequeño. En el campo del amor, esto se ve acentuado todavía más, con las típicas expresiones ñoñas sobre que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus, o simplemente, parejas que no se entienden entre ellas, lo cual puede ser motivos de discusión, riñas y desencuentros.

Pues bueno, parece que todas estas suposiciones no están tan desencaminadas. A continuación te vamos a hablar de un libro publicado en 1992 que sostiene justamente eso, que cada persona tiene una forma predominante de expresar el amor, y que conocer cual es tu forma de hacerlo y la de tu pareja te puede ayudar a explicar muchas cosas. El título del libro lo dice todo: «Los cinco lenguajes del amor», de Gary Chapman.

 

Los cinco lenguajes del amor

La obra se centra en la teoría de que cada persona tiene una forma predominante de expresarse y de comunicar sus sentimientos a su pareja, a lo que el autor llama lenguaje o idioma. Además, Chapman defiende que las personas suelen expresar su amor hacia los demás de la misma forma en que les gustaría recibirlo.

De este modo, se presentan cinco idiomas posibles que pueden servir para expresar el amor, que son los siguientes: pasar tiempo de calidad, el contacto físico, dar y recibir regalos, los actos de servicio y las palabras de agradecimiento.

 

  • Pasar tiempo de calidad significa que la persona valora como forma de expresar el amor, el pasar tiempo junto a su pareja, realizando actividades, planes de ocio, tiempo a solas, etc.
  • El contacto físico por su parte, implica que la persona valora las relaciones físicas: besos, caricias, abrazos, mimos, dar la mano… (no hace falta explicarlo más, porque el nombre lo deja claro).
  • Asimismo, dar y recibir regalos también se autodescribe solo. Todos conocemos a personas a las que les encantan los regalos, tanto comprarlos, prepararlos y entregarlos, como recibirlos, y buscan cualquier ocasión para hacerlo.
  • Los actos de servicio se refieren a tareas habituales que una persona hace por otra. Podríamos meter en esta cesta a un gran conjunto de cosas como ir a recoger a tu pareja a algún sitio al que tenga que ir, compartir tareas de la casa, etc.
  • Por último, las palabras de agradecimiento se refieren a expresar verbalmente lo que se siente por la otra persona.

  

 

Cada persona tiene un idioma predominante con el que se expresa con su pareja, y también puede tener un idioma secundario. Descubrir cual es nuestro idioma y el de nuestra pareja nos puede ayudar a entender por qué una relación funciona de una determinada manera, y qué tipo de actos espera una persona recibir.

Dado que es habitual que dos personas tengan idiomas predominantes diferentes, puede suceder que cada una exprese su amor hacia la otra de un modo que la otra no espera o no comprende, lo que puede provocar malentendidos. Puede ser, por ejemplo, que una persona exprese su amor dando regalos, y la otra realizando actos de servicio, lo cual puede que la primera persona no perciba como una forma de expresar el amor porque no es el idioma en el que ella está acostumbrada a expresarse.

Según el autor, se puede mejorar la relación de una pareja si eres capaz de ver cuál es el idioma de tu pareja (lo cual se hace observando como se comporta él/ella contigo), y respondiéndole en el mismo idioma. Habitualmente, las personas expresan el amor de la misma forma que esperan recibirlo.

Por último, se podría añadir que aunque el libro está escrito pensando en las relaciones de pareja, una pate de él también se podría extrapolar a otro tipo de relaciones: amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc. Cada persona tiene una forma de tratar a la gente y, en consecuencia, una forma preferida de que la traten a ella, y si logramos identificarla, podremos entender mejor su forma de actuar y conseguir relaciones más llevaderas para todos.

Autor: Stora

06 enero 2022

Amor líquido: El individualismo y la superficialidad aplicado a las relaciones interpersonales

Siguiendo con otros textos que escribí hace un tiempo, como el de La Pirámide de Maslow o el de los Cinco consejos para ser más feliz cambiando tu forma de pensar, esta vez se me antoja escribir sobre otro tema relacionado con el propósito de la búsqueda de la felicidad: el amor. En concreto, con una palabra y una forma de actuar que se ha popularizado, por desgracia, en estos tiempos, como es el «amor liquido», o la liquidez (superficialidad) del mundo postmoderno.

Este término se aplica tanto a las relaciones románticas -parejas-, como a las relaciones entre personas cercanas: amigos, compañeros, conocidos y otras relaciones interpersonales en general.

  

El amor líquido: Origen y significado


El concepto de amor líquido fue creado por el sociólogo Zygmunt Bauman, y se desarrolla en su libro del año 2003, «Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos». El libro traducido al castellano se puede encontrar fácilmente en cualquier librería o tienda online, y se divide en cuatro capítulos: Enamorándose y desenamorándose; Dentro y fuera de la socialidad; Sobre la dificultad de amar a tu prójimo; y La desmantelarían de la unión/compañerismo.

Zygmunt se refiere a la liquidez en el amor como algo causado por la época actual que nos ha tocado vivir, en una sociedad capitalista, consumista y altamente individualista, donde todo tiene el adjetivo de «usar y tirar», y donde las relaciones -antaño fuertes y duraderas- son sustituidas por relaciones más fugaces y superficiales, que se conciben como una especie de intercambio comercial, al que se accede por interés mutuo, y donde las dos personas mantienen dicha relación por dicho interés y solo mientras consigan beneficio propio. Con ello, las relaciones duraderas se transforman en meras conexiones temporales, superfluas y desechables.

De este modo, este amor líquido se caracteriza por concebir las relaciones interpersonales como una suerte de mercancías que se pueden consumir en un momento dado para satisfacer las necesidades de un momento puntual, y una vez superadas esas necesidades, se pueden abandonar, sustituir o eliminar en el momento siguiente.

Como ya hemos dicho antes, no nos referimos solamente a las relaciones románticas (parejas, matrimonios…), sino también a las amistades y cualquier otro tipo de relación entre personas.

 

Relaciones en la sociedad actual, versus relaciones tradicionales

Saliéndonos del la obra de Zygmunt y divagando un poco, si nos paramos a pensar en los cambios que ha sufrido la sociedad desde los años 80 y 90, podemos contemplar cómo los cambios tecnológicos, políticos, sociales, etc. han dado lugar a un cambio en la forma de comportarse de las personas, que han tenido que adaptarse a marchas forzadas a un nuevo mundo muy distinto al que vivieron nuestros padres y abuelos.

La aparición de Internet, los teléfonos móviles y la Sociedad Conectada, junto con la mejora de los transportes que unen ciudades y países, la globalización de las economías y mercados que ha hecho casi desaparecer las fronteras entre regiones, etc. ha llevado a cambios radicales en la forma de vivir de las personas. Cada vez se exige más estudios a los jóvenes, los trabajos son más temporales y precarios, se exigen cambios de residencia a otra ciudad (o país, o continente…), el coste de la vida es mayor y el futuro es más incierto. Con todo ello, parece casi impensable pensar en el antiguo modelo de familia, donde un matrimonio podía durar para toda la vida, y una pareja podía subsistir con el trabajo estable de uno de sus miembros. Hoy en día deberían trabajar los dos miembros de la pareja, lo cual se antoja muy complicado, sobre todo teniendo en cuenta que los trabajos son cada vez más temporales y en muchos casos exigen cambios de lugar de residencia.

Otro asunto en el que ha cambiado mucho la sociedad es en la forma de conocer gente nueva. Internet y las redes sociales han facilitado mucho la posibilidad de conocer a nuevas personas, hacer nuevos contactos, así como también poder borrarlos de tu lista de amigos en cualquier momento. A diferencia del pasado donde conocer a personas requería más esfuerzo (como mínimo, salir a la calle), ahora desde casa puedes conocer a gente en cualquier momento, hablar con desconocidos a cualquier hora del día, y tener cientos de contactos en la red. Esta nueva forma de socializarse, a priori, no tiene por qué ser mejor ni peor que la que había hace 50 años, no obstante, sí que fomenta una mayor rotación en tu circulo de amistades.

Todo lo anterior, junto con los cambios en la forma de pensar y de entender la vida de las personas, nos lleva a un cambio radical en la forma de comportarse de los individuos, que cada vez tienden más al individualismo y a dejar como anticuados los conceptos de matrimonio para toda la vida, o amigos de toda la vida. Hoy en día, nos guste o no, todo parece ser incierto y reemplazable.

Dicho todo lo anterior, y volviendo a la obra de Zygmunt Bauman sobre el amor líquido, las críticas y reflexiones que el autor hace sobre el asunto van en esta línea: las relaciones actuales en el capitalismo posmoderno se caracterizan por la incertidumbre y la falta de pertenencia a un lugar propio. Todo ello lleva a buscar el placer en la inmediatez, en la satisfacción inmediata y en la banalidad. De ahí viene el miedo a establecer relaciones duraderas, limitándose estas a meras conexiones superfluas y temporales. Del mismo modo, ya no existen los valores o las ideologías, sino que todo se ha convertido en un amor líquido donde todo fluye y ya nada tiene valor a largo plazo.

Autor: Pedro Hem

31 octubre 2021

Cómo priorizar tareas: Método MoSCoW

Buenas de nuevo queridos lectores, hacía mucho que no escribía por razones personales y algún profesional. Espero que este nuevo artículo lo encontréis interesante, es sobre un tema que he leído durante estas semanas y que me parece muy útil para nuestro día a día.

Estoy hablando del Método MoSCoW, son unas siglas inglesas que desarrollaremos durante este artículo.

El Método MoSCoW, fue creado por Dani Clegg, y nos ayuda a priorizar las necesidades que podemos tener en nuestro trabajo o en algún proyecto que estemos realizando, la priorización de tareas es fundamental para poder ser más productivos y evitar “perder” tiempo en tareas que no aportan valor a nuestra organización.

Vamos a desglosar cada una de las letras:

  • M que sería Must Have, en español seria “Deber Tener”, y para nuestro proyecto o actividad sería aquello indispensable, sin esto no puedes asegurar el éxito. Para el equipo que lleva a cabo la actividad se debe realizar en primer lugar y sin opción de negociarlo.
  • S, Should Have y en español “Debería Tener”, podría ser la segunda línea de actividades críticas para realizar en el proyecto, digamos que sin discusión primero “M” y como segunda línea de acción serían todas las tareas englobadas aquí.  En este caso podemos dilatar el tiempo de realización de estas tareas.
  • C, “Podría tener” y en inglés Could Have, aquí vendríamos a utilizar un término de comodities, y serán realizadas si tenemos Budget, personas, y no genera un gran impacto a la consecución final del proyecto, además que no debería de impactar al resto de la actividad.
  • Y por último W, y sería Won’t have but would like to in the future, y en español lo traducimos como, “por ahora no pero nos gustaría incluirlo en el futuro”. Aquí ya vemos actividades que serán realizadas si todos los componentes están de acuerdo, si se genera budget y genera un valor adicional al proyecto. En ningún momento debe frenar el proyecto para poder salir al mercado.

Si os dais cuentas las vocales han desaparecido, simplemente por el hecho que resulta más fácil de memorizar y de pronunciar. Es una cuestión de marketing.

 

¿Qué ventajas nos ofrece trabajar así?

El Método MoSCoW nos permite dar una priorización de las tares basadas  en la criticidad de estas tareas para el proyecto o actividad.

  • Dar prioridad a nuestra actividad
  • Definir donde vamos a aplicar más Budget y personas para la realización del proyecto.
  • Con la realización de categorías tu equipo de trabajo podrá organizarse de diferente manera durante las distintas fases del proyecto.

Tenemos que pensar que el Método MoSCoW, nos ayuda a la priorización de tareas o actividades pero también a gestionar el Budget o presupuesto de manera más contemporalizada.

Y por último voy a intentar explicar de manera muy sencilla y espero práctica cómo se ejecuta este Método MoSCoW.

 

¿Cómo se utiliza?

En primer lugar pongamos en un tablero todos las actividades o tareas que son necesarias para el proyecto, no tenemos que dejar ninguna, hay que incluir todas, el que dejemos una fuera puede implicar un cambio en la gestión y por supuesto en los tiempos de ejecución del proyecto.

Por lo que la mejor manera para poder priorizar en manera coordinada con todo el equipo que va a estar implicado es realizar una reunión inicial donde todos pongamos nuestras ideas en este tablero y no se quede nada fuera.

Segundo paso, tenemos todas nuestras tareas para priorizar, y el Método MoSCoW nos dice que tenemos que hacer cuatro grandes grupos, aquí es donde empieza el juego y donde todos tenemos que estar de acuerdo cual es el orden de prioridad de cada tarea, lo ideal sería ir tarea por tarea e ir priorizándolas en manera que todos los miembros van unidos sobre el hilo conductor del proyecto que el cómo lanzar un servicio o producto dando el mayor valor posible.

Y por último, una vez que tenemos nuestro tablero completo tenemos que confirmar que el trabajo que vamos a realizar en los próximos meses, días…está perfectamente priorizado y que no hay dudas de las actividades a seguir.

Espero que os haya dado alguna idea este Método MoSCoW en cómo gestionar vuestro día a día y los proyectos futuros.

Un saludos a todos y nos vemos en el próximo post.

Autor: Emilio.

10 octubre 2021

El método GTD (Getting Things Done): Una forma de mejorar tu productividad

Getting Things Done (GTD) se puede traducir como «Resolviendo las cosas» o «Consiguiendo tener las cosas hechas».  Es una metodología para ayudarte a organizarte y gestionar tus tareas por hacer, que busca darte pautas para ser más eficiente en tu vida.

El autor del método GTD es David Allen, quien publicó en 2001 el libro Organízate con eficacia donde recoge sus enseñanzas.

 

En qué consiste el método GTD: Sus principios

El método trata de cómo debemos organizarnos para abordar de la mejor forma posible (eficaz y eficientemente) las tareas que tenemos pendientes por hacer. Para ello David nos da sus principios:

La idea principal consiste en que en vez de guardar de memoria en la cabeza la lista de tareas que tenemos pendientes, es mejor liberar nuestra mente, guardando estas tareas en otro lugar (por ejemplo, creando listas por escrito). De este modo, podremos dedicar nuestra mente por completo a concentrarnos en hacer las cosas que tenemos pendientes. Con esto conseguimos almacenar y hacer un seguimiento de las tareas pendientes de forma sencilla.

Esta forma de organizarnos nos permitirá abordar las tareas que tenemos por hacer una por una, sin olvidarnos de las cosas importantes y sin agobiarnos ni estresarnos, que es lo que nos hace bloquearnos en el día a día cuando las tareas por hacer se acumulan, haciéndonos sentir que no nos da tiempo a abarcarlo todo.

Esta metodología puede aplicarse tanto a nuestra vida laboral como a nuestra vida personal, y el concepto de «tareas por hacer» puede referirse a algo tan amplio como a las actividades propias del trabajo, como a tareas del hogar, familia, amigos, etc. (hacer documentos, entregar informes, mandar emails, hacer llamadas telefónicas, hacer recados, programar citas, hacer tareas domésticas, etc.).

 

Pasos para llevar a cabo el método GTD

Los pasos para aplicar GTD básicamente consisten en primeramente hacer una lista de tareas para luego procesarla, planificando cual es la mejor forma de ejecutar las tareas y posteriormente, con este trabajo de planificación realizado, poder dedicarnos a ejecutarlas una por una siguiendo la planificación inicial. Esta forma de funcionar es muy eficiente porque al haber planificado todo primeramente, posteriormente podemos centrarnos únicamente en hacer las cosas sin preocuparnos de lo demás, lo que nos permite enfocarnos más en la tarea en la que estamos realizando en cada momento, siendo más eficientes y sin tener estrés ni preocupaciones.

No podemos negar que esta forma de funcionar tiene ciertas similitudes con otras metodologías, como el ciclo PDCA, o con cualquier metodología de planificación. En general, podemos decir que en proyectos grandes, en tareas largas o en listas de cosas por hacer con muchos elementos, dedicar al inicio un tiempo a poner las cosas por escrito y pensar en cómo vamos a hacer las cosas (planificar) facilita mucho la ejecución posterior de dichas tareas.

Los pasos para aplicar el método GTD son los siguientes: Recopilar, Procesar, Organizar, Revisar y Hacer.


1. Recopilación de las tareas: El primer paso es recopilar las tareas por hacer o los elementos que queremos monitorizar. Se trata de agrupar en cubos las cosas que debemos recordar, realizar o mantener monitorizadas.

Con «cubos» nos referimos de forma genérica al lugar donde guardar esta información. Por ejemplo en una libreta de papel, agenda o documento de Word. Un sitio sencillo donde poder almacenar y posteriormente acceder a dichos datos.

Podemos hacer una agrupación, o cubo, para cada contexto (por ejemplo, tareas del trabajo, tareas del hogar…).

Con este primer paso liberamos a nuestra mente de tener que recordar todo el rato esta lista de cosas pendientes, para pasar a tenerlas escritas en el cubo, donde posteriormente podremos acceder a ellas y gestionarlas.

 

2. Procesar la información: El segundo paso consiste en procesar la información recopilada en el paso 1. Para ello tenemos que ir a cada cubo que hemos creado anteriormente, y analizar elemento por elemento (tarea por tarea), uno por uno.

Para cada elemento debemos preguntarnos si este requiere de una acción o no:

– Si el elemento (tarea) requiere una acción para ser realizado: Debemos diferenciar si esta acción la tenemos que hacer nosotros mismos (en este caso la archivaremos para realizarla posteriormente), o bien, si le corresponde hacerla a otras personas (en este caso delegaremos para que la realice quien corresponda).

Como caso particular de lo anterior, David pone una excepción: Aquellas tareas que se puedan realizar en menos de dos minutos. En este caso, hay que considerar si vale la pena archivarlas para realizarlas posteriormente, o si no sería más rápido hacerlas ya inmediatamente.

– Por contra, si el elemento (tarea) no requiere una acción para ser realizado: Debemos considerar si archivarlo para hacer un seguimiento posterior, o simplemente desecharlo (borrarlo).

 

3. Organizar los elementos en listas: El tercer paso consiste en organizar los elementos en estos grupos o listas sugeridas:

– Acciones por hacer próximamente: Para cada elemento, definir qué acciones implica hacer. En este grupo estarán las acciones pendientes de hacer con más inmediatez.

– Proyectos: David denomina proyectos a aquellos elementos que requieren múltiples acciones, o que consisten en tareas inconclusas o reiterativas, y que por lo tanto necesitan un seguimiento en el tiempo y una supervisión periódica.

– En espera: Aquí se incluye, por ejemplo, cuando dependemos de un evento o acción externa, o  hay una tarea que hemos delegado a otra persona. En este caso, debemos hacer un seguimiento a la espera de que estas acciones se realicen.

– Posibles cosas a futuro (quizá algún día): Cosas de poca prioridad que no tenemos pensado realizar próximamente, pero que tal vez en el futuro queramos realizar.

Las listas se pueden complementar con calendarios para las citas y reuniones fijadas para fechas y horas concretas.

A continuación puedes ver un diagrama de flujo simplificado de cómo usar GTD, obtenido de la Wikipedia:


4 y 5. Revisar y hacer: Una vez completados los pasos anteriores solo nos queda revisar periódicamente las listas de tareas para comprobar su estado y evolución, hacer las cosas que corresponda y mantener actualizadas las tareas y listas.  Deberíamos hacer esta revisión al menos una vez al día.

Autor: Stora.

22 junio 2021

El método Konmari para ordenar la casa

El método Konmari de la autora japonesa Marie Kondo ha obtenido fama mundial durante la última década y es uno de los métodos más usados y conocidos en el ámbito del orden y limpieza en el hogar.

Este se explica en su libro La magia del orden: herramientas para ordenar tu casa- ¡y tu vida!  En él, Marie se dedica a dar unos principios y pautas, casi filosóficas, para conseguir el orden de la casa (cajones, armarios, estanterías…), ayudándonos a discernir entre lo que guardar, lo que tirar, y cómo hacerlo, con el fin último de ser más felices.

Por lo tanto, el uso principal de este método es en nuestra vida doméstica, por ejemplo, para ayudarnos a guardar ropa, libros y documentos, colecciones, fotos, postales, cartas, juegos y otros objetos que ocupan espacio.





A grandes rasgos, el funcionamiento del método Konmari es el siguiente:

 

Preparación: Cuándo y dónde hacerlo

Para que el resultado sea exitoso, se recomienda que las tareas que se explican debajo se realicen en un lugar tranquilo, con poco ruido, preferiblemente a solas para poder tomar decisiones relajadamente, y a primera hora de la mañana.

 

1. Inventariar y clasificar por categorías

La organización se debe hacer por categorías y no por lugares. Por ejemplo, si empezamos por la categoría «ropa», debes primeramente localizar toda la que dispones en casa en los diferentes muebles de cada habitación. Tras ello, debes determinar qué vas a tirar y qué vas a guardar.

Una vez hayamos terminado con la ropa, podremos continuar por otras categorías de objetos.

 

2. Decidir qué guardar y qué tirar

Debes decidir qué cosas guardar y cuales tirar. A la hora de tomar esta decisión, se debe considerar no solo su necesidad y utilidad presente y futura, sino también qué recuerdos nos traen, y si guardarlas nos hace felices.

Hay que tirar las cosas que no vayan a ser útiles, que estén rotas, o que no aporten nada.

 

3. Colocar y guardar las cosas ordenadamente

Debes establecer en qué lugar vas a colocar cada cosa dentro de la casa, pensando en que posteriormente vaya a ser fácil de localizar y de mantener el orden a lo largo del tiempo.

El método Konmari se centra principalmente en la organización de la ropa, por ser típicamente algo que suele ocupar gran cantidad de espacio en las casas, no obstante, esta metodología se puede aplicar a muchas otras categorías de objetos.

Centrándonos en el caso de la ropa, se dan ciertas pautas para la ordenación, como colocar las prendas en los armarios, cajones y estanterías dobladas y situadas de forma que sean visibles a primera vista, lo que las hace más fáciles de localizar. También se debe considerar la cantidad de uso que les vas a dar a las prendas para colocar más accesibles las que más uso vayan a tener.

Tras la ropa, es el turno de libros, documentos, etc… Sobre esto, Marie vuelve a centrarse en quedarse solamente con lo necesario, tirando lo que no necesites.

Autor: Stora

26 marzo 2021

Cinco pasos que puedes tomar para construir las mejores estrategias de negocios y ejecutarlos con precisión

Estos son cinco pasos que puedes tomar para construir las mejores estrategias de negocios y ejecutarlos con precisión:
 

1. Desarrollar una visión real:

La misión y visión representan los principios de la empresa, ósea es su base teórica, lo que justifica su existencia y para qué ha sido creada. Es clave e importante desarrollar tanto la visión real y la misión porque estos marcarán la forma en cómo se deben cumplir las metas y además permite perfilar o conocer los objetivos de la empresa.
 

2. Definir la ventaja competitiva:

La ventaja competitiva es identificar cómo una empresa puede ofrecer un valor único a sus clientes y con astucia, estrategias, creatividad y autenticidad poder generar una brecha en el camino de la igualdad y tener posición relativamente superior en el mercado frente a los competidores.
  

 

3. Definir los objetivos:

Definir objetivos claros y específicos es fundamental porque solo así podremos generar el enfoque de crecimiento para nuestra empresa y además permitirá que conozcan los colabores cuáles son los resultados que se quiere alcanzar y a partir de ahí, hacia dónde queremos dirigir la organización a corto, mediano y largo plazo.
  

4. Centrarse en el crecimiento sistemático:

Aquí hay una filosofía: “Una empresa próspera es una empresa en crecimiento” y es que sólo a través del crecimiento que las empresas pueden permitirse invertir en infraestructura, equipamientos, entre otros, y continuar mejorando el servicio o producto que se brinda.
  

5. Tomar decisiones basadas en hechos:

 Para tomar decisiones es mejor basarse en la frialdad y objetividad de los datos más que en intuiciones, deseos y esperanzas, porque es vital para guiar ideas de negocios estratégicas que se alineen con las metas, los objetivos y las iniciativas de la organización.

Autor: MIGUEL ZURITA 

07 febrero 2021

Negociaciones exitosas

Aunque la mayoría de nosotros no deja de pensar en ello, todos negociamos en nuestro camino en la vida. Tenemos desacuerdos que se resuelven, ya sea con la familia, los colegas, los empleadores, los socios comerciales, los proveedores y desconocidos.

A menudo llegamos a creer que la mayoría de las cosas de la vida o de los trabajos que hacemos no son negociables y rara vez buscamos palabras más beneficiosas sin intentarlo. Sin embargo, las negociaciones desempeñan un papel crucial en nuestras vidas para conseguir lo que queremos.

La negociación puede describirse como la relación entre dos o más personas con un tema en común, con la intención de acercar posturas y llegar a un acuerdo que favorezca a ambas partes. Es precisamente en el momento en que se mantienen las diferencias en las posiciones de ambas partes cuando se debe empezar a negociar.

Tanto en el ámbito personal como en el laboral, ser un negociador inteligente te ayudará a ti y al otro negociador a construir oportunidades. También hay que tener en cuenta que las personas sentadas al otro lado de la mesa también tienen el potencial de cambiar nuestra condición. Los diferentes elementos: actores, desacuerdo, acuerdo, intereses, poderes, pueden presentarse bajo diversas situaciones y escenarios y darse de formas distintas y combinarse según múltiples modalidades.

Si bien no existe una regla precisa para la negociación, hay ciertas variables y tipos que facilitarán el abordaje de cada una de ellas.

 

Factores de una negociación a tratar

Cuando negociamos nos sentimos más seguros con personas afines a nosotros en cuanto a edad, color, género, fe y situación económica para fomentar la confianza y la autenticidad.

Debemos tener en cuenta que la tendencia humana a estereotipar disminuirá el impacto que quiere tener en las negociaciones. Por eso es significativo el factor étnico, en el que influye previamente la creencia que cada grupo de personas tiene en relación con el otro (por ejemplo: norteamericano, asiático, europeo, latino). Una forma de negociación extranjera debe tener siempre en cuenta los aspectos protocolarios y de acción. Otro aspecto es el del género, que también crea dificultades para los negociadores del sexo opuesto. Puede hacer que la otra persona se sienta incómoda por su aspecto ofensivo y/o por su aspecto inadecuado, lo mejor es hablar con franqueza sobre estos supuestos sexuales y evitar los enfrentamientos.

 

Tipos de negociación

Negociación integradora

En esta estrategia integradora, los negociadores expresan sus deseos de beneficio compartido y alta cooperación. Está orientada a la obtención de resultados igualmente satisfactorios y a la consideración de ambas partes. Pretende dar prioridad a la coherencia de la relación entre las partes con vistas al futuro. Crea un entorno de confianza, reciprocidad y reputación compartida. La solución negociada garantiza una mayor estabilidad. Fomenta la innovación, la búsqueda de soluciones positivas y dinámicas y la movilización de nuevas ideas y acciones.

Negociación distributiva

Es aquella en la que los negociadores muestran una escasa cooperación y, en algunas situaciones extremas, esa cooperación no existe. Lo importante es más bien el beneficio personal, o sólo de la parte representada. En esta forma de negociación entran en juego las fuerzas de los amantes de las partes implicadas para desplazar el papel de los negociadores. Lo que gana una mano, lo pierde la otra.

 

El buen negociador:

  • – Se conoce a sí mismo: describe las expectativas y lo que está dispuesto a dar o recibir.
  • – Asegura un ambiente de aprecio en todas las negociaciones.
  • – Conoce a su interlocutor: Examina los recursos, las intenciones y las circunstancias de las otras partes lo suficiente como para detectar sus ambiciones a largo, medio y corto plazo.
  • – Nunca se toma como algo personal lo ocurrido en el transcurso de la negociación.
  • – No ve a la contraparte como un oponente al que hay que conquistar a toda costa, sino como un aliado al que hay que ganar.

Soy Erick y me dedico a escribir de diferentes temas ya sea de negocios, salud, tecnología, etc.

Autor:  Ergonomic

20 agosto 2020

Estrés y ansiedad ¿De dónde vienen y cómo combatirlos?

Tanto en el ámbito profesional como en el personal, es patente que el estrés y con este, la ansiedad, se han convertido en los tiempos modernos en una lacra endémica con el que las personas que viven en la sociedad moderna tienen que lidiar.

Demasiados estímulos, tareas, asuntos urgentes y responsabilidades crean estrés y, mal manejadas y mantenidas durante el tiempo, a largo plazo pueden convertirse en algo crónico y afectar negativamente a nuestra salud.

Los expertos en el tema coinciden en que, en este asunto, es mejor prevenir que curar. Sea como sea tener estrés en momentos puntuales puede ser algo relativamente normal y asumible, pero si te sucede todo el tiempo se convierte en un signo de que algo funciona mal, un problema que debemos combatir.

 

El estrés es…

Pero empecemos por el principio: ¿qué es el estrés?

El estrés es un estado de cansancio mental provocado por una exigencia superior a la normal. Es la reacción de la persona ante un desafío o demanda excesiva, y que crea un sentimiento de tensión.

En momentos puntuales, el estrés puede ser algo bueno, ya que te permite responder eficazmente a un desafío o demanda inusual (por ejemplo, evitar un peligro, practicar ciertos deportes que requieran reflejos, o realizar una tarea urgente). Este  tipo de estrés se llama estrés puntual y es algo positivo que todas las personas han experimentado en algún momento de sus vidas, y que les ayuda a afrontar con éxito las situaciones importantes de sus vidas.

En contraste con lo anterior, una situación muy diferente ocurre cuando este estrés se repite prolongadamente en el tiempo (por ejemplo, debido a problemas personales o económicos, demasiada tensión, responsabilidad o carga de trabajo, tareas imposibles de llevar a cabo, etc.). En este caso, el estrés puntual se convierte en estrés crónico y puede acabar perjudicando tu salud, pudiendo causar cambios involuntarios en la conducta, cansancio, problemas de concentración, ansiedad, depresión, insomnio, cambios de peso, entre otros problemas de salud física y mental.

Muy relacionado con lo anterior está la ansiedad, que es un sentimiento de temor, miedo o inquietud. Esta puede estar producida por el estrés. Al igual que con el estrés, cuando la ansiedad se produce en un momento puntual (el ejemplo más común es el de antes de realizar un examen importante) puede ser positiva al darnos fuerza para ayudarnos a superar exitosamente los desafíos que tengamos en un momento dado.

Pero al igual que con el estrés, demasiada ansiedad puede llegar a hacerse crónica, dando lugar a los trastornos de ansiedad, donde esta ya no tiene una causa puntual y se mantiene en el tiempo. El más común es el trastorno de ansiedad generalizada, en el cual las personas que lo sufren se preocupan excesivamente y de forma continua en el tiempo por problemas comunes, sin poder hacer nada para controlar estos sentimientos. Otro casos son los de los ataques de pánico o las fobias.

No es fácil pronosticar cuando una persona va a sufrir estas situaciones, y muchas veces ocurren sin que la persona sea consciente de ello. El sufrir estos trastornos o no depende mucho de la personalidad de cada uno y de las situaciones a las que esté sometida. En estos casos, se debe acudir a un profesional para que diagnostique estos trastornos y nos ayude a buscar soluciones.

 

Consejos para combatir el estrés y la ansiedad

Haciendo un repaso por la bibliografía, estos son algunos consejos que dan los expertos del tema para evitar (o reducir) el estrés y la ansiedad:

Identificar las causas del estrés: Parece obvio, pero tener un conocimiento de las causas de los problemas es el primer paso para combatirlos. Para ello, quizá te puedan ayudar algunos de estos artículos y metodologías: Herramientas de evaluación.

En un mundo ideal, donde pudiéramos encontrar las causas de todos los problemas y atajarlas de raiz, desde luego que se solucionaría gran parte de todo esto. A nuestro pesar, a veces las causas no son tan obvias, o no se pueden solucionar fácilmente, o bien son un cúmulo de circunstancias que, junto con nuestra forma de ser, crean un problema difícil de resolver. En otro artículo que escribí en el pasado, comparto algunas ideas sobre esto: 5 consejos para ser más feliz cambiando tu forma de pensar (y no tu vida).

– Evitar el sedentarismo: Los expertos señalan que el sedentarismo puede agravar el estrés y propiciar los trastornos de ansiedad. Estar demasiado tiempo sentado, frente al ordenador o televisión nos influye negativamente, y está relacionado con la aparición de problemas de sueño y de salud.

– Hacer ejercicio: En linea con el punto anterior, el ejercicio moderado, así como los paseos, excursiones por la naturaleza, etc, disminuyen los niveles de estrés.

– Realizar técnicas de relajación: En este punto cabe hablar de ciertas técnicas que se han puesto muy de moda últimamente, y que van de la mano con intentar conseguir una actitud abierta y positiva en nuestra vida, algo que para algunas personas es más sencillo que para otras. Las más conocidas de ellas son por ejemplo la meditación, la respiración profunda, el yoga, taichí o mindfulness, o hidroterapia, entre otras.

– Tener una alimentación sana: Otro punto en el que siempre coinciden los expertos es en la alimentación. Una alimentación sana mejora nuestra salud física y psicológica, por lo que es otro punto a tener en cuenta.

– Descanso y vida social: Es importante reservar tiempo para el descanso donde poder desconectar por unas horas de nuestras preocupaciones. También es clave la socialización y la vida social, y dedicar tiempo a nuestras relaciones personales, con nuestra pareja, familia y amigos.

– Planificar y organizar tu vida: Por último, un punto que quizá debería haber ido en primer lugar. Tener la mente clara sobre qué queremos hacer con nuestra vida y cuáles son nuestros objetivos y metas a largo plazo es esencial para poder afrontar los problemas y las tareas del día a día sin perdernos con cosas que, a fin de cuentas, quizá no son tan importantes si las vemos a largo plazo.

 

Algunas aplicaciones para smartphones que te pueden ser de ayuda

Existen aplicaciones gratuitas para tu teléfono móvil (Android, etc) que pueden ayudarte a la hora de identificar, hacer un seguimiento y combatir el estrés y otros problemas similares.

Sin intención de hacer publicidad, te mostramos un par de ellas a continuación:

Por ejemplo, tenemos Youper, que incluye tests para detectar y monitorizar tu salud a lo largo del tiempo con cuestionarios específicos sobre síntomas relacionados con el trastorno de ansiedad generalizada, la depresión, estrés postraumatico, o ansiedad social, entre otros. También te permite conocer tu personalidad, hacer un seguimiento de tu estado de animo diario, identificar las actividades que te afectan positiva o negativamente, hacer mindfulness y meditación para relajarte, darte consejos, etc.



Otras aplicaciones más sencillas pero que también pueden ayudarte a organizar tus ideas y a identificar qué actividades afectan a tu estado de ánimo son los diarios y los monitores de animo, como por ejemplo Dailyo, donde puedes registrar tu estado de ánimo de cada día junto con las actividades que realizas, y posteriormente ver las estadísticas por meses o años. ¡Muy util para identificar tus momentos buenos y malos!



Existen muchas otras aplicaciones similares que ofrecen utilidades parecidas, así que te animamos a buscar y probar la que más se adapte a lo que buscas.

Autor: Pedro Hem 

19 agosto 2020

El libro de los marrones: Qué son y cómo evitarlos

Hace un par de semanas llegó a mi poder un libro sobre marrones en el puesto de trabajo que me sacó una sonrisa, sobre todo por lo que se asemeja a la realidad, una vez te desprendes de toda la ironía y sarcasmo que tiene. Es el típico texto que lleva décadas rondando por la red, y que un buen día llega a tus manos, y por puro aburrimiento se te ocurre leerlo.

Para poder escribir un poco sobre su contenido, he intentado buscar el autor o la fuente original del mismo, y parece que el texto original se escribió en 1994 por un grupo de personas bajo el seudónimo de «Brown Group» (Grupo de Estudio del Marrón), y aunque parece simular ser originalmente de habla inglesa, en realidad no hemos encontrado el texto en inglés en ningún sitio ni tampoco las palabras usadas en inglés tienen sentido en ese idioma, por lo que asumiremos que el texto en español es el original.

En la actualidad, más de 25 años después, en la era del mundo online y el teletrabajo en el que se han convertido las ya casi obsoletas oficinas de los años 90, parece que el texto sigue teniendo plena vigencia. Existen decenas de webs en internet donde se han ido publicando diferentes versiones del texto y con diferentes formatos, modificaciones, ampliaciones… tanto que es imposible saber cuál era el texto original y cuál es la parte añadida.

Si os queréis animar a leerlo, os dejamos a continuación un enlace a una versión del libro, y para los más perezosos, os copiamos un (muy) breve extracto sobre su contenido en las siguientes lineas:

Un marrón “brown” es todo aquel trabajo que nadie desea realizar.

En general, los marrones se reconocen inmediatamente, pero por si el lector es aún novato en estas lides y tiene dificultades en reconocerlos, se dan a continuación algunas pistas. Por regla general, la introducción del marrón suele llevarse a cabo por medio de frases del estilo de: “Oye, tú no tienes nada urgente que hacer, ¿verdad?” o “Mira, ha surgido una cosa que hay que resolver esta misma tarde”.

El browner es aquel sujeto que, por las características de su puesto (o de su forma de ser, que hay de todo) asigna marrones a los demás. Cualquier persona que consciente o inconscientemente te suelte un marrón adquiere automáticamente la categoría de browner. No debe odiarse en exceso al browner, ya que él, a su vez, suele tener otros browners por encima que generan los marrones que él se limita a reasignar.

El brown dispatcher es un tipo especial de browner, cuya función es la asignación periódica y sistemática de marrones. El brown dispatcher, a veces conocido como Jefe de Proyecto, se caracteriza por sufrir de una personalidad inestable y tornadiza que le hace cambiar de parecer con frecuencia, suprimiendo los marrones asignados y/o reemplazándolos por otros si cabe aún más inútiles.

Se denomina browned a todo sujeto al que acaba de caerle encima un marrón. Todo el mundo es vulnerable a verse enmarronado.

 



Descargar:

(PDF, 16 páginas)

La de arriba es una de las versiones que hay del texto, aunque también podréis encontrar muchas otras versiones en las redes, con un contenido más amplio (aunque en mi opinión, lo bueno, si breve, dos veces bueno).

30 octubre 2019

Cómo ser un empresario exitoso en 5 Consejos Prácticos

Si tú eres un empresario, sin duda has pensado en encontrar la receta mágica para convertirte en un empresario exitoso. De hecho, no existe una fórmula básica para tener éxito y es importante tenerlo en cuenta lo antes posible.

Puede que no lo creas, pero cada empresario logra el éxito a su manera, que puede ser completamente diferente de la de otro empresario.

Sin embargo, hay algunos consejos para ayudarte a convertirte en un empresario exitoso si este es tu objetivo.

1.      Confía en tus ideas

El primer consejo es creer en tu idea y nunca subestimar lo que puedes hacer y lograr. Hay muchos empresarios que entran en este medio por tener una gran idea.

Es un hecho que muchos de ellos son engañados por un pensamiento no sólido, sólo un mero viaje mental en busca del éxito basado sólo en una ilusión.

Sin embargo, si los números y tu estudio demuestran que tu idea es realmente buena, créala e invierte en ella. Comenzar un nuevo negocio con números y datos negativos es un error, porque puede fallar incluso antes de empezar a caminar.

Ser empresario es mucho más arriesgado que una rutina de trabajo convencional, pero puede ser el camino hacia el éxito con la idea correcta. Un empresario exitoso tiene dos pasos importantes: investigación para validar su idea e instinto.

La mayoría de las veces, es necesario seguir su intuición porque incluso una buena idea, cuando es mal ejecutada puede ser un fiasco. Confía en tu idea y especialmente en tu capacidad para llevarla a cabo.

2.      Contratar a las personas adecuadas

Puedes estar seguro de que con quien trabajas hace la diferencia. La mayoría de los empresarios saben que un buen equipo hace toda la diferencia y que un mal equipo puede llevarte al fracaso.

Varios empresarios exitosos aseguran que la receta para el éxito puede ser bastante simple en la gestión de un negocio: llevar a las personas que son realmente buenas en lo que hacen y también enfocarse en asegurar que los miembros del equipo se lleven bien entre sí.

Cada nuevo empresario ya ha cometido el error de contratar a amigos y personas cercanas por el simple hecho de ayudar en el trabajo y no traer a los mejores empleados a su equipo.

¿Quién no quiere contratar a familiares para que trabajen con usted? Es un error común. Si su pariente es bueno en lo que usted hace, grandioso, pero si no, mejor descartarlo.

3.      Cómo gastar el dinero

Hay que saber cuándo gastar el dinero y esta es la lección básica para ser un empresario exitoso. Mientras que algunos empresarios lo gastan todo, buscan financiación bancaria o préstamos, un buen empresario crea sus ahorros cuando las ganancias aumentan y tiene a quien recurrir en tiempos de crisis.

Es una regla simple: ahorra todo lo que puedas, porque no conoces el futuro de la economía. Si el negocio fracasa o tiene una caída repentina en las ventas, se ahorra dinero para invertir en otra cosa o por lo menos mantenerse por unos pocos meses.

Es tentador querer tener una oficina de lujo, una mesa y sillas caras, pero ¿es realmente necesario? Sabemos que estás llegando al negocio ahora y cada pequeño cambio puede ser importante para tu ego, pero no para tu bolsillo. Será mejor que esperes.

4.      No olvides invertir en marketing

¿Quieres ser un empresario de éxito? Invierte en marketing y te irá bien. Invierte en publicidad, el alma del negocio. La gente necesita confiar en su empresa y para ello nada mejor que una buena publicidad.

Su mensaje tiene que ser adaptado para satisfacer las expectativas de los clientes y esto se puede hacer con una buena campaña de marketing.

5.      Saber ser un líder

Eres el dueño de la empresa, el empresario, el jefe. Así que, sé un entrenador, en lugar de un jugador estrella. Sea el líder y no el jugador más brillante de su equipo.

Aprende a liderar, di no cuando realmente lo necesites. Delega tareas, evaluar el rendimiento y también cuidar de tu equipo.

Autora: Johana Q  ( https://tueconomiafacil.com )

16 diciembre 2018

¿Estás satisfecho con tu trabajo? Prueba esta hoja de autoevaluación descargable para saberlo

Hay ciertas épocas del año que se antojan proclives para hacer una pausa y reflexionar. Cerrar un ciclo y recapacitar antes de volver a seguir con la rutina habitual. Por ejemplo, los finales de año es una de esas épocas.

De esta forma, para todas las personas que trabajan, hay algunas preguntas que conviene que se hagan de vez en cuando: ¿Te gusta tu trabajo actual? ¿Te gusta más o menos que tus trabajos anteriores? ¿Estás más contento ahora que hace un año? ¿Estás donde quieres estar? ¿Te compensa el sacrificio, en comparación con el salario que cobras? ¿Dónde te gustaría estar dentro de 5 años? etc…

Sobre este punto, los expertos recomiendan que, una o dos veces al año, te pares a reflexionar sobre estas y otras preguntas, y hagas una autoevaluación de si estás en el trabajo que realmente deseas/necesitas o no. 

Hacerse periódicamente estas reflexiones es importante para evitar perder las riendas de tu vida. Para ello, en otro artículo de esta web del año 2012, se hablaba de algunos consejos interesantes que iban en esta misma línea…  pero esta vez, en este artículo te proponemos otra forma más divertida y sencilla de hacer una evaluación de tu puesto de trabajo, que te permitirá obtener datos numéricos con los que comparar tu situación actual con tus situaciones pasadas y futuras.

 

Evaluar tu satisfacción en el trabajo usando una hoja de cálculo

La propuesta es muy sencilla: Una hoja de cálculo donde poder evaluar los factores que más nos importan con una nota numérica (de 0 –peor– a 10 –mejor) para poder sacar una media de todos ellos y tener un valor objetivo global con el que poder comparar en diferentes fechas, o en diferentes trabajos en los que hayas estado:





En la hoja del ejemplo, hemos puesto algunas de las cosas que más suelen importar a la gente a la hora de valorar su puesto de trabajo: La carga de trabajo (que no sea demasiado estresante), que los temas que llevas te parezcan interesantes (no tener un trabajo aburrido o que no te motive), el buen ambiente (compañeros, jefes,…), el horario (número de horas, turnos, vacaciones,…), el lugar (si está cerca o lejos de casa, si te gusta el emplazamiento…), la estabilidad (estabilidad de tu contrato, estabilidad de la empresa…), las posibilidades de mejora para tu carrera profesional (posibles ascensos futuros, adquisición de experiencia…), o el salario (obviamente, este es uno de los factores principales), etc.

Por supuesto, puedes modificar la hoja de cálculo a tu antojo para poner los factores que más te importen a ti, y para darle más o menos peso a cada factor en función de la relevancia que le des. Una vez determinados los factores, los podemos evaluar con una nota de 0 a 10, y sacar un valor promedio que nos de como resultado una puntuación global.

Como ya hemos comentado antes, podemos usar estos resultados globales a lo largo del tiempo para comparar la evolución de nuestro grado de satisfacción en un mismo trabajo, o para comparar tu trabajo actual con otros trabajos en los que hayas estado en el pasado:




Con este registro, podremos tener datos para saber si estamos donde queremos, si estamos ahora más contentos que años atrás, o si, al contrario, éramos más felices en el pasado… lo que después quieras hacer con estos resultados ya es cosa tuya, pero al menos, ahora ya tienes información suficiente para poder decidir.

Puedes descargar el ejemplo de hoja de cálculo aquí:



07 julio 2018

CV por competencias: ¿En qué se distingue de un currículum tradicional?

Los currículums por competencias son una manera novedosa y cada vez más usada de presentarte en tu vida profesional, pero… ¿Qué son exactamente y en qué se diferencian de los currículums tradicionales? 

Te lo explicamos a continuación:

 

Una breve introducción: El currículum tradicional

El Currículum Vitae (CV) tradicional ha sido la forma más usada en el último siglo de plasmar en un documento la experiencia académica y laboral de una persona, con el objetivo de poder transmitir de forma esquemática un resumen de su formación y vida laboral a otras personas. Su uso más común tradicionalmente ha sido el de buscar empleo, pero también puede servir para otros usos, como por ejemplo para presentarse.

Tradicionalmente los CV han tenido un contenido muy estandarizado, que consistía básicamente en los siguientes campos: Datos personales, datos de contacto, experiencia profesional, formación académica (universidad, etc.), formación complementaria (cursos), idiomas, y otros datos opcionales como un resumen/introducción, foto, reseñas de proyectos destacados, carné de conducir, disponibilidad de movilidad geográfica, etc.





Del mismo modo, siempre se ha aconsejado que el CV en papel no ocupe más de un folio, que la información esté ordenada cronológicamente, que sea conciso, que sea veraz, que incluya solo los aspectos más importantes, que se adapte a la empresa a la que lo vas a enviar para hacerlo más atractivo, y muchos otros consejos que nunca sabremos si realmente cumplían con su propósito o no.

Sea como sea, hace ya una década que llegó el mundo de Internet y la Sociedad de la Información al ámbito de los Recursos Humanos, y lo cambió todo. Plataformas como Infojobs o Linkedin cambiaron el CV para siempre, dejando obsoleto el formato tradicional en papel y haciéndolo cada vez más dinámico y personalizable.

 

El currículum por competencias: ¿Qué es? 

A diferencia del CV tradicional, donde el contenido del mismo se centra fundamentalmente en la formación y la experiencia de la persona como si estos fueran los únicos datos relevantes, el currículum por competencias ofrece una solución distinta enfocándose en las habilidades.

Este enfoque es completamente novedoso, dado que resta importancia a la formación reglada y a los años de experiencia previa de la persona, para centrarse en lo que es realmente importante: las cosas que sabes hacer.

Por ejemplo, si una empresa busca a una persona para programar en un determinado lenguaje informático, seguramente a dicha empresa no le importe mucho cuántos años han trabajado los potenciales candidatos en otras empresas que no tengan que ver con la programación. De hecho, aunque hayan trabajado anteriormente de programadores, no les servirá de mucho si no conocen el lenguaje concreto de programación que necesitan.

Este mismo ejemplo se puede generalizar a casi cualquier puesto de trabajo…  lo importante realmente no es dónde hayas trabajado o qué estudios generalistas hayas cursado, lo importante es que sepas definir en qué habilidades eres bueno y qué cosas sabes hacer.

De esta forma, lo interesante de los CV por competencias es que en el mismo espacio vamos a ser capaces de definir mucho mejor quiénes somos y qué sabemos hacer, lo cual es mucho más interesante y dice mucho más de ti que la típica lista de las empresas en las que has trabajado durante los últimos años.

 

Currículum por competencias VS currículum tradicional: Estas son sus diferencias

A modo de resumen, podríamos señalar los siguientes aspectos de los CV tradicionales y los CV por competencias:

CV tradicional:

  • – Contenido estandarizado: experiencia profesional, formación
  • – Información en orden cronológico.
  • – Demasiado formal y difícil de adaptar.
  • – Dificultad de transmitir las ideas importantes.

CV por competencias:

  • – Enfocado en las cosas importantes: Qué sabes hacer.
  • – Contenido más personalizable.
  • – Más fácil de transmitir la información importante al receptor.

Cabe destacar que no siempre será buena idea usar este tipo de CV. Hay que saber en qué situaciones es más apropiado usar un CV tradicional, en cuales es más apropiado uno por competencias, o bien, cuándo podemos mezclar ambos formatos.

Sea como sea, lo que está claro es que vivimos en un mundo cada vez más dinámico, donde los trabajos son cada vez más específicos y muchas veces se piden conocimientos y habilidades muy concretos que un CV tradicional no es capaz de incluir de forma eficiente. Por ello, todo indica que a lardo plazo los formatos de CV tendrán que ser cada vez más capaces de adaptarse a estas situaciones concretas para poder seguir desempeñando su labor como hasta ahora.

Autor: jack 

10 junio 2018

Cómo relajarte en el trabajo: algunos consejos

Buenas a todos, esta vez voy a escribir sobre cómo relajarte en el trabajo, quien no ha visto a un compañero en una reunión o en el puesto de trabajo con el baile de San vito en las piernas o que no para quieto con los pies…?

Yo los veo a diario por eso quería escribir sobre cómo poder relajarnos un poco en nuestro día a día para poder llevar un poco mejor el estrés que tenemos todos, está claro que eliminarlo del todo se necesita algo más que un simple truco pero ni yo he estudiado psicología ni con un post vamos a llegar a la solución total.

Vamos a ello, pero antes de empezar a dar soluciones vamos a identificar cuando puedes padecer estrés laboral. Algunos síntomas son determinantes otros se encuentran más ocultos, veamos cada uno de ellos.

  • Trastorno de sueño: evidentemente si algo te preocupa la calidad del sueño se va a reducir e incluso las horas de sueño.
  • Trastornos en la alimentación: en algunas personas el hecho de padecer estrés laboral se traduce en una mala alimentación, buscas la necesidad de azúcar constantemente, comer a deshoras o en las comidas principales comer demasiado.
  • Dolores musculares: asociados a los dos anteriores se encuentran los dolores musculares, se debe a una falta de vitaminas a una mala posición en el puesto de trabajo o demasiadas horas delante del ordenador generan que comiencen a molestarte las cervicales, dolores de cabeza, dolores de ojos…

Por otro lado tenemos aspecto que no son del ámbito físico y que afectan al ámbito psicológico. Cómo por ejemplo:

  • Irritabilidad: aquellas personas que pasan por un momento de estrés se encuentran con un estado de ánimo mucho más irascible y que difícilmente aguantan con lo que no están conforme.

Y por supuesto el estrés afecta a la parte conductual, es decir, empiezas a realizar ciertas actividades que no hacías o que hacías con mucha menos frecuencia, por ejemplo: consumo de alcohol, de sustancias, tabaco o fármacos.

Todos estos malos hábitos generan que una persona pueda derivar o ser más propensos a enfermedades cómo problemas cardiovasculares, salud mental, sobrepeso o problemas intestinales.

Entonces después de esta consulta médica gratuita, entiendo que ha ninguno le gustaría por todo esto que acabo de explicar de la forma más científica y clara posible.

Entonces, cómo evitar el estrés en el trabajo, venga vamos por esos trucos que ayuden a reducir ese estrés y evitar todo lo que acabamos de leer.

RESPIRAR.

Respira profundo, es el mejor método antiestrés conocido para el día a día en el trabajo, lo podemos poner en practica ante cualquier situación y en cualquier momento. Cierra los ojos y respira lo más profundo que puedas.

POSTURAS.

Hemos visto que una mala postura genera carga muscular, vamos a trabajar en sentarnos correctamente para que esto no suceda. POnte la pantalla a la una altura correcta donde las cervicales no sufran daño. Procura tener la espalda recta con una ligera curvación en la parte de las lumbares y hombros ligeramente hacia atrás.

ESTIRAR LOS BRAZOS.

Sentados todo el día del ordenador los brazos acaban entumeciéndose… recomiendo hacer pequeños estiramientos musculares de los brazos cada cierto tiempo, esto ayuda a mantener un cierto tono muscular.

CABEZA.

Hablaba de mantener una buena postura con la mirada frontal a la pantalla, pero es bueno que al igual que con los brazos se ejercite algún estiramiento de la cabeza, hacer pequeños círculos, moverla de un hombro al hombro…

MIRAR POR LA VENTANA.

Importantísimo descansar la vista, tienes a 40/50 cm la pantalla del ordenador, la mirada crea un hábito de distancia para focalizar, es muy importante que alejes la mirada del ordenador y focalices distancias más largas, que la mirada descanse.

CAMINAR.

Estira las patas. Procura subir las escaleras y no coger el ascensor, esto ayuda a mantener un hábito saludable, además ayuda a la circulación de todo el cuerpo.

DESCANSA.

Sabemos que trabajar 8 horas…no es real, siempre es alguna más, entonces os recomiendo que toméis pequeños descansos a lo largo del día para descansar la mente.

DICHO ESTO, CREEMOS HÁBITOS SALUDABLES PARA EVITAR EL ESTRÉS.


Autor: Emilio

11 mayo 2018

5 acertijos numéricos pensados para desafiar tu agilidad mental

Tengo que confesar que soy una de esas personas a las que les encantan los acertijos difíciles (pero sin pasarse)… por eso, cuando algún amigo me envía alguno, no puedo parar de darle vueltas hasta descubrir la solución.

Muchas veces, resolver acertijos no es sólo una forma divertida de pasar el tiempo libre, sino que también es una buena manera de entrenar tu cerebro para ser más ágil.

Si a vosotros también os gustan los pequeños retos, estoy seguro de que vais a disfrutar con estas preguntas sacadas de tests numéricos que, de una forma o de otra, van a haceros pensar un poco hasta obtener la respuesta (si os rendís, podéis ver las soluciones explicadas en la parte inferior del post).

 

Acertijos

Los siguientes acertijos muestran una serie de números que guardan una cierta relación entre ellos, y para resolverlos no hace falta ser experto en matemáticas. En uno de los lugares aparece una casilla en blanco («?») que es la que deberéis completar con una de las posibles respuestas (a, b, c, d) que se muestran en la parte de abajo:

Acertijo 1:





Acertijo 2:





Acertijo 3:





Acertijo 4:





Acertijo 5:




En este último acertijo las posibles respuesta son:



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(soluciones y explicaciones a continuación)

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Soluciones

Respuesta al acertijo 1:  a) 8
Este acertijo es el más fácil de todos: En todos los círculos, el número del centro es la media aritmética de los números de alrededor.

Respuesta al acertijo 2: b) 5
En este caso, en cada fila o columna aparecen todas las cifras del 1 al 9 (similar a un sudoku), por lo que la cifra que falta en la esquina inferior derecha es un 5.

Respuesta al acertijo 3: d) 9
Este acertijo es más difícil de lo que parece…
La explicación de la respuesta es esta: El número del centro que hay entre paréntesis, es el número por el que hay que multiplicar la segunda cifra del número de la izquierda para obtener la segunda cifra del número de la derecha: 3*3=9, 2*4=8, 4*2=8, 1*?=9.

Respuesta al acertijo 4: c) 2
Este es un poco complejo de ver. La respuesta es 2 porque, si cogéis cualquier conjunto cuadrado de 4 casillas de la imagen, su suma dará 15. Por lo tanto, 2+6+5+?=15

Respuesta al acertijo 5: E
Este es el acertijo más difícil con diferencia, y casi nadie lo acierta. Cuando te pones a pensarlo, parece que los puntitos de cada casilla siguen un patrón complejo que no terminamos de descifrar. No obstante, la respuesta es más sencilla si en vez de mirar los dibujos que forman los puntos nos limitamos a contar el número de puntos por casilla. Así tenemos 3, 5, 6, 7, 10, 10, [x], [y], [?]

Esta serie numérica parece que no tiene sentido hasta que la separamos en dos partes: por un lado las casillas impares y por otro las pares. La serie de casillas impares es 3, 6, 10, [x], [?]  y la serie de casillas pares es 5, 7, 10, [y]
Centrándonos en las casillas impares, vemos que de la primera a la segunda se suman 3, de la segunda a la tercera 4 y así sucesivamente (y algo equivalente ocurre con la serie de casillas pares), por lo que [x] = 15 y [?] = 21

Quizá lo veas más fácil visualmente:




Y mirando las posibles respuestas, la única casilla con 21 puntitos es la E.

 

¿Lo habías acertado?

 

28 enero 2018

Ángeles y Demonios: Jefes

Buenos días a todos. En mi artículo de hoy voy a continuar con mi temática de gestión de personas.

Esta vez voy a hablar de los "jefes", y defino por jefe aquella persona que se posiciona en un mando intermedio que gestiona un equipo de mayor o menor tamaño.

Hecha esta puntualización puedo comenzar a hablar de la gestión que hacen estas personas sobre sus equipos. Todos sabemos que los hay de todos los colores, todos los hemos sufrido alguna vez. así que allí vamos. Voy a dar mi opinión de los lados de la mesa y tratar de resumir cómo es -para mi- un «jefe» ideal.

No tolero que un jefe sea una persona autoritaria, creo plenamente en el modelo del norte de Europa donde la organización es plana y todos están al alcance todos. Esa estructuras piramidales donde los jefes son inaccesibles o se creen seres supremos no es la mejor manera de enmarcar el rumbo del departamento.

Por otro lado, estoy absolutamente en contra que no se pueda debatir sobre un tema con ellos, es decir,  no existe un a verdad única, y todo está expuesto a debate. Esos jefes que te dicen como hacer las cosas y además utilizan palabras cómo "debes", "esto lo tienes que hacer así"… parafraseando a Steve Jobs, decía que "no contrato a personas inteligentes para decirlas lo que tienen que hacer", justo ese es el punto donde quiero llegar. Además las personas tienen una opinión que por supuesto debe ser reconocida.

Además hago una apuesta muy fuerte con jefe que sean didácticos, pedagógicos… es decir que ayuden al crecimiento de las personas, tanto en la parte personal cómo, por supuesto, en la parte profesional.  Esos jefes que dejan en ridículo a sus empleados, menosprecian su trabajo y se creen ídolos de oro con la potestad de hacer lo que les plazca es algo del pasado que se debería erradicar por completo de las empresas.

Mi apuesta y en la dirección en la que yo trabajo con mi equipo es de hacer crecer a tus empleados, que tengan confianza en ellos mismos y en ti.Que te vean como un apoyo y no como a un ogro. Que sean pro-activos, generen ideas y sean capaces de generar auto-gestión. Y esto es muy importante, porque un jefe que sepa liderar un equipo dándole importancia hará un trabajo mucho mejor que un jefe que quiere controlar a sus empleados, dos razones de peso por las que no hacer esto:

  • El tiempo es importante, el de tus empleados y el tuyo. Si generas confianza obtienes confianza y optimizarás tu tiempo y el de tu equipo.
  • Generación ideas, si tus empleados se sienten libres se creará una zona de co-work, donde se generarán buenas y grandes ideas, y harás que tus empleados sean pro-activos.

En resumen, olvidémonos de los jefes antiguos, de los demonios y vamos a quedarnos con los ángeles, los jefes tienen que ser el referente de sus equipos, en los que apoyarse, en los que aprender y en los que buscar una fuente de innovación.

Hasta pronto.


Autor: Emilio 

03 enero 2018

El salario emocional

No solo importa estar bien pagado, al menos ya no es lo único.

El concepto de remuneración está evolucionando al igual que lo va haciendo la sociedad, y la cantidad de dinero que se recibe a final de mes a cambio del tiempo de trabajo comienza a perder parte del protagonismo. Entran en juego muchas otras dimensiones a la hora de valorar un puesto.


Aspectos como la conciliación con la vida personal, la flexibilidad de horarios o de fechas para vacaciones, la proximidad espacial con “el resto de la vida”, el ambiente laboral y la afinidad entre los valores de las empresas con los personales son aspectos cada vez más demandados y que, más pronto que tarde, se convertirán en claves en la gestión de los recursos humanos. De hecho, las empresas más exitosas actualmente son aquellas que, considerando estos aspectos, han logrado conectar y crear vínculos con sus empleados y conseguir su compromiso. A la postre, esto se traduce en beneficios para los resultados financieros, ya que, además de ser un buen reclamo para la atracción de talento (o para evitar su fuga) y una de las mejores formas de trabajar el “employer branding”, al desarrollar estrategias de “salario emocional” se incrementa la productividad y se reduce el absentismo y la rotación, que son sinónimos indiscutibles de reducción de costes. La merma de la jornada laboral en las últimas décadas corre a favor de este concepto de salario emocional, incluso se oyen ecos como los de Rutger Bergman, que en su ensayo “Utopía para realistas” vaticina jornadas laborales de 15 horas semanales.

Espacios confortables, facilitar el acceso a una alimentación sana, o entornos de trabajo de transparencia y feedback constante, con mandos intermedios como auténticos líderes son algunas de las prácticas que ya están poniendo en marcha muchas compañías. Una comunicación sólida y transparente y unas buenas políticas de formación y desarrollo interno son las bases indiscutibles para crear una cultura y sembrar acciones dirigidas al engagement de los empleados, pero con eso no basta. Nadie dudaría en cambiarse de trabajo si en condiciones de salario similares uno de ellos proporciona  acceso a guardería cuando el cuidado de la descendencia supone un obstáculo al desarrollo laboral, por poner un ejemplo que introduce a la familia como fuerza emocional. Cuando en la ecuación se ponen otras variables que son aún más emocionales, la balanza se inclina más fácilmente.

Ser feliz con lo que se hace es posiblemente el más potente. Aunque hay un factor importante de decisiones y situaciones personales, que nos obligan tristemente a trabajar en cosas que no nos gustan, gestionar correctamente las habilidades de cada individuo para poder direccionarlo hacia las tareas que le son más afines o que le hacen más feliz y en las que esa persona puede aportar más valor en una organización, son el gran reto para los profesionales de recursos humanos del futuro (no tan lejano).

Desde el punto de vista de la experiencia de cliente, los trabajadores fidelizados, comprometidos y felices, sobre todo en escenarios en los que se trata directamente con clientes, trasladan más fácilmente esos atributos a su gestión, mejorando de forma natural la relación con los clientes. Acostumbrados a escuchar que el cliente es lo primero, son muchas las voces que se pronuncian sin reparo colocando en primer lugar a los empleados, como Herb Kelleher (co-fundador de SouthWestern Airlines) y los archiconocidos Tony Hsieh (CEO de Zappos) o Sir Richard Branson (CEO de Virgin Group). Las mejoras que consiguen los empleados felices no solo se ven reflejadas en clientes contentos, que repiten su compra. También pueden llevar a una reducción en las estructuras necesarias para el tratamiento de reclamaciones, o las de loyalty, pudiendo desviar esos recursos para otras tareas y haciéndose más fácil el despliegue de estrategias dirigidas a aportar valor a la relación con los clientes.

Para todo esto la tecnología y las promesas de la era de los robots ya están ayudando. La reducción de tareas rutinarias y que no aportan valor al trabajador (más bien lo alienan) conseguirán que las labores en las que las condiciones más humanas, inteligentes o emocionales se revaloricen y tomen una nueva relevancia.

Resolver tareas complejas, usar nuestra razón y nuestra experiencia producen más satisfacción que la repetición, mejoran la autoestima, así que nos hacen más felices. Y es que no hay nada mejor que sentir que lo que hacemos es importante. Nuestras herramientas cada vez son mejores y más rápidas, las oficinas y los espacios de trabajo tienden a hacerse más confortables y ganan peso los espacios abiertos y de colaboración, las áreas para el descanso y comodidades impensables hace décadas.

En este escenario turbulento, con nuevas demandas a la hora de elegir un empleo, en donde también se vislumbra que muchas tareas humanas se verán comprometidas, ¿seremos capaces de transformar los entornos laborales en “felicidad”?, ¿qué rol juega la formación en todos los ámbitos para todos estos cambios?, ¿habrá cabida para que todos podamos hacer lo que de verdad nos gusta y estar compensados emocionalmente?

Hay muchas incógnitas por resolver, pero todos y en especial las grandes organizaciones, sobre las que recae la responsabilidad de muchos trabajadores, debemos comenzar a considerar el salario emocional en las estrategias de la gestión de las personas.

Autor: Oscar D

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